Si preguntas a cualquier persona que pasa por la calle sobre sus hábitos alimenticios más recurrentes seguro que la mayoría resalta la presencia de platos tan comunes como el arroz a la cubana, la tortilla de patatas, las lentejas o la pasta. Recetas sencillas y contundentes que todos hemos comido y preparado con asiduidad, pero que sorprendentemente no lideran el Informe del Consumo de Alimentación en España 2017, elaborado y presentado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el cual aborda infinidad de temas relacionados con la gastronomía en el ámbito familiar. ¿Cuál es entonces el plato más popular en los hogares españoles?

Una España muy saludable

Foto: iStock
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El informe en cuestión comienza otorgando al desayuno el protagonismo que merece. Se trata “del momento que genera mayor hábito de consumo dentro del hogar, el 94,4 % de los españoles desayunan algo en casa con una media de 6 veces a la semana”. Le siguen muy de cerca las cenas, con un 26% del total de ocasiones, y las comidas, con un 24,3%. Un hábito que deja en evidencia la escasa disponibilidad del español medio para volver a casa a comer, que queda reflejada en el crecimiento experimentado por el momento “tupper” tan frecuente en la actualidad. Además, los platos preparados, comprados y listos para consumir ganan terreno a los platos caseros.

Salud, tradición y comodidad son los tres ejes que explican el tipo de platos consumidos en el hogar”, una clasificación que está liderada por la ensalada verde convencional, presente en el 11,5% de las ingestas. En segundo lugar, con un 5,3%, encontramos una de las recetas más internacionalizadas de la cocina italiana: la pizza, principal salvavidas en esas ocasiones en las que no hay tiempo suficiente para una comida más elaborada. Mientras que el podio lo cierra otro pilar de las dietas más saludables: la ensalada de tomate, con un 4,7%.

Crecen los modos de preparación más saludables (plancha,horno...) mientras que el frito y el rebozado decrecen

Estas elecciones son también un fiel reflejo de otra tendencia en auge, “dentro de casa cada vez optamos más por platos para compartir/acompañar, en concreto han crecido casi un 23% respecto al año 2012; en cambio prescindimos del menú “tradicional” estructurado por un entrante, plato principal y postre”. Este decrecimiento deja de lado alimentos tan importantes como el pescado o la carne.

El resto de la lista está compuesta por la pechuga de pollo, la sopa de pasta, los macarrones, la merluza, la tortilla de patatas, los huevos fritos, los filetes de lomo, las judías verdes, la tortilla francesa, los espaguetis y, en el último lugar, el plato más representativo de nuestra gastronomía y el más complejo de la clasificación: la paella.

Otro hábitos de consumo frecuentes

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“Siguen creciendo los modos de preparación más fáciles y saludables: plancha, hervido y horno. Frito y rebozado son las preparaciones que más decrecen por lo que se utiliza menos aceite en la elaboración de comidas y cenas al incrementarse plancha o vapor, modos de preparación que requieren de una menor proporción de volumen de estos productos”, añade el Informe del Consumo de Alimentación en España 2017. Unos hábitos en los que el deporte parece ser el principal responsable, al menos en lo que concierne a los consumidores menores de 35 años. Este estilo de vida también afecta a la cantidad de comida ingerida. De media, este tipo de personas “consumen un 6,7% menos en desayuno, comida y cena que los que no practican deporte pero consumen un 30,4% más entre horas”.

Otro hábito analizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación es la compra: ¿cuáles son los factores que deciden la elección de un determinado establecimiento para la compra de productos de alimentación? La proximidad o cercanía, la calidad de los productos y los buenos precios, aparte de las ofertas, siguen siendo los más importantes.

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No obstante, la evolución que ha experimentado el mercado de las nuevas tecnologías en los últimos años también ha influido considerablemente en los hábitos de compra de los españoles. “El 9,8% de los consumidores entrevistados ha realizado alguna compra de alimentación a través de internet. [...] Entre los entrevistados más jóvenes, ya superan el 15% aquellos que compran alimentos por internet alguna vez, porcentaje que disminuye a un 2,1% entre los entrevistados mayores de 55 años”, añade el informe.

Un aumento que también afecta a las marcas de distribución que reinan en el mercado, es decir, la presencia de las marcas blancas en detrimento de la marca del fabricante. En general, ”todos los grupos poblacionales perciben en un porcentaje elevado que en los establecimientos en los que suelen realizar la compra de alimentación se ha incrementado la presencia de marcas blancas o marcas de distribuidor a la par que ha descendido la presencia de marcas del fabricante. La media nacional está en un 75,7% de respuestas positivas, con una distribución bastante homogénea teniendo en cuenta el sexo, edad o hábitat”, concluye el estudio.