Cada vez tenemos más conciencia de que comer bien y equilibradamente repercute directamente en nuestra salud. La alimentación es especialmente importante en grupos de población como niños, mayores de 65 años y embarazadas. Es, en este último caso cuando las necesidades nutricionales son fundamentales para la salud de la madre y el bebé. Pero los datos todavía nos avisan de que existen desequilibrios importantes.

Según el informe ‘La leche como vehículo de salud para la población. Situaciones fisiológicas específicas: mujer gestante’, solo el 51% de las mujeres embarazadas consume pescado, más del 70% no alcanza la ingesta de cereales y legumbres recomendada y solo la mitad de ellas cumple con la recomendación de tres raciones de lácteos al día.

Y es que los expertos alertan de que las embarazadas necesitan "educación alimentaria-nutricional" para estar informadas de los hábitos alimentarios que deben seguir en su nueva etapa. De hecho, María Jesús Cancelo, jefe de Servicio de ginecología del Hospital de Guadalajara, alerta de que también tienen que tener conciencia las mujeres fértiles, las que se quieren quedar embarazadas algún día. "Si llegan al embarazo con el consumo recomendado, tendrán media carrera hecha".

Solo el 51% de las mujeres embarazadas consume pescado y más del 70% no alcanza la ingesta de cereales y legumbres recomendada

El informe, elaborado en mayo de 2018 por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia y las Fundaciones Española e Iberoamericana de Nutrición, destaca que las embarazadas tienen una insuficiente ingesta de vitamina D, yodo, folatos, hierro, calcio, zinc, vitamina E… Y, al final, acuden a los complementos alimenticios en formato pastilla, que suministran a la madre no solo el conocido ácido fólico sino del resto de nutrientes que no está consiguiendo a través de su dieta normal.

Sin embargo, una de las mejores formas de paliar parte de esas deficiencias, avisan los expertos, es tomando las tres raciones de lácteos al día, donde cobra especial importancia la leche, tan denostada en los últimos tiempos. Se le considera uno de los mejores vehículos para adquirir esos nutrientes y, por eso, las marcas están realizado un esfuerzo importante por devolver este alimento al sitio que le corresponde.

"La leche y los lácteos tienen un papel muy relevante en la dieta de las embarazadas, ya que aportan proteína de alta calidad nutricional, calcio, vitamina D y vitaminas del grupo B, entre otros nutrientes", explica Gregorio Varela, presidente de la Fundación Española de la Nutrición. "Su consumo no sólo mejora el estado nutricional de la mujer gestante, sino que también tiene efectos beneficiosos sobre el crecimiento fetal y el peso al nacer".

Gracias a los departamentos de I+D, van apareciendo productos adaptados a las necesidades de cada grupo de población. En este caso, Puleva se ha adelantado ofreciendo a las embarazadas una bebida láctea llamada Puleva Mamá que le permite tomar el ácido fólico, yodo, Omega 3 DHA, fibra y otros minerales y vitaminas imprescindibles en esa etapa de su vida.

La idea es que, de forma cómoda, pueda tomar lo que necesite sin recurrir a las pastillas. Está indicada, también, para las mujeres en periodo de lactancia e incluso aquellas que estén planeando quedarse embarazadas, ya que cubre las necesidades de ácido fólico que se necesitan en las primeras semanas del feto.

Su composición ha sido revisada por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia para verificar que cumple con el protocolo de las recomendaciones nutricionales para una mujer embarazada. Una botella de 100 ml al día de esta bebida con sabor a cacao aporta: el 100% de la cantidad diaria recomendada de ácido fólico, favoreciendo la correcta formación del tubo neural del bebé. También el 100% de la cantidad diaria recomendada de yodo, un nutriente esencial para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y cognitivo. La madre consigue el 47% de la cantidad que debe tomar cada día de Omega 3 DHA y el 38% del calcio.

Las futuras madres pueden consultar a sus ginecólogos para empezar a sustituir las pastillas de complemento vitamínico por esta bebida láctea disponible en supermercados.