La Oktoberfest tiene un evidente regusto a cerveza, pero esta no entra a palo seco, sino que se hace acompañar de toda un tropel de platos típicos alemanes que nos permiten un viaje gastronómico a tierras germánicas en toda regla.

Por lo tanto, no todo son cervezas, pues entre trago y trago podemos matar estupendamente el gusanillo del hambre con platos con nombres tan enigmáticos como kartoffelknödel, frikadellen o rollmops. Seguramente, muy pocos han entendido algo. No pasa nada, más adelante, pondremos la mesa. Ahora toca indagar en el origen de este rito cervecero y gastronómico que todos los años pide cita en nuestra agenda pues la hemos adoptado con gusto en nuestra vida.

Luis I de Baviera se casa y hay que celebrarlo

En cualquier caso, pocos dirían que cuando se celebra la Ocktoberfest está conmemorando los reales esponsales del príncipe heredero Luis I de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen, que más de dos siglos después parece que todavía resuenan en la ciudad. Dicho enlace se celebró el 12 de octubre de 1810 en Múnich y llenó la ciudad de fiestas y celebraciones tanto públicas como privadas.

Los rollmops son arenques marinados con mostaza que se preparan con una semana de antelación

Una de las más sonadas fue una carrera hípica que se coronó con una comida donde el vino y la cerveza brillaron con luz propia. El sarao se alargó durante cinco días y tanto gustó a la ciudadanía que se decidió repetirla todos los años a pesar de que ya no había ni una nupcia real en perspectiva.

Esos sí, los organizadores, muy precavidos, decidieron adelantar un tanto el festejo en el calendario para que la meteorología no fuera tan adversa y los muniquenses no tuvieran que sacar el abrigo del armario. Únicamente durante la I y la II Guerra Mundial, y por causas de fuerza mayor, se suspendió su celebración. Esto nos deja un saldo de solo 24 ocasiones en las que la Oktoberfest quedó anulada por exigencias del guion.

Foto: iStock.
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El éxito de la Oktoberfest ha propiciado que esta fiesta no solo se celebre en Múnich, sino que también se afinque en otras ciudades de Alemania y, por supuesto, en otros países como Brasil, Argentina, Chile, Venezuela y España. En esta última tenemos muy dignas reproducciones del festival original en el municipio tinerfeño de Puerto de la Cruz, Calpe (Alicante) o Calella de Mar (Barcelona). Pero podemos montarnos nuestra particular Oktoberfest en casa con estas recetas.

Frikadellen o hamburguesas alemanas especiadas

Ingredientes:

  • 200 gramos de carne picada de ternera
  • 200 gramos de carne picada de cerdo
  • 1 huevo
  • 1 cucharada sopera de mostaza antigua
  • 1 pequeña cucharada de manteca de cerdo
  • 50 mililitros de leche
  • 20 mililitros de agua con gas
  • Especias de nuestro agrado
  • 1cucharada de pan rallado

Elaboración:

Su receta es muy sencilla, además de rápida. Por lo tanto, es muy posible que su excelente resultado os anime a repetir la receta en más de una ocasión. En primer lugar, empezamos mezclando todos los ingredientes en un cuenco. Vamos trabajando la masa de carne con un tenedor hasta que obtengamos una mezcla homogénea. La metemos en un recipiente con tapa y la dejamos reposando en el interior de la nevera durante al menos 30 minutos.

Pasado ese tiempo, partimos la mezcla en seis partes y formamos pequeñas hamburguesas que vamos aplanando con la palma de la mano hasta darles forma ovalada. Luego las colocamos sobre una fuente de horno o en una plancha en el fuego donde las podemos cocinar.

Como decíamos, es posible cocinarlas al horno. Esta es una buena opción dado que nos permite no emplear nada de aceite y grasas, además de favorecer que los jugos de la carne queden atrapados en el interior. Para ello, las ponemos primero por un lado durante unos ocho minutos y luego por el otro durante cuatro. La temperatura adecuada para su cocinado es de 180ºC. ¡Que no se os olvide la mostaza y las cervezas!

Rollmops

Si creías que la gastronomía germánica se componía básicamente de salchichas y carne, te tocará reconsiderar tus creencias en cuanto conozcas esta receta cuyo ingrediente estrella es el arenque. Vamos a ver de qué se trata.

Ingredientes:

  • 8 arenques grandes en salazón
  • 6 cucharadas de mostaza picante
  • 4 pepinillos grandes cortados en cuartos
  • 1 cebolla grande que debemos cortar en aros finos
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • 500 mililitros de vinagre blanco
  • 500 mililitros de agua o vino blanco seco
  • 2 pequeñas cucharadas de enebrinas prensadas
  • 1 cucharada pequeña de pimienta de Jamaica
  • 3 clavos
  • Pimienta

Preparación:

Esta receta requiere cierta antelación pues los arenque salados han de permanecer en agua durante toda una noche. A la mañana siguiente, podemos abordar su preparación. En primer lugar, debemos preparar el marinado. Para ello, colocamos el vinagre blanco, el agua o el vino blanco, las enebrinas, la pimienta de Jamaica, el clavo y la pimienta normal en una olla al fuego donde dejaremos hervir durante al menos diez minutos. Dejamos que repose y aguardamos a que se enfríe.

Foto: iStock.
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Sacamos los arenques del agua, los secamos y los fileteamos. Vamos cubriendo con mostaza aquellos lados de filetes que carezcan de piel. Turno de ir poniendo con esmero y cuidado un trozo de pepinillo, algunos aros de cebolla e incluso alcaparras en el lado que hemos untado con mostaza. Enrollamos todo este sabroso sinsentido. Podemos usar para sujetar unos palillos partidos por la mitad.

Incorporamos los rollitos en una fuente con cierto fondo pues debemos verter sobre ellos el marinado y han de quedar completamente cubiertos con la mezcla. Tapamos el recipiente y dejamos que los arenques se vayan marinando durante al menos una semana. Tiempo de sobra para que vayas metiendo unas buenas cervezas en la nevera a enfriar y que todo esté justo a tiempo para la Oktoberfest.