Cocinar con una olla exprés es mucho más rápido y sano que otros métodos de cocción. Ahorramos tiempo, se conservan mejor los minerales y vitaminas de los alimentos y también mejora el sabor. Sin embargo, resulta fundamental saber utilizarla correctamente para evitar accidentes indeseados. “El siniestro más frecuente que se produce durante la utilización de estos equipos de trabajo es el estallido de la olla en el momento de la apertura, al no haberse producido la evacuación adecuada del vapor que contiene”, alertan desde el Instituto de Seguridad y Salud Laboral de la Región de Murcia.

Una posibilidad que ha puesto en jaque a un gran número de consumidores, deteriorando así la popularidad de la que gozó en el pasado. No obstante, los propios fabricantes se han aventurado a intensificar las señales de advertencia y precauciones de uso; una serie de pautas que todo cocinero debe seguir a rajatabla para poder disfrutar de las muchas ventajas que acompañan a este famoso puchero. ¿Qué beneficios no debemos pasar por alto?

Un tesoro sumido en el olvido

Durante años, la olla exprés ha sido uno de los utensilios más utilizados en nuestros fogones, no solo por el ahorro de tiempo y dinero, sino también por la cantidad de recetas que se pueden preparar con su ayuda. Estofado de ternera, conejo al ajillo, arroz con calamares, lentejas, guiso de cordero, pulpo e incluso un delicioso flan para el postre. Todas estas elaboraciones presentan un gusto y una textura inconfundibles al haber sido cocinadas de manera hermética y en su jugo.

Además, los alimentos mantienen su valor nutricional intacto. “La apresurada velocidad de cocción de las ollas exprés permite que los alimentos conserven la mayor parte de las vitaminas. Un ejemplo, la vitamina C muestra un comportamiento favorable cuando se cocina en estos recipientes en comparación a cacerolas normales”, explican desde Wellindal Home & Garden. Eso sí, para disfrutar de esta habilidad, los tiempos de cocción deben ser respetados; si no, la mitad de los nutrientes desaparecerán por el camino.

La comida que preparas en la cocina con estos recipientes gasta únicamente un 1% de energía

Sin embargo, el ahorro en todas sus facetas es la principal virtud de las ollas exprés. No solo hablamos del tiempo que perdemos en la cocina preparando el menú del día, también del agua, la energía y el dinero. Este utensilio emplea el vapor que se genera en su interior para cocinar y supone hasta un 70% menos de consumo energético, que queda reflejado también en el bolsillo. “La comida que preparas con estos recipientes solo gasta un 1% de energía. Si necesitas 10 euros para preparar un plato, te ahorras 1 euro en energía. Si con estas ollas a presión rápidas puedes ahorrarte el 70% de esta energía, sería solo 0,70€ por comida. Si este tipo es diario, estarás ahorrando 255,50 euros anuales en factura”, añaden desde Wellindal.

Foto: iStock.
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Y por si esto fuera poco, los accidentes que han encendido la voz de alarma entre los consumidores también han llevado a los fabricantes a producir ollas con sistemas de seguridad integrados como, por ejemplo, el cierre de seguro. A pesar de la salida al mercado de estos nuevos modelos, ¿qué pautas debemos seguir para prevenir esta clase de incidentes.

Consejos de seguridad para la olla exprés

  • Lavar a menudo la válvula de seguridad para evitar obstrucciones y comprobar su estado antes de cada uso.

  • Nunca se debe llenar la olla más de dos tercios de su capacidad total. Así evitarás que se derrame a través de las válvulas durante la cocción.

  • “El tiempo de cocción en este tipo de recipientes se cuenta desde el momento que la olla tiene presión y suben los anillos, o comienza a salir presión por la válvula de la tapa (según cual sea el modelo)”, alerta el profesor de cocina Peio Gartzia en el blog 'Consumer'.

  • No poner la olla en el fuego hasta cerciorarnos de que está cerrada correctamente.

  • En cuanto a la temperatura, evita los cambios bruscos. Lo más recomendable es esperar entre 10 y 20 minutos para que la olla expulse la presión de manera natural.

  • "Para la cocción de alimentos que se expanden durante la cocción (arroz, las legumbres secas o la compota) o que produzcan espuma (garbanzos, lentejas, puerros, pastas arroz o verduras), hacerlo solo hasta la mitad de su volumen para evitar riesgos de obstrucción de la válvula de seguridad", aconsejan desde el Instituto de Seguridad y Salud Laboral de la Región de Murcia.

Foto: iStock.
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  • También es muy importante no abrir nunca la olla cuando tenga presión. Cuando queramos hacerlo, habrá que sacar la olla del fuego, esperar a que bajen los anillos y quitar el mecanismo de seguridad sin resistencia. Si cuesta un poco abrirla, espera mejor unos minutos pues significa que todavía hay presión dentro.

  • Bajo ningún concepto debemos utilizar la olla si notamos algún escape o vemos que la tapa no cierra como debería.

  • No dejar la olla sin vigilancia mientras esté funcionando y el fuego esté encendido.

  • La limpieza también es un factor a tener en cuenta. “Para lavar tu olla, utiliza el detergente natural para vajillas. No apliques productos de limpieza agresivos porque esto podría ser nocivo para la salud”, aconsejan desde el portal IMUSA.