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Diagnóstico cáncer: ¿ahora qué? Ocho propuestas para agilizar el tratamiento
Informe médicos y pacientes

Diagnóstico cáncer: ¿ahora qué? Ocho propuestas para agilizar el tratamiento

La rapidez es prioritaria a la hora de enfrentarse a un tumor, pero con frecuencia el enfermo se ve envuelto en una maraña de trámites, información incomprensible y poca coordinación entre facultativos que ralentizan el abordaje de la enfermedad

Foto: Células cancerosas dividiéndose. (iStock)
Células cancerosas dividiéndose. (iStock)

El cáncer es, quizá, la enfermedad que más miedo da. Detrás de ese nombre genérico “hay decenas de enfermedades distintas, con un pronóstico desigual”, repiten los oncólogos. Pero desde que una persona acude al médico con la sospecha de que pudiera tener un tumor hasta que finalmente se confirma -o descarta –, pasan días, a veces semanas, de una enorme inquietud.

Eso es lo que han experimentado muchas de las más de 280.000 personas diagnosticadas de cáncer el año pasado en España, que serán 341.000 en el año 2040, recoge el informe Las cifras del cáncer en España 2022, un incremento que también se dará en el resto de países desarrollados. Sin embargo, los datos son estimaciones, puesto que los expertos piensan que hay más afectados que los informados, ya que la pandemia de covid-19 ha retrasado muchos diagnósticos, con el consiguiente impacto (negativo) en el control y supervivencia, advierte un artículo elaborado por la Comisión Europea Groundshot y publicado en The Lancet. Los cálculos son alarmantes: en el año de la pandemia, se dejaron de hacer 100 millones de pruebas de detección del cáncer; los médicos vieron más de un millón menos de pacientes, y la mitad de los enfermos no recibió tratamiento (cirugía o quimioterapia) a tiempo.

Foto: Las mortalidades de los cánceres han variado mucho. (iStock)

Los expertos urgen a tomar medidas para mejorar el abordaje del cáncer, pero en medio de ese tira y afloja entre políticos, gestores y autoridades sanitarias, está el paciente, que se pregunta angustiado qué hay de lo mío.

Del médico de familia al oncólogo, la calidad manda

Un análisis del Comité Científico de All.Can Spain, elaborado por médicos, investigadores, pacientes y sociedades científicas, pone el acento en la necesidad de introducir mejoras en el sistema con el fin de garantizar una atención coordinada, ágil y de calidad en la primera etapa del circuito asistencial, justo cuando la persona está esperando a conocer su diagnóstico o lo acaba de recibir, una etapa en la que “la información que recibe es, a menudo, poco comprensible y discordante”, coinciden los autores.

placeholder Muchos pacientes no comprenden bien la información que se les ofrece durante las primeras consultas. (iStock)
Muchos pacientes no comprenden bien la información que se les ofrece durante las primeras consultas. (iStock)

El doctor Rafael López, presidente de la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (ECO), sostiene que “el sistema sanitario no siempre está concebido para que la atención que recibe el paciente sea de la máxima calidad, sino que, en muchas ocasiones, responde a necesidades del propio sistema”. Para el también coautor del documento, “esta disociación tiene unos claros efectos indeseados que debemos superar: numerosas interacciones aportan poco valor, aumenta la descoordinación entre niveles, produce retrasos y hace que el enfermo se sienta confuso y desorientado”.

A la honda preocupación por el diagnóstico se añade la de tener que lidiar con un sistema en el que no están claros los pasos a seguir

Los pacientes integrados en la plataforma All.Can añaden que “en ocasiones, a la honda preocupación que implica el proceso hasta el diagnóstico se añade la de tener que lidiar con un sistema en el que no están claros los pasos a seguir, la información que recibimos o el apoyo psicosocial disponible”.

Recomendaciones para mejorar

Para cambiar esta realidad, las diferentes partes proponen ocho recomendaciones:

  1. Promover, a nivel nacional, una mayor coordinación entre los distintos agentes involucrados en el proceso del diagnóstico de cáncer.
  2. Dotar a los profesionales de atención primaria de las mejores herramientas para identificar los tipos de cáncer y sus síntomas asociados, así como de vías de diagnóstico protocolizadas.
  3. Promover la implantación generalizada de vías clínicas.
  4. Definir un nuevo papel de la enfermería en el circuito oncológico.
  5. Proporcionar a los pacientes la información adecuada en el momento oportuno.
  6. Ampliar la disponibilidad y accesibilidad a los apoyos psicosociales.
  7. En los hospitales, garantizar la existencia de comités de tumores, como requisito imprescindible para asegurar la máxima calidad de la atención.
  8. Desarrollar un marco de calidad, centrado en el paciente, para medir, comparar y mejorar la eficiencia y eficacia del diagnóstico del cáncer.
Foto: Foto: Unsplash/@castaneyra.

Los objetivos son ambiciosos, pero parece que no será fácil alcanzarlos: nuestro sistema sanitario no está en su mejor momento, especialmente la atención primaria, que lleva semanas con los médicos en huelga y sin visos de solución a corto plazo; los profesionales de los hospitales no se movilizan -por ahora-, pero apoyan a sus compañeros y el descontento cunde también en el sector privado.

Un plan contra el cáncer: lo tenemos

El doctor Mariano Provencio, miembro del comité científico de All.Can Spain, admite que “la situación actual es compleja”, pero no es algo nuevo: “Como lo ha venido haciendo en las últimas décadas, la sanidad en España se enfrenta a retos de distinta índole, y muchos han sido superados con éxito gracias al esfuerzo conjunto de representantes públicos y profesionales sanitarios, cada uno desde su ámbito de competencias. Por eso no creo que sean recomendaciones poco realistas: al contrario, son ambiciosas y realizables cuando hay voluntad y determinación”, defiende a El Confidencial.

placeholder Una mujer recibiendo una sesión de radioterapia. (iStock)
Una mujer recibiendo una sesión de radioterapia. (iStock)

“Centrándonos en el ámbito del cáncer -añade-, una de las prioridades de la atención primaria debe ser lograr una interconexión protocolizada, digitalizada y de calidad con atención hospitalaria, dotando a los profesionales de ese primer nivel asistencial de las mejores herramientas para poder llevarla a cabo”.

Dinamarca ha logrado un antes y un después en el manejo del cáncer gracias a que los implicados han ido a la par, al margen de vaivenes políticos

En España, los diferentes gobiernos han ido elaborando planes contra el cáncer, aunque, a menudo, han quedado en papel mojado, entre otras razones, por falta de sensibilidad. Provencio señala que “a día de hoy, existe una estrategia nacional aprobada en 2021, por lo que estamos ante una oportunidad única de avanzar decididamente con una hoja de ruta definida. Por ejemplo, y salvando las distancias, en nuestro informe hacemos referencia a cómo en Dinamarca la implantación generalizada de vías clínicas para distintos tipos de tumor supuso un verdadero antes y un después en la lucha contra el cáncer en ese país”. La clave del éxito danés no es otra que “consiguieron remar todos a una, sin que los vaivenes políticos les afectaran lo más mínimo”.

"Los representantes públicos deben interiorizar que el cáncer es el enemigo público número uno de la salud hoy y en las próximas décadas"

Este ejemplo da fuerza a la opinión del también jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Puerta de Hierro: “Nuestros representantes públicos deben interiorizar que el cáncer es el enemigo público número uno de la salud pública hoy y en las próximas décadas”.

La tentación de tratarse en Estados Unidos

Dados los obstáculos a los que se enfrentan los pacientes con cáncer en España, muchos se preguntan si no es mejor ir a tratarse a otros países, con la mirada puesta en Estados Unidos. En este aspecto, Mariano Provencio saca pecho a favor de nuestro sistema nacional de salud, que “se encuentra entre los mejores del mundo en muchos indicadores. Nuestra atención oncológica es de calidad”, defiende, lo no le impide admitir que “eso no significa que no existan áreas de mejora”.

Foto: Un paciente en la sala de quimioterapia. (iStock)

Pone el acento en “la fragmentación entre niveles, que lastra la calidad de la atención”, así como la falta de comités de tumores en algunos hospitales y el retraso en la disponibilidad de medicamentos innovadores. “El sistema debe continuar adaptándose a las necesidades de la población, que van evolucionando a lo largo del tiempo”.

Entonces, ¿es buena idea pensar en ir a tratarse a Estados Unidos? “No cabe duda de que, como ocurre en otros ámbitos, es una de las primeras potencias del mundo en tratamientos oncológicos”, asegura el médico, pero “lo importante es que España pueda continuar ofreciendo a sus ciudadanos la atención y los tratamientos de la máxima calidad para tratar de superar esta grave enfermedad”.

Y deja un recado para los dirigentes: “Creo que la sanidad y sus profesionales están a un gran nivel, superior al de la clase política desde luego”.

El cáncer es, quizá, la enfermedad que más miedo da. Detrás de ese nombre genérico “hay decenas de enfermedades distintas, con un pronóstico desigual”, repiten los oncólogos. Pero desde que una persona acude al médico con la sospecha de que pudiera tener un tumor hasta que finalmente se confirma -o descarta –, pasan días, a veces semanas, de una enorme inquietud.

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