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El nuevo tratamiento que reduce el dolor tras una prótesis de rodilla
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El nuevo tratamiento que reduce el dolor tras una prótesis de rodilla

Una de cada cinco personas que se somete al reemplazo de la articulación sufre dolor a largo plazo. Investigadores británicos demuestran que la nueva terapia STAR (apoyo y tratamiento después del reemplazo articular) reduce la intensidad del mismo

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Si bien es cierto que actualmente vivimos más años y con mejor salud, el envejecimiento trae consigo ciertas patologías asociadas como es la artrosis. De hecho, como recuerda la Fundación Internacional de Osteoartritis, la patología ha crecido más de un 70% en 20 años y sigue en aumento. Más datos los aporta Dolor.com: representa el 50% de todas las consultas de aparato locomotor. Más del 20% de ellas guardan relación con la enfermedad.

Foto: La enfermedad que afectará a la mayoría de los españoles

Y no es solo patrimonio de las personas mayores. De hecho, como consecuencia de traumatismos, problemas de desarrollo o congénitos que afectan a la articulación, es común que un 24% de los españoles la padezca a partir de los 40-45 años.

Y una de las más afectadas es ella: la prevalencia de la artrosis de rodilla es de 13,83% en nuestro país. Es por este motivo que las prótesis de reemplazo estén en aumento. Es un procedimiento quirúrgico común, con más de 100.000 operaciones realizadas anualmente en el Reino Unido (en España sobrepasan las 75.000). Su objetivo principal es reducir el dolor y mejorar la función, que en el 97% de los pacientes se relaciona con un diagnóstico de osteoartritis.

"El 20% de las personas reportan dolor crónico después de una prótesis de rodilla"

Sin embargo, aproximadamente el 20% de las personas reportan dolor crónico después de la intervención, cuando es así después de la cirugía se define como el que ocurre o aumenta en intensidad a los 3 meses o más después de pasar por quirófano.

Los motivos de que duela

A pesar de la alta prevalencia y de su impacto, hay poca evidencia disponible sobre la mejor manera de tratarlo. Las causas son múltiples. Las biológicas pueden incluir el impacto sensibilizador del dolor a largo plazo de la osteoartritis, el desarrollo de síndrome de dolor regional complejo, inflamación, infección y lesión nerviosa localizada.

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Las mecánicas pueden conllevar el aflojamiento, la mala alineación y la inestabilidad de la prótesis. Los factores psicológicos, como el dolor y la depresión, también pueden influir en los resultados. Si bien es posible que existan intervenciones que se dirijan a cada uno de estos factores, a menudo no se puede acceder a ellas a través de una única vía de atención coordinada.

La llegada de una terapia exitosa

Con una de cada cinco personas experimentando dolor continuo mucho tiempo después de la cirugía de reemplazo de rodilla, una nueva investigación, dirigida por la Universidad de Bristol y North Bristol NHS Trust (NBT) y publicada en el último 'The Lancet Rheumatology', le da la vuelta a este problema demostrando que existe una forma de ayudar a reducirlo en las personas que lo sufren, además de ahorrar tiempo y costes sanitarios.

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El estudio encontró que la vía de atención STAR (apoyo y tratamiento después del reemplazo articular) reduce su intensidad, la cantidad sufrimiento que interfiere con la vida de las personas y es rentable. Podría potencialmente ahorrarle al sistema sanitario británico hasta cerca de 17 millones de euros por año, mediante la reducción de las admisiones de pacientes hospitalizados. El estudio encontró que los pacientes que recibieron la vía de atención STAR tenían:

  • Menor severidad del dolor e impacto en la vida diaria tanto a los seis como a los 12 meses después del tratamiento (a los nueve y 15, tras la cirugía).
  • La mitad del número de reingresos hospitalarios.
  • Reducción de la duración del tiempo hospitalario para las admisiones de pacientes hospitalizados tres meses después de la cirugía.
  • Menos tiempo libre no remunerado.

El objetivo del programa STAR de cinco años era encontrar formas de mejorar la atención y el apoyo que reciben los afectados. El programa, financiado por el Instituto Nacional de Investigación en Salud (NIHR), diseñó y probó el nuevo tratamiento en un ensayo controlado aleatorio en ocho hospitales británicos. Analizó la probabilidad de que los pacientes tuvieran molestias a continuación de la operación y descubrió por qué no buscan ayuda. El equipo de investigación desarrolló STAR y lo comparó con un grupo de control que recibió la atención habitual.

Vía de atención STAR

Tres meses después de la cirugía, los pacientes asistieron a una clínica de una hora, a cargo de profesionales de la salud especialmente capacitados. Se completaron cuestionarios detallados sobre el dolor y se tomaron radiografías, así como un análisis de sangre para detectar infecciones. En los casos en los que los afectados lo necesitaran, se les remitió para un tratamiento continuo adicional.

Los pacientes recibieron hasta seis llamadas telefónicas durante los siguientes dos años, para asegurarse de que tenían su derivación y para verificar cómo estaban.

Rachael Gooberman-Hill, investigadora principal del programa STAR, profesora de salud y antropología y directora del Instituto Elizabeth Blackwell de Bristol, asevera: "Las personas se someten a un reemplazo de rodilla para aliviar el dolor y es inmensamente decepcionante si descubren que tienen problemas a largo plazo".

E insiste: “Como equipo de investigación, queríamos hacer algo que ayudara. Descubrimos que nuestra nueva ruta de atención STAR tuvo un impacto positivo en el dolor".

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Las personas que lo sufrían a largo plazo después de someterse a una prótesis de rodilla y que recibieron el nuevo programa tenían menos interferencias en sus vidas un año después. "Nos dijeron que la terapia les ayudó a sentirse apoyados, a saber más sobre su dolor, y el tratamiento significó que pudieron obtener una terapia adicional que se adaptó a su dolor. Estamos enormemente complacidos con los resultados de nuestra investigación porque deberían marcar una diferencia real para las personas que descubren que sufren después del reemplazo de rodilla”.

Foto: Nadal se retiró de Indian Wells por molestias en la rodilla derecha. (EFE)

Brenig, participante del ensayo STAR, explica: “Como parte del ensayo STAR, tenía citas de fisioterapia personalizadas. En mi revisión de tres meses con un fisioterapeuta de STAR, tenía problemas para poder estirar la pierna. Ella me dio algunos ejercicios simples, que funcionaron y la enderecé. De vez en cuando, tengo problemas en la parte de atrás de la rodilla, entonces hago los ejercicios y vuelve a la normalidad. Así que ese fue un lado muy positivo de lo que realmente hicimos".

“Sentí que ser parte del proyecto me dio acceso a un fisioterapeuta especialista. Su conocimiento era muy muy superior y específico para mi problema. Algunas mañanas me levanto y me siento en la cima del mundo y al día siguiente me duele la pierna. Eventualmente, lo aceptas, pero hacer los ejercicios ayuda”, continúa.

El estudio se ha beneficiado enormemente del grupo de participación de pacientes de la Unidad de Investigación Musculoesquelética de Bristol, PEP-R (Patient Experience Partnership in Research), que trabajó en estrecha colaboración con el equipo de investigación STAR para desarrollar el diseño del programa.

Identificar a las personas de riesgo

La Dra. Vikki Wylde, profesora asociada de salud musculoesquelética en la Escuela de Medicina de Bristol (THS) y coautora, agrega: "La nueva vía de atención brinda beneficios a las personas con dolor tres meses después de pasar por quirófano, pero aún necesitamos más investigación para comprender cómo podemos evitar que lo desarrollen. Se requieren más estudios de alta calidad para identificar preoperatoriamente a los pacientes con alto riesgo de desarrollar dolor. A ellos se les podrían ofrecer tratamientos para aumentar sus posibilidades de un buen resultado después de la intervención”.

Foto: Foto: Unsplash/@@natashaguryanova.

Nick Howells, cirujano ortopédico consultor de rodilla en NBT y profesor titular honorario en la Escuela de Medicina de Bristol THS, afirma: “La cirugía de reemplazo de rodilla es una gran operación que cambia la vida de muchas personas que sufren de osteoartritis, mejorando el dolor, la función y la calidad de vida. Sin embargo, una proporción de personas quedan con dolor continuo. Haber desarrollado una intervención que ha demostrado marcar la diferencia para algunas de estas personas es realmente satisfactorio para nuestro equipo y un gran paso adelante en el tratamiento".

"Ahora hemos introducido con éxito STAR en nuestra vía de atención clínica del NHS en North Bristol y esperamos que se adopte en otros centros del NHS en el futuro", apostilla.

Si bien es cierto que actualmente vivimos más años y con mejor salud, el envejecimiento trae consigo ciertas patologías asociadas como es la artrosis. De hecho, como recuerda la Fundación Internacional de Osteoartritis, la patología ha crecido más de un 70% en 20 años y sigue en aumento. Más datos los aporta Dolor.com: representa el 50% de todas las consultas de aparato locomotor. Más del 20% de ellas guardan relación con la enfermedad.

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