Hasta hace unos años era impensable que cualquier otra crema de cacao y avellanas le disputara el trono que compartían las hegemónicas Nocilla y Nutella, pero saltó el asunto del aceite de palma y ambas marcas, entusiastas de este ingrediente, se encontraron con muchos padres y forofos de este sabor que decidieron probar fortuna con otras marcas menos conocidas y prácticamente debutantes en el mundo de las cremas de cacao.

Hasta el momento Nutella y Nocilla estaban enzarzadas en una batalla por apoderarse del mercado y no percibían más enemigo que ese. Sin embargo, de repente, llegó el asunto del aceite de palma con sus posibles contraindicaciones para la salud, algo inesperado y que les pilló de nuevas.

Nutella asegura que el aceite de palma es un producto seguro y que emplean aceite de plantaciones sostenibles

Los argumentos: un presunto perjuicio para la salud, como evidenció un estudio realizado por el IRB Barcelona y que fue publicado en la revista 'Nature' en diciembre de 2016. También la deforestación de los bosques para plantar palma y la consiguiente pérdida de hábitat para especies amenazadas como el orangután de Borneo y el tigre de Sumatra pesaron en la decisión de muchos compradores.

No obstante, cabe destacar que otros estudios más recientes como el realizado por el proyecto Nutrimedia, desarrollado por el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universitat Pompeu Fabra y la colaboración del Centro Cochrane Iberoamérica y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología-MINECO, ha determinado que el aceite de palma es igual para la salud que otras grasas de uso similar. Pero es evidente que todos estos factores han allanado el camino a Pepa Crem, la crema de cacao de Alteza, Asturcilla o la Vieja Fábrica. A esto se añade que muchos supermercados (como Hiperber o Consum) disponen desde el año pasado de su propia versión exenta de palma.

Para Nutella, el aceite de palma es seguro

Así, ese es el argumento al que se acoge Nutella para continuar apostando por la palma en su formulación. Según explican en su web, “el aceite de palma se ha empleado durante miles de años en la alimentación humana. Numerosos estudios científicos corroboran la neutralidad de los efectos del aceite de palma en el metabolismo, en el marco de una dieta equilibrada”. Además, el fabricante asegura que el aceite que emplean es de origen sostenible y que incluso organizaciones como WWF y Greenpeace “han reconocido su compromiso con el aceite de palma sostenible”.

No obstante, Nocilla sí que se ha decidido por suprimir recientemente este ingrediente de su receta y ya la podemos degustar sin apreciar ni rastro de la controvertida sustancia en el paladar. Incluso han sacado una versión con menos azúcar gracias a la introducción de maltodextrina.

Nocilla sin aceite de palma.
Nocilla sin aceite de palma.

Pepa Crem

Esta marca hispalense se ha convertido en el número 1 en ventas en Amazon en la categoría de chocolates para untar y acaba de desembarcar con idéntico éxito en la cadena de supermercados Aldi, donde sus tarros son un visto y no visto. Según nos cuentan desde Pepa Crem, se han agotado las existencias en la primera semana. Aunque por ahora solo se vende en las áreas de Andalucía, Extremadura y la zona de Levante. Pero otras cadenas de supermercados ya se han interesado por esta crema a la que quieren hacer un merecido hueco entre sus estantes.

En el origen de Pepa Crem encontramos una pastelería sevillana cuya andadura por el mundo de las cremas comenzó mientras realizaban la cobertura de una tarta de chocolate en la que no podían usar, a petición del propio cliente, la grasa de palma. Así es como dieron con una crema de chocolate cuyo sabor les agradó tanto que decidieron comercializar una 'nocilla' que el mercado estaba pidiendo a gritos, pues apenas existía oferta de cremas de cacao de estas características.

“Queríamos ofrecer una opción más saludable que redujese la cantidad de grasas saturadas y actualmente somos la marca que menos porcentaje tiene del mercado (0,5 gramos por cada 15 gramos, lo equivalente a una ración) con respecto a los principales competidores”, explican a Alimente.

Asturcilla

Asturcilla es otra de las recién llegadas. Lo tiene todo para que la amemos: sin aceite de palma, azúcar de panela, ecológica, cacao de comercio justo y con materias primas locales (leche autóctona, además de avellana de Asturias y Cataluña). Y un último ingrediente, el mimo que le ponen.

En concreto, la avellana la compran todos los años procedente de pequeños productores cercanos a la zona donde residen, una decisión que se alinea con su filosofía de vida: “Pensamos que la comida no debería tener que viajar muchos kilómetros para ser consumida y porque deseamos que el tejido productivo asturiano se desarrolle de forma que se pueda vivir en esta tierra sin vernos abocadas a la emigración”. A día de hoy su mayor canal de venta es su tienda online, donde distribuyen a cualquier punto de España.

La Vieja Fábrica

La Vieja Fábrica también se ha puesto a la tarea de abastecer de una rica crema de cacao sin atisbo de palma en su receta. Aunque en su origen sí que empleaban aceite de palma pero procedente de plantaciones sostenibles. El repertorio de ingredientes es un suma y sigue de buenas intenciones: “Avellanas de la mejor calidad, además de cacao con certificado UTZ y no se emplean materias primas genéticamente modificadas, ni grasas hidrogenadas, ni colorantes, ni conservantes”.

Finalmente, es cierto que en los herbolarios y tiendas de comida ecológica ya existían algunas alternativas sin aceite de palma a la Nocilla y Nutella, pero su alto precio lo hacía poco asequible para ciertos bolsillos y no todo el mundo acude de manera regular a estas pequeñas superficies.