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El europeo que más sabe de psicodélicos te cuenta cuándo tomarás 'setas' contra la depresión
Entrevista a David Erritzøe

El europeo que más sabe de psicodélicos te cuenta cuándo tomarás 'setas' contra la depresión

Charlamos con el director clínico del Centro de Investigación Psicodélica del Imperial College sobre el potencial de estas terapias, las patologías que se podrán tratar, cuándo estarán disponibles y sus riesgos de enfermedad mental

Foto: El investigador del Imperial College David Erritzøe. (Fotografía cedida)
El investigador del Imperial College David Erritzøe. (Fotografía cedida)

Más de un tercio de los pacientes que sufren problemas de salud mental no responden a los tratamientos disponibles en la actualidad. Pero una nueva vía terapéutica podría ser una solución ante una crisis de salud que afecta a millones de personas en todo el mundo: los tratamientos con compuestos psicodélicos.

El danés David Erritzøe es uno de los investigadores que capitanean la nueva era psicodélica-medicinal. Como director clínico del Centro de Investigación Psicodélica del Imperial College de Londres, está al frente de la nueva ola de científicos que estudian el potencial terapéutico de estos compuestos.

Sus primeros resultados han indicado que los psicodélicos, como la psilocibina –el compuesto alucinógeno de las ‘setas mágicas’–, podrían funcionar como tratamientos poderosos para una gran variedad de enfermedades mentales, incluidas la depresión y adicciones.

Foto: Un caleidoscopio de la ciudad de Detroit. (iStock)

De la mano de Inawe, este médico con un profundo conocimiento de las imágenes cerebrales y la psicofarmacología estará impartiendo la conferencia titulada ‘The therapeutic potential of Psychedelics’ en varios espacios de Madrid el 27 y el 28 de octubre de 2022.

Charlamos con el investigador del Imperial College sobre el potencial de estas terapias, las patologías que se podrán tratar con psicodélicos, cuándo estarán disponibles y sus riesgos ante la enfermedad mental, entre otras cuestiones de un campo de investigación que es tan controvertido como prometedor.

PREGUNTA. ¿Qué despertó su curiosidad para querer investigar en terapias con psicodélicos?

RESPUESTA. Todo empezó cuando fui consciente de que tenían un elemento terapéutico relevante y que merecía la pena realizar estudios clínicos, tanto para saber su potencial para la salud mental como para la neurociencia.

Foto: EEUU subvencionará por primera vez en 50 años un estudio clínico con alucinógenos. (Pxfuel)

Es interesante investigarlos para conocer sus mecanismos: cómo funcionan realmente estos compuestos, cuáles son sus efectos en el cerebro, probarlos en una población clínica…

Hay datos muy valiosos sobre sus efectos y uso clínico de la primera era de la ciencia psicodélica en el mundo occidental, que tuvo lugar en las décadas de 1950 y 1960. Entonces se miraba críticamente y parecía prometedor. Además, fijando la mirada más atrás, la sabiduría ancestral humana de las antiguas culturas también apoya que vale la pena investigar en ellos.

Estos elementos son los que empujaron a que empezáramos a investigar con ellos en neurociencia. Hicimos algunos estudios en personas sanas con imágenes cerebrales, tratando de entender los correlatos cerebrales de la experiencia y caracterizar la experiencia más de cerca. Y luego los llevamos a estudios clínicos para probarlos en algunos trabajos piloto para diferentes indicaciones. El primero que hicimos fue con la depresión y ahora estamos estudiando otros tipos de enfermedades. Estos primeros hallazgos también apoyaron que podría haber un nivel más biológico. Por ello, parecía tan justificado y significativo estudiarlos clínicamente más.

Foto: Foto: iStock.

P. Después de la primera era de ciencia psicodélica de la que nos habla, estos compuestos fueron satanizados y criminalizados en la década de 1970, poniendo fin a toda investigación durante 30 años. ¿Qué experimento ha provocado la nueva ola de estudio actual?

R. Después de que la ONU los colocase en la clasificación más restrictiva, haciendo imposible estudiarlos, la investigación con psicodélicos se reactivó porque hubo algunos científicos que fueron persistentes y trabajaron para traerlos de vuelta. Algo que tomó, al menos, una generación para que fuese efectivo.

A ello, han ayudado algunos estudios clave, como trabajos de Suiza y de los EEUU que lograron investigar estos compuestos de nuevo. Yo diría que los análisis clave fueron los del neurocientífico Roland Griffiths, del Hospital Johns Hopkins, que investigó con psicodélicos en personas sanas. Los sujetos de su estudio no habían consumido estos compuestos nunca antes y, de una manera muy segura, cautelosa y ética, Griffiths administró estas drogas después de haber preparado a la gente psicológicamente para la experiencia. También hizo un trabajo de integración con el plano psicológico. Estos estudios mostraron verdaderas experiencias de tipo místico; dos tercios de los sujetos de estudio lo calificaron entre las cinco experiencias más significativas que tuvieron en su vida, y los hallazgos fueron que cuanto más profunda era la experiencia, el bienestar psicológico aumentaba más. Esta fue una especie de reapertura a gran escala de la ciencia psicodélica.

Foto: Tras las puertas de la percepción. (iStock)

Poco tiempo después, en el Imperial College analizamos algunas imágenes del cerebro sometido a los efectos de los psicodélicos. Y esa fue la primera vez que se hizo, porque obviamente en la primera era no había imágenes del cerebro. Así que, en cierto modo, lo que estábamos haciendo era colaborar con el Johns Hopkins asegurando que entendíamos que estaban trabajando de forma segura con estos compuestos. Así que nos inclinamos por algunos de los conocimientos psicológicos, la experiencia con los compuestos y luego hicimos un poco lo mismo, pero con imágenes y tratando de entender los efectos cerebrales de estos fármacos.

Hicimos diferentes tipos de evaluación de imágenes cerebrales, tratando de entender un poco más acerca de los psicodélicos, cómo funcionan y si era seguro estudiarlos. Y después empezamos la investigación con diferentes compuestos: psilocibina, MDMA, LSD… Todos ellos tratan de caracterizar algunos de los efectos cerebrales, obviamente no son todos los efectos cerebrales porque es complejo y las imágenes están obviamente limitadas por la limitación del método específico que estás utilizando. Pero por eso también estamos utilizando diferentes tipos de métodos y distintos tipos de resonancia magnética. Todas las diferentes técnicas de imagen tienen sus ventajas y sus limitaciones cuando las comparas. Pero si tratas de utilizarlas todas de forma diferente y de manera significativa, entonces obtienes bastante información.

"Todo esto es solo la punta del iceberg de lo que podemos estudiar en el cerebro humano"

Todo esto es solo la punta del iceberg de lo que podemos estudiar en el cerebro humano. Además, hay otros grupos que caracterizan y comprenden los mismos compuestos en modelos preclínicos, es decir, en modelos animales y en cultivos celulares, en los que se pueden comprender cosas que son imposibles de obtener con un grado de detalle tan fino como el de las imágenes humanas.

Además, utilizamos diferentes actuaciones psicológicas para entender cómo afectan a la capacidad de rendimiento de las personas, a la creatividad y a todas esas cosas que también se miden con cuestionarios psicológicos y psicopatológicos validados. También caracterizamos los efectos y cuestionarios relacionados con la experiencia psicodélica. Así realizamos una investigación cualitativa sobre estas experiencias con una amplia gama de herramientas y métodos para tratar de caracterizar estas drogas, tanto en personas sanas como en personas que sufren enfermedades mentales, como la depresión.

placeholder El investigador del Imperial College David Erritzøe. (Fotografía cedida)
El investigador del Imperial College David Erritzøe. (Fotografía cedida)

P. Llegados a este punto, en el que la investigación parece prometedora, pero estos compuestos están más que cuestionados, ¿cuáles son los principales retos de los estudios con psicodélicos?

R. Hay muchos desafíos. Evidentemente, están las cuestiones reglamentarias relativas al acceso, la obtención de autorizaciones para utilizar los psicodélicos en una fase segura y la investigación clínica en sí.

Es obvio que hay que conseguir autorizaciones para investigadores específicos que tengan las cualificaciones adecuadas y puedan garantizar que se utilizarán de forma suficientemente segura y significativa. Y puede haber grandes obstáculos para convencer a los reguladores, a los comités de ética, a las universidades y a todas las diferentes personas que necesitan estar a bordo de esta idea.

"Hay varios desafíos, como el papel que jugará la industria farmacéutica"

También hay varios desafíos nuevos relacionados con los psicodélicos, como el papel que jugará la industria farmacéutica. Cómo interactuará con la investigación académica, cómo se regulará todo esto… porque aquí hay una combinación de tratamientos psicológicos con tratamientos farmacológicos, y eso no es común. Se trata de cuestiones que serán legisladas por autoridades que están acostumbradas a regular solo las terapias farmacéuticas, no las psicológicas. En este sentido, es un reto asegurarse de que la regulación se hace de una manera ética en la que las cosas se controlan y se protegen adecuadamente en esta situación de un nuevo paradigma que mezcla la farmacología y las terapias psicológicas.

Otro reto es que es difícil hacer ensayos controlados con placebo, porque el grupo que recibe las dosis de un psicodélico va a tener claramente experiencias subjetivas y es un reto interpretar los hallazgos de los estudios donde las personas obviamente saben que no están cegadas. Entonces la pregunta es: ¿cómo diseñar estudios que sean lo suficientemente buenos como para producir datos que puedan convencer a todo el mundo, no solo a los reguladores, sino también a los investigadores clínicos y científicos en general, de que esto es algo que realmente funciona? Es un desafío en términos de este paradigma específico, cómo estudiar eso de la mejor manera. Pero yo diría que los reguladores, como la FDA en Estados Unidos, parecen entender este paradigma del estudio ciego.

Foto: Las conclusiones están avaladas por dos estudios. (iStock)

P. Después de medio siglo tratando a los psicodélicos como veneno, ¿está la sociedad preparada para terapias que los incluyan?

R. Los datos están mostrando cada vez más que tienen un potencial fuerte en su aplicación medicinal, con resultados de estudios clínicos apoyados en ciencia. Así que creo que la gente adaptará sus pensamientos a la evidencia científica y el entusiasmo de los pacientes que se han sometido a los ensayos. También los políticos seguirán el rigor científico, hasta cierto punto.

Eso sí, tiene que haber datos adecuados y bastante sólidos que apoyen que estos fármacos tienen efectos terapéuticos muy importantes e interesantes; y deben desarrollarse más hasta que estemos seguros.

Creo que hay un gran entusiasmo en la mayoría de los países y eso, obviamente, también repercute en la sociedad. Por ejemplo, los medios ayudan interesándose en comunicar algunos de los nuevos hallazgos, las nuevas tendencias en el desarrollo de estos tratamientos y en comunicárselo al público de forma comedida… Y eso no es tratar de convencer a nadie, sino retratar lo que está sucediendo. De este modo, la gente estará más informada y menos aterrorizada. Pero tiene que ser una información adecuada: equilibrada, basada en pruebas y también en los posibles riesgos para los tratamientos.

"Los políticos y el público general irán viendo las terapias psicodélicas de forma natural"

Pienso que los políticos y el público general irán viéndolo de forma natural, porque sería extraño que salieran toneladas de datos que demostraran que esto realmente funciona y luego todo el mundo dijera “que no, que no queremos eso”. Si los efectos secundarios son limitados y el potencial terapéutico es bueno, la gente se adaptará y se abrirá a esta idea. Eso sí, todavía no estamos ahí. Ninguno de los tratamientos ha sido aprobado hasta ahora. Pero estamos llegando, así que es oportuno que la gente empiece a oír hablar de ello y sienta más curiosidad.

Tenemos la oportunidad de la neurociencia para estudiar los mecanismos, tenemos la psicología que se ha desarrollado a lo largo de muchas décadas, viniendo del psicoanálisis y el pensamiento psicodinámico hacia los métodos psicológicos más cognitivos. Así que, en cierto modo, creo que la psicología y la farmacología están listas porque hay medicamentos que funcionan lo suficientemente bien para mucha gente y tienen algunas limitaciones.

El mundo farmacéutico está preparado para un nuevo modelo de tratamiento y la psicología está preparada para adoptarlo e integrarlo. Y creo que la población y los políticos seguirán la evidencia. Y los reguladores deberían ser solidarios y comprensivos para que pueda ser probado, solo tenemos que encontrar una manera de probarlo con el problema en mente del placebo.

Foto: Las pastillas usadas en el experimento no eran drogas(Corbis)

P. ¿Qué pueden enseñarnos los psicodélicos sobre el funcionamiento de la mente?

R. Pueden ayudarnos a entender cómo funciona la mente.

"Los compuestos psicodélicos pueden ayudarnos a entender cómo funciona la mente"

Cuando la gente pasa por un estado alterado de conciencia, en cierto modo está expandiendo la conciencia despierta, es casi como un estado despierto y onírico donde surge material psicológico interesante. También está afectando la percepción del tiempo, la visual, la auditiva, etc.

La conciencia es un fenómeno muy abstracto que no entendemos completamente en la ciencia en general, ni como seres humanos, pero cuando tienes algo que interfiere y altera la conciencia despierta, entonces también es una herramienta para entenderla mejor. Además, farmacológicamente hablando, las drogas psicodélicas clásicas pueden estimular un receptor específico en el sistema de la serotonina y es entonces una herramienta para entender mejor el papel de ese sistema y ese receptor.

Nos ayudará a entender más sobre el cerebro, sobre la conciencia, entender el sistema de la serotonina, la plasticidad del cerebro, porque estas drogas parecen inducir la plasticidad y también hacernos entender más sobre las diferentes condiciones para las que parecen ser útiles en esta primera etapa. Y todo esto tiene que ver con la depresión, el TOC, la adicción, el estrés postraumático, la ansiedad..., por lo que podrían ser los factores comunes para medicamentos que tratasen estas patologías.

Foto: Existe un interés creciente en la utilidad terapéutica de los psicodélicos como la psilocibina. Fotos: Pixabay

P. El consumo de sustancias psicodélicas está señalado por estudios como uno de los posibles desencadenantes de enfermedad mental. ¿Qué riesgos al respecto puede tener este tipo de terapias?

R. En este momento no hay pruebas de que se produzcan enfermedades mentales cuando se suministran estos fármacos de forma segura y con apoyo psicológico. Al contrario, parecen tener potencial terapéutico para la mayoría de las enfermedades mentales para las que se administra.

"No hay pruebas de que se produzcan enfermedades mentales cuando se suministran de forma segura y con apoyo psicológico"

Eso no significa que sean productos que deban emplearse libremente, incluso cuando se usan en estas terapias pueden ser muy complejos y llegar a producir, por ejemplo, cierta ansiedad durante las sesiones. Pero eso forma parte del proceso psicológico. Lo que hacen estos fármacos es permitir que surja y se trabaje, es parte de la terapia. No significa que vayan a sufrir ansiedad para siempre.

En todos los ensayos que hemos hecho no ha habido personas que hayan desarrollado, por ejemplo, psicosis, por el uso de psicodélicos como terapia. Cabe destacar que evaluamos y examinamos cuidadosamente tanto a las personas sanas como a los pacientes que entran en los ensayos para ver si tienen antecedentes de psicosis. Si hay una persona con un riesgo familiar muy elevado..., ¿que si podría desencadenar una psicosis? Yo no daría una garantía de que eso no ocurra. Pero todo depende de si esto es masivamente beneficioso para muchos miles de personas.

En este momento no hay banderas rojas en cuanto a que la terapia psicodélica induzca alguna enfermedad mental. Pero, por supuesto, que todo requiere un cuidadoso pensamiento psicológico y terapéutico en la aplicación de estos medicamentos.

P. Con la investigación que hay hasta ahora, ¿qué enfermedades cree que se podrán tratar en un futuro con terapias psicodélicas?

R. El MDMA está siendo desarrollado en este momento para el trastorno de estrés postraumático, probablemente será el primero. Después la ketamina, que también es un psicodélico muy atípico, que ya está aprobado para la depresión resistente al tratamiento.

"El MDMA se está desarrollando para el trastorno de estrés postraumático y la ketamina para la depresión resistente al tratamiento"

Otro psicodélico clásico es la psilocibina, que ahora mismo se está investigando sobre todo para la depresión resistente al tratamiento y la depresión mayor. Esta será su primera indicación, pero cada vez salen para más patologías como la adicción al alcohol o la ansiedad. Y aunque no se está estudiando mucho todavía, pero se estudiará para los TCA, TOC, el dolor crónico...

Estamos haciendo varias pruebas en nuestro laboratorio y con diferentes tipos de adicciones, incluyendo las adicciones conductuales y la adicción a los opiáceos, además del alcohol y la nicotina.

Foto: Foto: iStock.

P. Los beneficios para la salud mental que pueden producir una sesión con esta terapia, ¿durarán mucho tiempo después de que se hayan consumido los psicodélicos?

R. Parece que tienen efectos bastante prolongados, para la mayoría de los pacientes duran unos cuatro meses. Algo notable e inaudito. Es completamente diferente de una única intervención con cualquier otra cosa, como la terapia electroconvulsiva o las infusiones de ketamina, en las que normalmente se necesita una serie de sesiones para que tengan un efecto antidepresivo.

"Una o dos intervenciones con un psicodélico tienen un efecto de larga duración, de meses"

En nuestro caso, parece que con una o dos intervenciones con un psicodélico hay una larga duración durante meses. Algunas personas necesitarán sesiones adicionales más adelante, pero no parece que tenga que ser una a la semana, puede ser meses más adelante para algunos, tal vez un año para otros.

Y si este tipo de intervención no funciona, simplemente el paciente puede dejar ese modelo terapéutico y utilizar otros tratamientos disponibles para su afección.

P. ¿Cuánto tendremos que esperar para tener fármacos psicodélicos disponibles?

R. El MDMA para el trastorno de estrés postraumático se presentará a la FDA en 2023 y esperamos que esté aprobado a principios del 2024.

"La psilocibina podría estar aprobada en 2025 o 2026 para utilizarse para la depresión"

Respecto a la psilocibina, tal vez uno o dos años después. Así que, quizá, en 2025 o 2026 podría estar aprobada para utilizarse para la depresión. También, tal vez, para los TOC, los trastornos de la conducta alimentaria, adicciones…

Hay que destacar que cualquiera de estos tratamientos se aplicará en los centros específicos con terapeutas especializados, no va a ser prescrito por un médico de familia general.

Más de un tercio de los pacientes que sufren problemas de salud mental no responden a los tratamientos disponibles en la actualidad. Pero una nueva vía terapéutica podría ser una solución ante una crisis de salud que afecta a millones de personas en todo el mundo: los tratamientos con compuestos psicodélicos.

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