Menú
¿Tiene sentido mantener las mascarillas en hospitales y farmacias para siempre?
  1. Bienestar
La opinión de los expertos

¿Tiene sentido mantener las mascarillas en hospitales y farmacias para siempre?

La nueva norma ha liberado de esta protección a los usuarios del transporte público, pero en los entornos sanitarios se queda indefinidamente. ¿Las infecciones nosocomiales tienen los días contados?

Foto: Un cliente en una farmacia de Valencia. (EFE/Manuel Bruque)
Un cliente en una farmacia de Valencia. (EFE/Manuel Bruque)

Llegó el día. Desde hoy ya no es obligatorio el uso de la mascarilla en el transporte público, uno de los últimos reductos del uso de este mecanismo de defensa que tanto ha dado que hablar en los últimos 3 años. Su eficacia se ha puesto a prueba durante la peor pandemia que muchos de nosotros recordamos y, además, en una temporada de gripe y enfermedades infecciosas respiratorias (no solo covid-19) que es de las peores que se recuerdan, tanto como para colapsar servicios de urgencias por todo el país.

A pesar de esto, todavía será obligatoria en determinados lugares y se prevé que la retirada definitiva no llegue en los próximos meses, ni años, ni nunca: las mascarillas se quedan en farmacias, edificios sanitarios (como centros de salud y hospitales) y otros lugares sociosanitarios, como pueden ser los centros de día y las residencias de personas mayores.

"Esa es una gran lección que debemos aprender tras la pandemia: utilizar la mascarilla sin complejos cuando lo consideremos necesario"

A pesar de esto, como se ha informado, el nuevo texto legal que regula el uso de las mascarillas incluye algunas excepciones en este entorno. Los pacientes ingresados en un hospital, por ejemplo, mientras se encuentren en su habitación, quedarán eximidos. Del mismo modo, en las residencias de ancianos, los visitantes y el personal estará obligado, pero no los residentes. Además, la nueva norma no se aplicará a los menores de 6 años. Por último, el real decreto contempla la posibilidad de que las empresas decidan, unilateralmente, implantar la obligatoriedad de la mascarilla a sus trabajadores (siempre y cuando exista una justificación médica), y que estos no puedan negarse a cumplir con la norma.

Para muchos, dejar de taparse nariz y boca en taxis, trenes, metro, autobuses y aviones supone un alivio considerable, aunque la nueva norma se ha cuestionado debido al pico de infecciones respiratorias de los últimos meses. Pero en los entornos sanitarios resulta esencial conocer la opinión de los expertos con respecto a la lógica detrás de la permanencia de la mascarilla.

placeholder El sentido común debería ser nuestro guía con las mascarillas en espacios públicos. (EFE/Luis Tejido)
El sentido común debería ser nuestro guía con las mascarillas en espacios públicos. (EFE/Luis Tejido)

Como explica el doctor Francisco Peñalver, director de Seguridad, Salud y Bienestar de HM Hospitales, "las mascarillas han sido de uso obligatorio en los hospitales en distintas áreas y servicios, al menos desde principios del siglo pasado". No debemos olvidar que una parte de los pacientes que pueblan las diferentes alas de los hospitales españoles padecen infecciones que se pueden transmitir a otros pacientes o a los profesionales sanitarios. "Está indicado el uso de mascarillas para la asistencia de pacientes en aislamiento, como en el caso de la tuberculosis, y para proteger a los profesionales sanitarios y a los demás pacientes evitando un posible brote epidémico", apunta el doctor.

De todos modos, el experto afirma que la obligatoriedad de las mascarillas en un entorno hospitalario es solo un mecanismo de defensa más contra las conocidas como infecciones nosocomiales (las que se contraen en el entorno hospitalario): "La mascarilla es solo una medida más, importante como la higiene de manos, la antisepsia, etc, pero no influye, por ejemplo, en aquellas enfermedades transmitidas por contacto, ni en la aparición de multirresistencias a los antibióticos en la población en general".

placeholder Las mascarillas, de momento, permanecerán en las consultas. (EFE/Jesús Calero)
Las mascarillas, de momento, permanecerán en las consultas. (EFE/Jesús Calero)

Hay que tener en cuenta que, según datos de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene, en 2021 se diagnosticaron un total de 3.892 infecciones nosocomiales en los hospitales españoles, lo que supone un 7,81% de todos los pacientes ingresados por infecciones durante ese año. El peligro añadido de este tipo de enfermedades no es solo su posible resistencia a los antibióticos, sino que una parte considerable de los pacientes que asisten a centros sanitarios son integrantes de un grupo de riesgo, lo que hace la enfermedad más peligrosa todavía.

Esto mismo lo reafirma el doctor Peñalver, señalando que "el uso de mascarilla en el entorno sanitario o sociosanitario es importante para evitar la transmisión de enfermedades a personas vulnerables, y también a los familiares que puedan tener un contacto más estrecho con ellas, y a los profesionales que las tratan".

Respecto al futuro que nos espera en los hospitales, el catedrático de Medicina Preventiva y director del Departamento de Especialidades Médicas y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, Ángel Gil de Miguel, asegura que "la mascarilla se va a usar más de lo que se hacía antes de la pandemia, pero no con tanta intensidad como ahora mismo. Las medidas se irán flexibilizando, incluso en el ámbito sanitario, a lo mejor para mayo o junio". Por su parte, el Dr. Francisco Peñalver discrepa: "El uso de la mascarilla para evitar o reducir la transmisión de enfermedades en determinados entornos sanitarios o sociosanitarios parece una medida muy razonable, y creo que de indudable impacto. La mascarilla es un gran aliado al que no debemos renunciar, especialmente en entornos con personas vulnerables o en riesgo de vulnerabilidad"

placeholder En entornos quirúrgicos e infecciosos, la mascarilla ya era obligatoria. (iStock)
En entornos quirúrgicos e infecciosos, la mascarilla ya era obligatoria. (iStock)

Lo que sí considera el catedrático es que la responsabilidad personal de cada uno juega, y va a jugar en el futuro, un papel fundamental: "La permisividad para no llevar mascarilla no quita que mantengamos un cierto cuidado. Si uno está un día con una cierta congestión nasal y ve que está estornudando más, llevar una mascarilla es de sentido común para evitar contagiar a la gente de nuestro entorno. En el entorno sanitario sí creo que conviene que marquemos una norma". El doctor Peñalver coincide, pues cree "que esa es una gran lección que debemos aprender tras la pandemia: utilizar la mascarilla sin complejos siempre que lo consideremos necesario, durante cualquier catarro o infección respiratoria en cualquier otro entorno público o multitudinario, no solo en centros sanitarios. Sin duda, es uno de los gestos anónimos más altruistas que podemos hacer en materia de salud pública".

El experto expande su criterio a las farmacias que "no dejan de ser una parte esencial de nuestro sistema sanitario, y muchas veces en una farmacia te encuentras con personas mayores que están enfermas. Por ejemplo, alguien mayor de 65 años que tiene dos o más enfermedades crónicas, se considera que su sistema inmunitario funciona de forma equivalente a alguien que está inmunocomprometido. Los farmacéuticos lo han entendido muy bien desde el inicio de la pandemia, negándose a atender a quienes no lleven mascarilla".

Foto: Foto: Reuters/Javier Barbancho.

Por último, ambos doctores valoran la opinión del personal sanitario ante el escenario de desempeñar el resto de su actividad laboral con mascarilla de forma indefinida: "Las mascarillas se han convertido en una pieza más de la uniformidad de los sanitarios en la actualidad; decir adiós a tan valioso aliado durante la pandemia creo que llevará todavía algún tiempo más, incluso habrá quien no abandone su uso", sostiene el doctor Peñalver, mientras que, por su parte, Ángel Gil de Miguel subraya que "el personal sanitario está hecho al uso de la mascarilla. Hablando con colegas y compañeros muchas veces decimos que 'esto ha venido para quedarse', y no lo ven como algo malo". Y apostilla: "El personal sanitario ha sufrido mucho durante la pandemia y ha enfermado o ha visto a compañeros enfermar. No creo que haya problemas de rechazo a estas medidas en el futuro".

Como todo, en el futuro la norma puede cambiar y es posible que en los siguientes meses o años veamos las mascarillas desaparecer por completo. Pero si podemos quedarnos con una de las pocas 'cosas buenas' de la pandemia, pues mejor.

Llegó el día. Desde hoy ya no es obligatorio el uso de la mascarilla en el transporte público, uno de los últimos reductos del uso de este mecanismo de defensa que tanto ha dado que hablar en los últimos 3 años. Su eficacia se ha puesto a prueba durante la peor pandemia que muchos de nosotros recordamos y, además, en una temporada de gripe y enfermedades infecciosas respiratorias (no solo covid-19) que es de las peores que se recuerdan, tanto como para colapsar servicios de urgencias por todo el país.

Salud
El redactor recomienda