La Comisión Europea, el máximo órgano ejecutivo comunitario, acaba de aprobar el uso de 9 nuevos Organismos Modificados Genéticamente (GMO por sus siglas en inglés), para la alimentación tanto de seres humanos como de animales. La decisión llega después de un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), en el que se aseguraba la seguridad alimentaria de estos productos.

Es importante aclarar que la visión general es que los trangénicos y los GMO son exactamente lo mismo, pero no es así. Los primeros son un tipo de modificación genética en la que partes del ADN de una planta (o animal) son introducidas en el ADN de otra. Los GMO, en cambio, engloban tanto a los transgénicos, como a todos los otros procedimientos por los que, de forma artificial, puede introducirse información 'extra' al código genético de un ser vivo con el objetivo, al menos en las plantas, de convertirlos en resistentes a determinados factores, como el frío, las plagas, los herbicidas...

Los alimentos aprobados por la Comisión Europea son:

  • Cotton GHB614xLLCotton25xMON1598 (Algodón) -sus semillas se usan como alimento, sobre todo en la industria ganadera-.
  • Maize 5307 (Maíz)
  • Maize MON 87403 (Maíz)
  • Maize 4114 (Maíz)
  • Maize MON87411 (Maíz)
  • Maize Bt11MIR162x1507xGA21 (Maíz)
  • Soybean MON87751 (Soja)

Foto: iStock
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Además, se ha renovado la autorización para dos anteriormente aprobados

  • Oilseed rape Ms8xRf3 (Colza)
  • Maize 1507xNK603 (Maíz)

Estos productos están autorizados para su comercialización en todo el territorio comunitario. Lo curioso es que la susodicha autorización no permite el cultivo de estos GMO, pero sí su uso para la alimentación. De todos modos, después de la llegada del informe favorable de la EFSA, el Parlamento Europeo, se opuso a todas estas autorizaciones, tanto para los propios GMOs como para los productos que los contienen, basándose en deficiencias del informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. De todos modos, las objeciones del Parlamento Europeo no son vinculantes.

Algunos de los Estados Miembro también han mostrado sus preocupaciones en el Comité de Apelaciones, pero no han conseguido los apoyos necesarios para rechazar la decisión de la Comisión Europea.

Sea como sea, el propio organismo ejecutivo de la Unión Europea aclara que está luchando para "promover cambios en la legislación comunitaria que permita a los Estados Miembro tener la libertad de permitir, controlar o prohibir el uso de los GMOs autorizados".