El plástico de usar y tirar es un enemigo a abatir pues durante las últimas décadas lo hemos alimentado sin miramientos y ahora sus proporciones monstruosas han empezado a asustarnos. Los océanos, las costas de infinidad de islas deshabitadas e incluso las profundidades abisales presentan residuos plásticos.

Los 'plasticarianos' (los que renuncian a comprar productos envasados en plástico) fueron los primeros en plantarse y empezar a usar sus propias bolsas reutilizables en la sección de frutas y verduras de muchos supermercados. No en vano, estos consumidores se negaban en redondo a emplear las de plástico cuya vida útil es efímera, pero que prácticamente se vuelven inmortales una vez que acaban incorrectamente clasificadas o tiradas en la naturaleza.

Según el informe de Greenpeace 'Maldito plástico: reciclar no es suficiente', “solo el 25,4% de los envases plásticos se recuperaron en España en 2016, según una media de los datos aportados por las comunidades autónomas y los ayuntamientos, y las caracterizaciones de residuos que hacen estas administraciones”. Tampoco, en su opinión, el sistema es eficiente: "Los envases pequeños (menos de 10 centímetros), los envases plásticos que contienen PVC u otros materiales complejos, o las pegatinas, no se recuperan".

Dejadnos usar nuestras bolsas de tela

Así, mientras el común de los mortales tira de las acostumbradas bolsas de plástico que nos ofrecen gratuitamente en esta sección, cierto grupo de consumidores desenfunda su ecologismo pues acude preparado a la compra con sus propias bolsas reutilizables.

Sin embargo, su uso, aunque ahora es algo bastante asumido, no resultaba tan sencillo y algunos supermercados descartaban esta opción. De esta manera, muchos de estos compradores concienciados con el problema del plástico, lejos de digerir en silencio su malestar, expresaron su queja formalmente en los mismos supermercados que se cerraban en banda a esta posibilidad. Hasta tal punto caló la indignación en este sector de la población que en Change.org se abrió una petición con una reivindicación muy clara: “Supermercados, queremos usar nuestras bolsas reutilizables en productos a granel”.

“La negativa de muchos supermercados para que podamos usarlas en vez de sus bolsas de plástico desechables. No entendemos por qué esta prohibición, y exigimos una respuesta por su parte acorde a todos esos valores de ecología y medio ambiente de los que muchas cadenas presumen. Queremos usar nuestras bolsas reutilizables con total naturalidad y libertad. Estamos convencidos de que muchos usuarios se unirán a nosotros al saber que podrán usarlas sin miedo a reproches o miradas extrañas. Por ello pedimos a los supermercados que autoricen públicamente el uso de bolsas reutilizables en sus zonas de productos a granel”, expresaba Víctor Márquez, impulsor de la iniciativa, a lo largo del texto que acompaña a la petición de internet.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Así que muchas de estas grandes superficies no solo han reconsiderado su postura de impedir su uso, sino que también se han propuesto venderlas a su clientela y obtener, de paso, no solo una buena reputación ante los consumidores, sino también rédito económico con la venta de este nuevo producto. Si tenemos que conceder una medalla al supermercado más perspicaz, parece que Alcampo resulta el ganador, pues ya en febrero del presente año anunció en su web la nueva opción sostenible que los clientes podían encontrar en la sección de frutas y verduras de sus establecimientos. Empezaron con una experiencia piloto en el hipermercado de Pio XII (Madrid) y dos meses después se hallaba en todos los centros de esta enseña.

Boom de supermercados que se suman a la tela

Otras cadenas fueron paulatinamente sumándose meses más tarde, pues ninguna cadena quería quedarse rezagada en esta carrera por la sostenibilidad. Sin duda, el boom lo hemos vivido durante este verano. “En nuestra sección de frutas y verduras, los consumidores podrán traer su propia bolsa de rejilla reutilizable para comprar las frutas y verduras que deseen. ¡Podrán usarla tantas veces como quieran! Además, para las piezas de fruta individuales nuestros fruteros colocarán la etiqueta directamente sobre las mismas”, aseguran en la web de la cadena AhorraMas, con gran presencia en la Comunidad de Madrid.

Los supermercados han pasado de impedir su uso a venderlas ellos mismos y, de paso, normalizarlas

Carrefour fue otra de las que dio su brazo a torcer, aunque, sin duda, su iniciativa fue de las más sonadas dada la popularidad y grado de penetración en todo el país. Así, desde el pasado mes de agosto la cadena francesa dispone en la sección de frutería de sus establecimientos de una malla 100% algodón que se puede comprar para luego reusar en próximas compras. Una malla transparente (al igual que la que ofrece la competencia) que se puede lavar y reutilizar.

Por supuesto, hay muchos más a los que empieza a picarle el gusanillo de la sostenibilidad, pues los consumidores así se lo demandan. También Vegalsa-Eroski proporciona a quienes lo deseen una nueva bolsa de malla reutilizable como alternativa a la bolsa de plástico de un solo uso para la compra de fruta y verdura a granel.

La empresa ha decidido extender esta iniciativa a todas las enseñas de su red comercial como Eroski Center, Hipermercados Eroski, franquicias Eroski City y Aliprox, Autoservicios Familia y Cash Record. A la catalana Caprabo también la tenemos sumada a esta causa.

Por su parte, los supermercados Covirán han decidido darle un sentido a todas esas bolsas de plástico que todos tenemos pululando por casa sin saber exactamente qué hacer con ellas y ha lanzado una campaña para ayudarnos a darles un buen final: "Con la campaña 'Tráete tus bolsas de casa y dales una nueva vida', los clientes podrán depositar en un contenedor situado a la entrada del supermercado sus bolsas usadas sobrantes para que otras personas puedan disponer de ellas cuando vayan a la tienda a comprar. Porque ¿quién no ha olvidado llevar de casa su propia bolsa a la hora de ir al súper?", aseguran en su web.