Tras muchos años pasando como la opción menos mala a la hora de pedir comida 'online' a domicilio, la comida china está ahora bajo los focos de las autoridades de varios países, principalmente por su gran contenido en sal en comparación con otras opciones culinarias.

En España, la comida china es la más solicitada según varias encuestas realizadas por plataformas de comida a domicilio como Just Eat, que en 2016 estimaba que un 43% de los pedidos eran de comida asiática —los límites entre japonés y chino son difusos cuando uno pide por internet—, y otra más reciente, realizada por Cuponation en 50 provincias españolas, reivindicaba el liderazgo de los restaurantes chinos.

Un experimento pionero de Filadelfia enseña a los cocineros a usar menos sal en los platos orientales

Pero este éxito tiene también un lado oscuro que, hasta ahora, nadie había abordado: sus consecuencias para nuestra salud cardiovascular. Esta semana conocimos los resultados de un experimento pionero, llevado a cabo en Filadelfia (EEUU) y centrado en enseñar a los cocineros de este tipo de restaurantes a utilizar menos sal en tres de los platos más solicitados: gambas con brócoli, pollo Lo Mein y pollo General Tso, una versión empanada del pollo agridulce muy popular en Estados Unidos.

En total, 206 cocineros de 40 restaurantes chinos ubicados en los barrios más humildes de Filadelfia pasaron por el entrenamiento, que se prolongó durante 36 meses. Al finalizar, los científicos comprobaron cómo la reducción en los niveles de sal fue significativa. "Estos hallazgos demuestran la viabilidad y los beneficios potenciales para la salud de la población de una coordinación entre los departamentos de salud pública, las instituciones académicas y las empresas de la comunidad para reducir la sal en los restaurantes", explica Camille Gamboa, una de autoras del estudio publicado en 'Public Health Reports'.

Aunque los niveles de sal en la comida rápida suelen variar entre países, hay varios platos de la gastronomía china occidentalizada (que, para qué engañarnos, es lo que solemos comer en nuestro país) que están en el podio de comidas con más sal, alcanzando y superando en muchas ocasiones a la pizza, como demuestra el gráfico que antecede a este párrafo.