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La exposición a 'espacios azules' tiene beneficios de por vida
BAÑOS DE NATURALEZA

La exposición a 'espacios azules' tiene beneficios de por vida

Una tarde de baño en el río, juegos en la playa o caminatas de otoño por la ribera del lago tienen un efecto profundo en los niños y pueden conducir a una mayor sensación de bienestar

Foto: Vivir cerca del agua en la infancia está relacionado con un mejor bienestar y salud mental en la edad adulta. (Pexels)
Vivir cerca del agua en la infancia está relacionado con un mejor bienestar y salud mental en la edad adulta. (Pexels)

Una tarde de baño en el río, juegos en la playa o caminatas de otoño por la ribera del lago tienen un efecto profundo en los niños y pueden conducir a una mayor sensación de bienestar en la edad adulta.

Los espacios azules son ambientes al aire libre, ya sean naturales o hechos por el hombre, que cuentan con agua de manera prominente y son de fácil acceso.

No importa si es cerca de un océano, un río o un lago, hasta el estanque de una ciudad o pueblo, o incluso una fuente de un parque. Todos ellos son espacios azules, el equivalente acuático de las zonas verdes, que según un reciente estudio de científicos del Centro Europeo para el Medio Ambiente y la Salud Humana de la Universidad de Exeter podría tener beneficios de por vida si nos acercamos a ellos a menudo de niños.

Los investigadores contaron con la participación de más de 15.000 participantes en 18 países diferentes (cuatro de ellos no europeos: Hong Kong, China, Canadá, Australia y California, Estados Unidos) que fueron encuestados (en la Encuesta Internacional BlueHealth, BIS) para el estudio, publicado en el Journal of Environmental Psychology. Los expertos descubrieron que la exposición a espacios azules, como costas, ríos y lagos, cuando eran pequeños hizo que volver a visitar espacios azules en la edad adulta fuera más probable, ya que estos adultos mostraban una mayor familiaridad y valoraban más los entornos naturales.

"En un mundo cada vez más tecnológico e industrializado, es importante comprender cómo las experiencias de la naturaleza infantil se relacionan con el bienestar en la edad adulta"

Análisis de datos

La encuesta pidió a los participantes que pensaran en las experiencias con los espacios azules que tuvieron a partir de los 16 años, con preguntas que pedían detalles sobre la frecuencia con la que visitaban estos espacios y cómo de cómodos se sentían los padres o tutores con los niños jugando en estos espacios azules.

Respondieron preguntas sobre cómo de cerca vivían de las áreas azules, con qué frecuencia las visitaban y cómo de cómodos se sentían sus padres o tutores con ellos jugando en estos entornos. La encuesta también pidió a los encuestados que compartieran sus experiencias con los espacios azules y verdes durante el mes anterior junto con preguntas sobre salud mental durante las dos semanas anteriores a la encuesta.

placeholder Un niño construyendo un castillo de arena en la playa o chapoteando en un río deberían ser escenas más habituales.  (Pexels)
Un niño construyendo un castillo de arena en la playa o chapoteando en un río deberían ser escenas más habituales. (Pexels)

¿Zonas verdes y azules? Sí, gracias

Los investigadores descubrieron que aquellos que pasaban más tiempo en espacios azules cuando eran niños y tenían experiencias positivas tendían a estar más cerca de la naturaleza también de mayores y mostraban signos de un mejor bienestar en la edad adulta.

“En el contexto de un mundo cada vez más tecnológico e industrializado, es importante comprender cómo las experiencias de la naturaleza en la infancia se relacionan con el bienestar en la vida posterior”, explica Valeria Vitale, autora principal del trabajo y candidata a doctorado en la Universidad Sapienza de Roma.

“Nuestros hallazgos sugieren que generar familiaridad y confianza en y alrededor de los espacios azules durante la infancia puede estimular una alegría inherente de la naturaleza y alentar a las personas a buscar experiencias recreativas en la naturaleza, con consecuencias beneficiosas para la salud mental de los adultos”, continúa la experta.

Los resultados encontraron, por tanto, que aquellos que pasaban más tiempo en estas áreas tendían a valorar los entornos naturales y los visitaban más a menudo como adultos. En consecuencia, estas personas informaron tener una mejor salud mental en la edad adulta que aquellas que tuvieron un contacto mínimo con los espacios azules cuando tenían poca edad.

Foto: El estudio encontró que el sistema inmunológico puede beneficiarse de una poco de estrés. (iStock)

Ayuda psicológica

Hay mucha evidencia que muestra cómo pasar tiempo en espacios verdes, como parques y bosques, puede reducir el estrés y mejorar la salud mental, pero hay mucha menos investigación sobre los beneficios de los espacios azules. Sobre todo en la salud mental. Una revisión publicada en el International Journal of Hygiene and Environmental Health en 2011 sugirió que las visitas al espacio azul podrían aumentar los niveles de actividad física de las personas y reducir el estrés y la ansiedad, al tiempo que mejoran su estado de ánimo y bienestar psicológico.

Si bien los investigadores señalan que los espacios azules pueden ser peligrosos para los niños, es importante que los padres y tutores los ayuden a desarrollar habilidades para sentirse seguros y cómodos en los espacios azules a fin de obtener beneficios hasta bien entrada la edad adulta. El estudio también enfatiza la necesidad de más espacios azules y verdes naturales en las ciudades.

Una tarde de baño en el río, juegos en la playa o caminatas de otoño por la ribera del lago tienen un efecto profundo en los niños y pueden conducir a una mayor sensación de bienestar en la edad adulta.

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