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Las claves de la dismenorrea: qué es, niveles de gravedad y cuándo acudir a tu médico
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Prevalencia infraestimada

Las claves de la dismenorrea: qué es, niveles de gravedad y cuándo acudir a tu médico

Es el término médico para denominar el dolor de regla. Aparece, por tanto, en el momento de la menstruación y podemos dividirla en dos tipos principales y en tres niveles de gravedad

Foto: Fuente: iStock.
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La dismenorrea es el síntoma ginecológico más frecuente. La prevalencia tiende a la infraestimación, dado que ha existido una tendencia histórica a normalizar el dolor de regla, tanto por las propias mujeres como por los profesionales de la salud.

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Para poder entrar más adelante en detalle, comenzaremos explicando que existen dos tipos:

Dismenorrea primaria

Es el dolor de regla que no tiene una causa específica. Suele ser un dolor que empieza en los días previos de la regla y que finaliza al segundo o tercer día del sangrado. Es típico de adolescentes y mujeres por debajo de los 25 años. Suele empezar en los meses siguientes a la primera menstruación y el nivel de dolor no suele ser progresivo con los años.

Dismenorrea secundaria

Esta, por el contrario, se produce como consecuencia de alguna afección ginecológica. La causa más típica de dismenorrea secundaria es la endometriosis, que es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio en la pelvis, fuera de su lugar natural, que es el interior del útero. La adenomiosis, que es la presencia de tejido endometrial en la pared muscular del útero, también se encuentra detrás del dolor de regla de muchas otras mujeres. Este tipo de dismenorrea sí suele ser progresiva a medida que avanza la enfermedad o condición ginecológica que la causa. Con los años, suele aumentar la intensidad y el número de días al mes con dolor, además de aparecer otro tipo de molestias como el dolor con las relaciones sexuales (dispareunia) o con la defecación (disquecia).

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Los estudios epidemiológicos arrojan prevalencias de más del 50% en la población general. El grueso de este porcentaje lo constituyen mujeres adolescentes y jóvenes con dismenorrea primaria. A medida que la población avanza en edad, baja la prevalencia de la dismenorrea primaria para elevarse la de la secundaria. En torno al 10-25% de las mujeres en edad fértil presentan dismenorreas severas. Es un problema de salud con impacto macroeconómico, puesto que supone tasas no despreciables de absentismo escolar y laboral.

El grado de incapacitación de la dismenorrea viene dado por el grado de interferencia del dolor con las actividades habituales de esa paciente. De esta manera, la dismenorrea puede categorizarse por su gravedad:

  • Leve (grado 1): la menstruación es poco dolorosa, pero ocasionalmente se precisan analgésicos y es infrecuente que interfiera la normal actividad de la paciente.
  • Moderada (grado 2): la menstruación es moderadamente dolorosa. La actividad de la paciente es interferida por el dolor, pero la toma frecuente de analgesia es capaz de mejorar la calidad de vida.
  • Severa (grado 3): la menstruación es muy dolorosa y se acompaña de náuseas, vómitos o cefalea. La toma de analgésicos es insuficiente y el absentismo escolar o laboral es frecuente.

Muchas mujeres se preguntan cuándo deben empezar a preocuparse por la dismenorrea, puesto que es un síntoma extremadamente frecuente y no siempre significa que haya un problema de salud grave. En general son síntomas de alarma que deberían motivar una consulta médica:

  1. La escasa respuesta o la pérdida de efecto de los tratamientos de primera línea como los antiinflamatorios (naproxeno, ibuprofeno) o los anticonceptivos.
  2. La modificación del ritmo de vida de la paciente en el momento de la menstruación: dejar de hacer deporte, no poder asistir a clase o al trabajo.
  3. La coexistencia de otros síntomas ginecológicos como el sangrado menstrual abundante, el dolor con las relaciones o defecación, la progresión del dolor más allá de los días de sangrado o los problemas de fertilidad.
  4. Presencia de síntomas extraginecológicos (náuseas, vómitos, fatiga o cefalea).
  5. Antecedentes familiares de endometriosis.

La Dra. Estela Lorenzo Hernando es miembro de la Unidad de Endometriosis y Dolor Pélvico Crónico del Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid).

La dismenorrea es el síntoma ginecológico más frecuente. La prevalencia tiende a la infraestimación, dado que ha existido una tendencia histórica a normalizar el dolor de regla, tanto por las propias mujeres como por los profesionales de la salud.

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