"Sin lugar a dudas, la cerveza es el mejor invento de la historia de la humanidad. Sí, la rueda fue también un gran invento, pero no marida tan bien con la pizza". Esto es lo que dijo el escritor y ganador del premio Pulitzer Dave Barry. Su razonamiento es, sin duda alguna, impecable. Es la bebida alcohólica más consumida en España. Según datos del propio sector, en 2016 se comercializaron más de 34 millones de hectolitros, el equivalente, para que nos hagamos idea, de 1.360 piscinas olímpicas. Vamos, una barbaridad de cerveza.

Eso puede hacer que demos por hecho que no podemos cansarnos de esta bebida. Es más, el famoso 'venga, pedimos la última' no se utiliza para el agua, ni para la leche, ni siquiera es propio de las copas. Se utiliza para la 'birra'. De todos modos, y aunque parezca lo contrario, a los españoles nos gusta probar cosas nuevas. No en vano se están popularizando, cada día más, diferentes cervezas más historiadas que nuestra típica y normal cerveza tipo pilsen (o pilsener). Ya no es difícil encontrarlas artesanas o de diferentes variedades como las IPA (indian pale ale), las bock, stout, barley...

"Se podrían haber conseguido estos sabores con aditivos químicos, pero son 100% naturales"

Pero, claro, a algunos productores incluso esto les sabe a poco. Además, todos estos diferentes nombres suenan claramente extranjeros, por lo que han decidido que hace falta una cerveza de aquí. En eso consiste el proyecto de Taller de Cervezas de Estrella Galicia (una de las marcas más queridas en nuestro país). Han querido dar un auténtico sabor gallego a sus creaciones. ¿Que cómo se consigue esto? Pues aromatizando este producto a base de cereal y lúpulo con calabaza y vainilla, o con pimientos de Padrón (y no es aceptable utilizar la rima, pues solo tiene sentido en gallego, dado que dicen 'non'. Si somos de cualquier otro punto del país es toda una ofensa a nuestros grandes poetas: la rima de 'padrón' y 'no' no llega, casi, ni a asonante), o su cerveza con sabor a percebe (y sí, sabe mucho a este molusco).

Su última creación, muy otoñal y que se pondrá a la venta en su web el 28 de noviembre, es la cerveza con castañas asadas. Tan solo saldrán al mercado 8.000 litros en botellas de media litrona (oficialmente conocidas como de 50 cl). Que una cosa quede muy clara: no son bebidas a las que se les añade un montón de aditivos y saborizantes para hacer que tengan el gusto deseado. Y lo explica el maestro cervecero de la marca, Luis Alvar: "Se podría haber conseguido el mismo resultado a un coste mucho menor utilizando productos químicos, pero estas cervezas son 100% artesanales y naturales". Llevan malta de cebada, lúpulo, levadura, percebes, pimientos, calabaza y castañas. Ni más, ni menos.

Luis Alvar, creador de la cerveza de castañas.
Luis Alvar, creador de la cerveza de castañas.

Aunque los sabores pueden ser más o menos del gusto del público, esta es una tendencia que se lleva instaurando ya hace unos años. Las cervezas de Navidad ya son algo habitual en estas fechas (sin ir más lejos Cruzcampo acaba de presentar su versión de este año, en la que le añaden lúpulo saaz para darle un toque especial), al igual que las que tienen cierto regusto a mantequilla (como la Inedit de Estrella Damm).

Esta extraña cerveza se ha presentado en una gran nave en el centro de Madrid, donde el máximo responsable de la creación de los productos la marca, Luis Alvar, ha explicado el cómo y el porqué de la producción de estas versiones diferentes. En concreto, ha llamado mucho la atención la historia que han contado acerca del porqué de la cerveza de calabaza. Al parecer, durante la guerra de independencia de Estados Unidos, hubo una escasez tremenda de cereal (pues casi todo procedía del Reino Unido). Para encontrar otra fuente de almidones o azúcares, los cuales fuera posible fermentar para crear este producto, los productores locales recurrieron a la calabaza, que tiene un alto contenido en azúcares. El problema es que por sí sola, la calabaza no tiene un sabor extraordinario, por lo que le añadieron ramas de canela. Desde entonces es una de las bebidas más consumidas en la noche de Halloween en el país norteamericano, y es por esto por lo que han querido honrar esta receta

Los españoles somos productores de extraordinarios líquidos (el aceite de oliva virgen extra o el vino), pero lo que más nos gusta consumir es la cerveza. Gracias a iniciativas innovadoras como esta, estamos más cerca de dejar de imitar lo que hacen fuera y crear nuestras propias versiones.