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La insuficiencia cardiaca es un problema de primer orden en España
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Plan para prevenirla

La insuficiencia cardiaca es un problema de primer orden en España

Más de 770.000 españoles padecen esta enfermedad. Ocho sociedades médicas han redactado un manifiesto para pedir el compromiso político para implementar estrategias para prevenirla

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Según la Organización Mundial de la Salud, en 2019 fallecieron 17,9 millones de personas en todo el mundo como consecuencia de enfermedades cardiovasculares (ECV), constituyéndose de esta forma como la principal causa de muerte, por delante de las enfermedades oncológicas.

Muchas de estas ECV derivan con frecuencia en una insuficiencia cardiaca (IC), una enfermedad crónica y degenerativa que limita la capacidad del corazón de bombear la sangre suficiente, impidiendo que se cubran las necesidades del resto de órganos. Algunos ejemplos de síntomas de la IC son dificultad para respirar, fatiga y cansancio muscular, menor capacidad para hacer ejercicio, falta de apetito o hinchazón en tobillos y piernas. Consecuentemente, la IC tiene un impacto importante en la calidad de vida de los pacientes, dado que reduce su capacidad para trabajar, así como para llevar a cabo actividades cotidianas con normalidad.

La prevalencia de la insuficiencia cardiaca en España es superior a la de otros países de nuestro entorno. Casi el 6% de mayores de 45 años la tienen

Esta enfermedad afecta a 14 millones de personas en Europa y a más de 770.000 en nuestro país, siendo la prevalencia más alta que la de los países de nuestro entorno, según datos del estudio PATHWAYS-HF. Se calcula que entre el 4,7% y el 6,8% en personas mayores de 45 años la padecen. A pesar de su baja prevalencia en comparación con otras enfermedades crónicas, se trata de una de las patologías con mayor impacto sanitario y económico en nuestro país.

Las cifras hablan

Además, los pacientes con IC tienen una elevada tasa de hospitalización y una alta morbimortalidad. La insuficiencia cardiaca es considerada la principal causa de hospitalización en pacientes de más de 65 años y de reingresos hospitalarios no programados.

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Uno de cada diez pacientes ingresados por esta enfermedad muere antes del alta. La mortalidad al año del diagnóstico se sitúa en torno al 20% y a los cinco años entre el 40 y el 50%; por lo que uno de cada dos pacientes habrá muerto a los cinco años de haber sido diagnosticado, según datos del estudio RECALCAR de la Sociedad Española de Cardiología.

Por si fuera poco, se espera que estas alarmantes cifras aumenten debido, entre otros factores, al proceso de envejecimiento poblacional actual, intensificando así la ya existente sobrecarga asistencial y económica de nuestro Sistema Nacional de Salud.

Objetivo 2035

Pese al fuerte impacto de esta patología, las políticas públicas impulsadas en los últimos años no han priorizado la enfermedad como un problema de primer orden en España. Por ello, y en el marco de la publicación de la Estrategia de Salud Cardiovascular del SNS, las ocho sociedades científicas implicadas en el abordaje de la IC (SEC-FEC, Semergen, Semfyc, Semes, SEMG, SEMI, SEN y AEEC) se han unido para reclamar, a través del manifiesto Objetivo 2035: Insuficiencia Cardiaca, un compromiso político en torno a la misma.

placeholder El doctor Manuel Anguita. (Sociedad Española de Cardiología)
El doctor Manuel Anguita. (Sociedad Española de Cardiología)

Este compromiso político debe pasar, necesariamente, por el desarrollo de estrategias de prevención de factores de riesgo cardiovascular (diabetes, enfermedades de las arterias coronarias, presión arterial alta, tabaquismo u obesidad) y de promoción de hábitos de vida saludables (ejercicio físico activo, no fumar, alimentación saludable o reducción del estrés).

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Del mismo modo, estas estrategias tienen que ir acompañadas de campañas públicas, de ámbito nacional y/o autonómico, de concienciación y sensibilización en torno a la IC, que permitan a los ciudadanos conocer que el riesgo de sufrir esta enfermedad se puede reducir significativamente adoptando hábitos de vida saludables y tratando los factores de riesgo cardiovascular antes mencionados. De esta forma dotaremos a la sociedad de las herramientas necesarias para incrementar el control sobre su salud para poder mejorarla.

Acelerar el diagnóstico

Por otro lado, es imprescindible también garantizar una atención urgente, correcta e integral de los pacientes afectados por esta patología. Para ello, es clave garantizar que los profesionales sanitarios dispongan de los métodos diagnósticos y terapéuticos apropiados y facilitar el seguimiento ágil, continuo y coordinado entre Atención Primaria y Atención Especializada. Esto facilitaría un diagnóstico temprano y el inicio del tratamiento lo antes posible, reduciendo así el gasto sanitario en torno a la IC, que actualmente se encuentra alrededor de los 2.500 millones de euros anuales (3,8% del gasto sanitario global español) y las consecuencias clínicas, psicológicas y sociales que sufren los pacientes.

Si queremos evitar el empeoramiento de la situación de la enfermedad en nuestro país y mejorar la calidad de vida y pronóstico de los pacientes, es de vital importancia dotar a la insuficiencia cardiaca de una consideración relevante y diferenciada, tanto en la Estrategia en Salud Cardiovascular del SNS como en los planes o estrategias autonómicas a desarrollar tras su publicación.

El Dr. Manuel Anguita Sánchez es especialista en cardiología. Es autor de más de 200 publicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales, y de más de 30 libros y capítulos de libros. Fue vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología entre 1993 y 1995; así como presidente de la Sección de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante de la Sociedad Española de Cardiología entre 2001 y 2002. También fue presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología entre 2003 y 2006. Entre 2009 y 2011 fue vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología, de nuevo; posteriormente presidió esta organización entre 2017 y 2019.

Desde 1987 forma parte del Servicio de Cardiología del Hospital Reina Sofía de Córdoba. Además, es jefe de Servicio de Cardiología en el Hospital Quirón Salud de Córdoba. Actualmente, es miembro del comité editorial de la Revista Española de Cardiología y de la Revista Clínica Española

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2019 fallecieron 17,9 millones de personas en todo el mundo como consecuencia de enfermedades cardiovasculares (ECV), constituyéndose de esta forma como la principal causa de muerte, por delante de las enfermedades oncológicas.

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