En el año 2007, el Senado de California se convertía en el primero de los Estados Unidos que acordaba prohibir el comercio de foie gras. Aunque la medida no entró en vigor hasta 2012, comenzó entonces una batalla legal que terminó en enero de 2019 con una sentencia del Tribunal Supremo norteamericano que ratificaba la decisión californiana.

Ahora, menos de un año después, Nueva York ha decidido seguir el mismo camino y ha adoptado la decisión de prohibir la venta de foie tanto en tiendas de alimentación como en bares y restaurantes. Quien se salte esta nueva ley se enfrentará a sanciones de 2.000 dólares, unos 1.800 euros al cambio, aproximadamente.

La razón es la misma en ambos casos: el maltrato animal. Para conseguir foie se alimenta de forma forzosa a las aves (principalmente ocas, gansos y patos) con productos ricos en grasa que se les introduce de manera forzada a través de un tubo en la garganta. Esto hace que el hígado de estas aves, que almacena grasa de forma natural, se hipertrofie y crezca exponencialmente, llegando a pesar casi veinte veces más de lo normal.

Una forma de tortura

El hígado de un pato normal pesa alrededor de 115 gramos, mientras el hígado de un pato al que se ha alimentado de manera forzada para conseguir foie alcanza los dos kilos, lo que supone casi 18 veces más de lo normal. Los animalistas han denunciado esta práctica en muchas ocasiones y ahora la sociedad parece que empieza a tenerlo en cuenta.

Quien se salte esta nueva ley se enfrentará a sanciones de 2.000 dólares, unos 1.800 euros al cambio

La decisión de la ciudad de Nueva York ha sido tomada por una abrumadora mayoría, aunque no entrará en vigor hasta el año 2022, tal y como informa la CNN. El objetivo es que la industria alrededor de este producto siempre asociado al lujo tenga margen de maniobra ya que no poder abastecer a la Gran Manzana puede provocar grandes pérdidas.

En el otro lado de esta decisión histórica queda Francia, donde el foie es un producto nacional y todo un emblema de la cocina gala. De fondo, la guerra comercial entre Estados Unidos y Francia, que podrá añadir un capítulo más a los frentes que han mantenido abiertos en los últimos tiempos.