El año pasado se puso de moda en EEUU el uso de purpurina comestible como complemento a algunos postres, cupcakes y cafés debido a su atractivo visual. Redes como Instagram se llenaron de fotos con coloridos cafés que aprovechaban el impacto del brillo que superaban el tradicional corazón con la crema de la leche. No obstante la FDA -la agencia estadounidense que vela por la seguridad de alimentos y medicamentos- ha advertido sobre el peligro de utilizar purpurinas no comestibles.

Parece obvio, y lo es en cierta medida, porque son un peligro para la salud: no añadas cualquier purpurina a tu comida, como tampoco deberías añadir otras sustancias químicas potencialmente tóxicas. La advertencia trata de alertar sobre la moda de decorar ciertos postres o platos con los atractivos polvos y que tiene un cierto auge en las fiestas navideñas.

Aditivos seguros

Aunque en España no existe tanta costumbre, se puede adquirir fácilmente en Amazon, donde en principo los artículos que se venden como purpurina comestible cumplen con los requisitos de seguridad. Alimente se ha puesto en contacto con la EFSA - Agencia de Seguridad Alimentaria de la UE-, que ha especificado que no existe una regulación o consideración específica sobre la purpurina.

La UE puntualiza que no hay ninguna sustancia peligrosa en los aditivos y colorantes comestibles

Sí existe una completa guía de los aditivos decorativos comestibles que se emplean en confitería, cuya mayoría consiste en colorantes como el dióxido de titanio. Coinciden en que se debe estar alerta con las etiquetas, aunque descartan cualquier caso de riesgo en los productos aprobados para su consumo.

La FDA tampoco ha denunciado específicamente ninguna alerta sobre la purpurina comestible, pero sí ha querido insistir en que se debe leer con atención las etiquetas de la purpurina que se compre debido a un aumento de su consumo durante las navidades.

Recomendaciones

Advierte de que en caso de comer aditivos que no están aprobados, como la purpurina normal, pueden provocar una intoxicación debido a los químicos que contienen. Lo más habitual es que se introduzca en los pulmones causando una irritación, tos o problemas respiratorios. Para ello han publicado en su web una serie de pautas con el objetivo de evitar riesgos innecesarios.

  • Comprueba con detenimiento la lista de todos los ingredientes de cualquier producto decorativo que pretendas incluir en la comida. Las compañías que venden purpurina comestible están obligadas a incluirlos en la etiqueta
  • La mayoría de los que son seguros suelen usar azúcar, acacia, maltodextrina y colorantes especialmente aprobados como comestibles.
  • Asegúrate de que en el envase pone expresamente que son comestibles. Las indicaciones del tipo 'no tóxicos' no son suficientes.
  • Si decides por cualquier razón utilizar alguno de estos productos decorativos solo para la presentación del plato, dedica tiempo a retirarlo cuando se sirva sin que quede ningún resto en la comida.