Durante años el aceite de oliva, especialmente sus variantes virgen y virgen extra, ha recibido una gran atención por parte de investigadores que han realizado multitud de estudios resaltando los grandes beneficios de su consumo. Se ha demostrado que es efectivo para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y otras dolencias. Sin embargo, un nuevo estudio, 'Effects of oils and solid fats on blood lipids', publicado estos días en el 'Journal of Lipid Research', liderado por el epidemiólogo Lukas Schwingshackl, del Instituto de Alemania para la Nutrición, indica que los aceites de semillas como el de girasol son más efectivos reduciendo el colesterol denominado 'malo', el LDL.

"El aceite de girasol y el de colza arrojaron unos resultados mejores en cuanto a la reducción del LDL"

Alimente ha inquirido al especialista alemán acerca de sus hallazgos, un macroestudio basado en un análisis de docenas de investigaciones previas, en los que han podido comparar los diferentes tipos de aceites y su incidencia sobre uno de los mayores factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares. “Los aceites de semillas como el de girasol, el de cártamo o el de colza arrojaron unos resultados mejores en cuanto a la reducción del LDC que los de oliva, palma o coco”, explica el científico, aunque matiza que se deben tomar con cierta precaución.

“Sin duda, el aceite de oliva está muy por encima del de palma o el de coco en cuanto a este aspecto, según los datos analizados, pero no en el caso de los aceites de semillas; sin embargo, hay que ser cautos, ya que estos resultados tienen un impacto relativamente pequeño: si un 10% de la energía obtenida con el aceite de oliva se intercambiara por el de girasol, el LDC-L disminuiría un 0,1 mmol, lo que es una cantidad bastante pequeña”.

Curiosamente, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, el consumo de aceite de girasol en España sigue estando muy extendido. De hecho, si se separan las categorías de aceite de oliva en virgen y virgen extra, es el más consumido con un 33%. La campaña que ha recibido el aceite de oliva como uno de los elementos para una dieta saludable es incomparable respecto al de semillas como el de girasol. “El aceite de oliva es el más estudiado del mundo”, esgrime el epidemiólogo alemán Lukas Schwingshackl: “Sabemos que hay una relación clara entre el consumo del aceite de oliva dentro de la denominada dieta mediterránea y un menor riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes tipo 2 y otras dolencias. Los datos observacionales sobre otros aceites aún no son tan claros”.

"El aceite de oliva es el más estudiado del mundo, hace falta más evidencia científica sobre el resto"

Los científicos y epidemiólogos españoles que más han estudiado el aceite de oliva en los últimos años han coincidido en apuntar que el de girasol y otras semillas son también saludables -no en cambio el de palma o el de coco-, lo que abre la duda de si este último se ha estudiado con la misma profundidad. “Definitivamente no -señala Schwingshackl-, la mayoría de los aceites de semillas no han sido sometidos a estudios epidemiológicos de larga duración y con grupos de control, no meramente observacionales, para determinar su impacto en complicaciones clínicas graves como ataques al corazón, enfermedades coronarias y otras. Necesitamos más evidencias”.

El lobby del aceite de oliva

Sin embargo, según el metaanálisis realizado, queda claro para los investigadores de Alemania que el colesterol se reduce de forma más significativa cuando se consume aceite de girasol, de colza o de cártamo. La mera mención del aceite de colza en España causa pavor por la grave epidemia de lo que se denominó 'síndrome tóxico', pero tal y como explicó el pediatra Jan Casado a Alimente, que descubrió el origen de la intoxicación sin precedentes, “el aceite de colza no solo es seguro sino que es saludable. El problema fue que en aquella funesta ocasión fue desnaturalizado y adulterado”. En España se ha intentado vender de nuevo como aceite de canola, pero su consumo nunca ha despegado, unido al fantasma del síndrome tóxico. No ha ocurrido lo mismo con el de girasol, que durante años perdió cuota frente al de oliva y ahora se ha estabilizado.

Aceite de oliva. (iStock)
Aceite de oliva. (iStock)

España es el primer productor y exportador de aceite de oliva de todo el mundo, lo que implica que es una industria poderosa. Los estudios como el de Predimed no tienen conflicto de intereses, pero se trata de una poderosa industria que lleva años promocionando las grandes virtudes de su producto. Frente a los gigantes del aceite de oliva, los productores del de girasol solo pueden competir en precio.

Los investigadores en España han puntualizado que tanto el de canola como el de girasol son saludables, pero otra cosa es entrar en la competición. El aceite de oliva virgen es el mejor. Punto. Tal y como explica a Alimente el investigador alemán, se necesitan nuevos estudios, pero este primer análisis es un punto de partida para futuras investigaciones necesarias, que podrían determinar qué otras ventajas o desventajas tiene frente al producto nacional.