Hay incluso un Día Internacional del Queso, el 27 de marzo, lo que supone una oportunidad fantástica para saborear alguno y aprender un poco más sobre este delicioso producto, del que existen más de 2.000 variedades en el mundo (más de 200 españolas). Ese día o cualquier otro.

En los últimos años las exportaciones de queso español han crecido un 95%

Acaba de celebrarse en Madrid el seminario 'La internacionalización del sector quesero: retos y oportunidades', un encuentro que ha puesto de relevancia el espectacular crecimiento del mercado exterior del sector en los útlimos años. No en vano, de 2012 a 2018 las exportaciones crecieron un 95%, superando la barrera de las 820.000 toneladas de queso. Sin embargo, los expertos que han participado en este encuentro señalan que más del 60% de estas ventas tienen lugar en mercados de la Unión Europea. Aquí viene el primer reto para el futuro más próximo: diversificar los mercados e ir más allá de nuestras fronteras europeas.

María Peña, consejera delegada de ICEX España Exportación e Inversiones, señala que "aprovechando la presencia de nuestras empresas en las principales ferias internacionales, organizamos 'espacios gastronómicos' para formentar el conocimiento de la variedad y la excelencia de los quesos españoles. Y también las jornadas 'Spanish Extravaganza' o los 'Spain Gourmet Fairs' muestran lo mejor de nuestra gastronomía, en entornos cuidados y en mercados estratégicos, como Singapur, Taiwán o Corea del Sur". Los participantes plantean un segundo reto en el que trabajar de cara al futuro: la diferenciación, haciendo hincapié en el mercado gourmet y en el ecológico.

El efecto protector de las grasas lácteas

El queso forma parte de nuestra alimentación tradicional y desde la Fundación Dieta Mediterránea aconsejan tomar productos lácteos a diario, especialmente yogur y quesos. Estos son, según indican, excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, minerales (sobre todo calcio y fósforo) y vitaminas. Y si te sientes 'culpable' por tomarlo a menudo, puedes ir desterrando esa idea y empezar a disfrutar de su sabor. Un reciente estudio realizado por el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas y publicado en 'American Journal of Clinical Nutrition' señala que el consumo de las grasas de los lácteos no aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares (que sí se relacionan directamente con el consumo elevado y habitual de grasas saturadas). Y no solo eso, sino que esta investigación apunta que la grasa de los lácteos podrían incluso tener un efecto protector frente a los accidentes cerebrovasculares.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Según la doctora Marcia Otto, responsable de este estudio, "nuestros hallazgos no solo respaldan, sino que refuerzan significativamente la evidencia que sugiere que la grasa láctea, contrariamente a la creencia popular, no aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca o de mortalidad general en adultos mayores. Los resultados sugieren además que un ácido graso presente en los productos lácteos (el heptadecanoico) puede disminuir el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, particularmente por accidente cerebrovascular".

El consumo de productos lácteos enteros reduce un 42% el riesgo de infarto cerebral, según el estudio

Para llegar a esta conclusión se analizó, contando con 3.000 adultos participantes de 65 años en adelante, durante un periodo de 22 años, cómo múltiples biomarcadores de ácidos grasos presentes en los lácteos afectaban a la incidencia de enfermedades cardiovasculares y a la mortalidad por todo tipo de causas. Ninguno de estos ácidos grasos se asoció de manera significativa a la mortalidad y uno de ellos, como indica la doctora, era beneficioso. De hecho, el trabajo sugiere que el consumo de productos lácteos enteros reduce un 42% el riesgo de infarto cerebral.

Un motivo claro para disfrutar de una rica tapa de queso.