Hay bocados y preparaciones culinarias que son realmente selectas y solo están al alcance de muy pocos bolsillos. Especialmente si están elaboradas con materias primas que llegan a superar los miles de euros de coste con facilidad. Los alimentos más caros proceden de todos los rincones del planeta y entre ellos hay desde caviar dorado hasta café fabricado con los granos defecados por jinetas. ¿Sabes cuáles son los ingredientes que más dinero cuestan de todo el mundo?

Caviar iraní Almas – 25.000 euros el kilo

El caviar es ampliamente conocido por ser uno de los alimentos más caros y selectos del mundo. Y entre sus variedades hay una que es la más exclusiva de todas: Almas. Estas huevas tienen un color entre dorado y blanco que las diferencia de las típicas negras y un precio en torno a los 25.000 euros el kilo. Este caviar iraní procede de esturiones albinos.

Su valor llega a ser tan elevado por las particularidades de su sabor delicado y, como hecho principal, porque su producción es muy limitada, por lo que no abunda el producto. Además, las huevas son envasadas en una lata que está elaborada con oro de 24 quilates, lo que aumenta la atmósfera de lujo en torno a ella.

Trufa blanca italiana – 75.000 euros por 850 gramos

Entre los ingredientes más selectos utilizados para aportar un sabor único a cada plato se encuentran las trufas. Las blancas italianas de Alba son un referente entre los ingredientes exclusivos. A finales de 2017, en una subasta, una de estas trufas de 850 gramos de peso fue vendida por más de 75.000 euros. El motivo por el que la puja alcanzó este precio fue porque la sequía y el cambio climático habían afectado a la producción de estos hongos durante la última cosecha. Esto acabó limitando la producción y las existencias de las mismas. Así, en el último año han acabado convirtiéndolas en un producto mucho más selecto y exclusivo de lo que ya eran hasta entonces.

Imagen de archivo de una trufa blanca.
Imagen de archivo de una trufa blanca.

Melón Yubari King – Más de 10.000 euros por pieza

Una fruta también se cuela en el top de los alimentos más caros del mundo. Concretamente lo hacen los melones Yubari King, una variedad cultivada en la isla norteña de Hokkaido en Japón. Las piezas producidas en esta región son las únicas que pueden obtener el nombre de Yubari. Las criadas en otras áreas no llegan a tener el mismo reconocimiento y, por ende, tienen mucho menos valor.

Recientemente, Shinya Noda, presidente de la empresa de frutas y verduras Hokuyu Pack, ha pagado más de 3,2 millones de yenes por dos melones. Esto es equivalente a unos 24.000 euros. Estas frutas tienen un sabor dulce único que las hace exclusivas y los pares de estas se suelen ofrecer como regalos a conocidos y superiores en la época del Chūgen, un evento que tiene lugar en Japón en verano.

Melón Yubari.
Melón Yubari.

Chuletón de Blonde D’Aquitaine – 3.000 euros por filete

En el mundo hay carnes de terneras archiconocidas por su sabor y su precio. Ejemplo de ello son las de Kobe y Wagyu de Japón. Pero hay una que es la más cara y exclusiva. Se trata de la proveniente del vacuno francés Blonde D’Aquitaine. Los filetes de este vacuno llegan a tener un precio de unos 3.000 euros. Provienen de vacas que han sido criadas al aire libre. Luego las piezas son sometidas a varios procesos por las que pasan años en hibernación en cámaras de frío y varias semanas macerándose. Todo ello acaba confiriéndole un sabor único y un aura de exclusividad que pocas carnes del mundo poseen.

El que pasen varios años mantenidos enfriándose permite que algunos chefs pueden asociar su consumo al de vinos que también han sido guardados durante largos período en barricas y maridarlos conjuntamente como una experiencia todavía más única.

Vaca rubia de Aquitania.
Vaca rubia de Aquitania.

Abalones - 2.000 euros el kilo

El abalón, también conocido como oreja de mar, es un tipo de marisco, similar al mejillón, a la ostra y a la vieira, pero que alcanza un precio mucho más elevado. En España también han comenzado a recolectarse en A Coruña, pero es en Asia donde destacan especialmente y son considerados un alimento muy selecto. Concretamente es en Japón donde se han llegado a comercializar con un valor de en torno a los 2.000 euros el kilo.

Foto: Creative Commons
Foto: Creative Commons

Los precios son muy elevados porque esta carne marina requiere que pasen varios años para que los abalones alcancen el tamaño adecuado de cara a ser consumidos. Esto, sumado a que la producción no es demasiado extensa y a su alta demanda en los países asiáticos, lo convierte en un producto muy exclusivo en oriente por el que se pagan grandes cifras de dinero.