Supera ya a la tecnogía y a los viajes. En los últimos cinco años, las preferencias del consumidor español a la hora de gastar el dinero que les sobraba fue a parar a la alimentación. Son los datos que se desprenden de un informe de la agencia Nielsen: en los últimos cinco años, el crecimiento en alimentación fue de un 28%, lo que le sitúa en lo alto del podio. Los analistas de la consultora interpretan que a la hora de consumir, el principal motivo es el de "darse un capricho" de vez en cuando. Obviamente, tal y como expone la compañía, este factor depende de la situación financiera de los consumidores.

Gasto según sectores. Gráfico: Nielsen.
Gasto según sectores. Gráfico: Nielsen.

Lo sorprendente es que el 53% declara tener una economía desahogada, lo que que le permite, por tanto, darse lujos con mayor frecuencia, tal y como recoge el estudio 'Consumer prosperity' de Nielsen. En cambio, un 38% afirma tener solo para básicos; mientras que un 9% se sitúa en el otro extremo y puede gastar libremente sin importar el precio. Los analistas interpretan que aunque la recuperación económica no ha llegado todavía a la gran mayoría de los hogares, sí ha permitido que muchos españoles tengan su tesorería más saneada que hace cinco años. En concreto, un 42% así lo afirma, frente a un 22% que dice que empeoró en ese tiempo".

Auge delicatesen

El caso más paradigmático es la alimentación. "Precisamente en los últimos años se ha producido una revalorización del lineal de gran consumo, de tal modo que los españoles se lanzan a cambiar determinados artículos por otros de mayor valor añadido. Cervezas o vinos son dos de los muchos ejemplos en los que los españoles consumen mejor", explica Nielsen, tal como quedó patente en el reciente informe sobre 'Gran consumo 2018', el balance del mercado el pasado ejercicio que presentaron.

Nos damos buenos caprichos con la alimentación, que superan, aunque de cerca, a la tecnología y los viajes

No solo nos damos más lujos con la alimentación. Le siguen de cerca los viajes y la tecnología: somos de maleta y móvil. Según Ricardo Alcón, de Nielsen, “poco a poco, ya que está en nuestro ADN, consumimos más fuera en bares y restaurantes, pero para ello es necesario que la confianza del consumidor siga creciendo. De momento, es a la hora de hacer la compra donde estamos haciendo un mayor gasto y, de hecho, el año pasado creció un 2,6% por el factor precio, que no es solo inflación, sino también por un mix de productos de mayor valor añadido en la cesta”.