Los cupcakes, esas magdalenas sofisticadas con las que muchos se lanzaron a elaborar sus primeros pinitos reposteros, viven sus horas más bajas. De hecho, infinidad de nuevos negocios se abrieron tratando de sacar tajada de los golosos paladares com Happy Day o Crumbs. Tras una década dorada donde el mundo del dulce lo copaban los multicolores cupcakes, ahora esta tendencia cede posiciones a otras nuevas como los wonuts, los macarons o los churronuts, entre otras recién llegadas.

El gigante de los cupcakes que echó el cierre

Las alarmas saltaron en 2014 con el cierre de la potente cadena estadounidense de cupcakes Crumbs. En concreto, en una carta enviada al 'Wall Street Journal', Crumbs Bake Shop comunicó que procedía al cierre de sus 48 puntos de venta en diez estados, incluyendo el histórico del Upper West Side de Manhattan. Este antaño pujante negocio abrió sus puertas en 2003 gracias a las habilidades reposteras de sus impulsores, Jason y Mia Bauer. Les iba tan bien que en 2011 empezaron a cotizar en la Bolsa de Wall Street.

Foto: iStock.
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Pero ¿qué ha podido acabar con esta bonanza? Según los analistas, su cierre obedece a múltiples razones. Las ventas en las mismas tiendas de Crumbs empezaron a disminuir a mediados de 2011 a medida que el mercado de las magdalenas crecía rápidamente. Cuando Crumbs abrió en 2003, solo había tres panaderías dedicadas a los cupcakes en todo el país, según 'Newsweek'. Para el 2011, ya había cientos de ellas.

Incluso el 'Wall Street Journal' reconoció que la caída de este gigante pastelero el año pasado fue el resultado del "agotamiento de la magdalena gourmet" en masa y la incapacidad de ofrecer alternativas igual de suculentas al cliente. Algo que sí que hicieron otras marcas más avispadas como Magnolia Bakery, que fue el auténtico germen del movimiento cupcake y en cuya historia nos adentraremos a continuación.

'Sexo en Nueva York' y los cupcakes de Carrie

Lo cierto es que parte del éxito mundial de los cupackes se debe a la serie 'Sexo en Nueva York', que contaba las andanzas de un grupo de solteras en la treintena. Muchos recordarán a la protagonista, Carrie Bradshaw, el personaje que interpretaba Sarah Jessica Parker, ahogando sus penas con el azúcar de las magdalenas glaseadas de un local llamado Magnolia Bakery. A dicha empresa la gran proyección de esta serie le vino de perlas para continuar prosperando en el negocio de los cupcakes y abrir establecimientos en diversos puntos de EEUU. Tanto es así que esta casa abrió de manera temporal (desde el 21 de marzo hasta el 14 de abril) en el Seagram´s New York Hotel del Gran Hotel Inglés de Madrid.

Foto: iStock.
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Así, a pesar de que algunas pastelerías decaen, otras, como la mencionada, continúan en la cresta de la ola y, además, muestran una especial predilección por abrir franquicias en nuestro país. Un modelo de negocio por el que empezaron a apostar en 2010. “Desde que Magnolia Bakery comenzó a franquiciar internacionalmente en 2010, hemos estado interesados ​​en abrir tiendas en la UE y, más específicamente, en España. Particularmente en Madrid, Barcelona y Valencia”, podemos leer en la misma web oficial de la empresa.

Los cupcakes que nos llegaron al alma

En nuestros hogares también empezó a olerse el dulce aroma de los cupcakes. Esa magdalena americana tuvo como gran embajadora a Alma Obregón, una enamorada de este dulce y reconvertida a maestra pastelera, pues en cuanto los probó allá por 2010 quedó enganchada a su sabor. Según explica en su página web, esta licenciada en Comunicación Audiovisual lo dejó todo por la repostería tras descubrir su amor por los cupcakes. "Desde que descubrió su pasión no ha parado de formarse, en España y en el extranjero, y obtuvo el título de Chef Pastelera por Le Cordon Bleu en 2014", comentan en su web.

Parte del éxito de los cupcakes se debe a la serie 'Sexo en Nueva York' y las magdalenas de Magnolia Bakery

Además, esta experta en cupcakes desveló los secretos en varios libros, publicados por la editorial Aguilar, que dedicó a esta delicia repostera. Incluso Tamara Falcó unió el tirón de su nombre al de este postre en auge para publicar un libro en la editorial RBA en 2014 titulado 'Cupcakes de Tamara'.

No obstante, es cierto que otras tendencias pisan fuerte, pues los paladares siempre buscan novedades. Parece que no ha tardado en encontrarlas en el churronut, una fusión de churro y donut, o los wonuts. Estos últimos son una invención de una cafetería de Chicago y suponen un híbrido entre los waffles (gofres) y los donuts.