En Estados Unidos, dejar propina en un restaurante es obligatorio. Los comensales deben abonar entre un 15% y un 20% de lo que ha costado la comida, para así aportar su granito de arena a los escuetos salarios de los camareros. Un método que desde hace años se encuentra en el centro de un debate que enfrenta a los partidarios de mantener este sistema y aquellos que abogan por subir el sueldo a los empleados de una vez por todas. Y es que la mayoría apenas alcanza los 3,3 dólares por hora, una cifra muy escasa en comparación con el resto del mundo.

Aunque parezca un caso aislado, las propinas de los restaurantes suelen protagonizar gran parte de las conversaciones de sobremesa. ¿Cuánto dinero hay que dejar? ¿Depende del trato del camarero o es obligatorio? ¿Crees que nos mirará mal si no le damos nada? Estas y otras muchas cuestiones salen a la luz ante el desconocimiento de los comensales del arte de la propina. Una cuestión que por fin será resuelta.

Foto: iStock.
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¿Cómo funciona en España?

A pesar de que la propina no es forzosa en nuestro país, en realidad se trata de una regla no escrita. La mayoría de establecimientos esperan ansiosos que la clientela vuelva a sacar su cartera para dejar algo de dinero extra. Un importe que, a diferencia del estadounidense, debe rondar el 10% del total de la cuenta. Es cierto que muchas personas basan su decisión en la definición exacta del término que, según la Real Academia Española, hace referencia al “agasajo que sobre el precio convenido y como muestra de satisfacción se da por algún servicio”. ¿Por qué voy a dar una generosa propina a alguien que no ha estado a la altura durante la comida? Opinan algunos.

En gran parte de negocios de restauración, la propina va incluida en la factura como parte del servicio

Una justificación bastante aceptable, pero que nos obliga a ceder en el caso contrario: siempre que el servicio resulte agradable y satisfactorio. Unas monedas más no marcarán la diferencia en tu bolsillo. Eso sí, antes de dejar propina debes revisar la cuenta concienzudamente, pues en un gran número de restaurantes este plus va incluido en la factura. Una cantidad que después se reparte entre todos los empleados del local, premiando así sus esfuerzos sin hacer ninguna distinción.

Sin embargo, como ocurre en cualquier otro ámbito laboral, los problemas no tardan en surgir. “Muchos profesionales de sala sienten la propina como algo que ganan ellos (con buen trato hacia el cliente y su capacidad de resolver problemas). Se quejan de que se reparta con el personal de cocina o de que se haga en la misma proporción”, explican desde el portal Gastroactitud. Una demanda totalmente comprensible, recordemos que en los bares y restaurantes con mucha afluencia de gente estas propinas son un auténtico sobresueldo, superando incluso los 600 euros al mes por trabajador. ¿Cómo manejan este sistema en otras partes del mundo?

¿Elogio u ofensa?

No pienses que por viajar al extranjero te vas a librar de este dilema. Al igual que en España, las propinas son una parte importante del sector servicios. Sin embargo, no en todos los puntos del globo son acogidas de la misma manera. En Japón, por ejemplo, son un insulto inconcebible y un gesto de superioridad contra el camarero. Si algún día viajas a la famosa tierra del Sol Naciente y te despistas, los responsables del restaurante te seguirán para devolverte el dinero 'olvidado' en la mesa. ¿Qué ocurre en el resto del mundo?

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  • Olvídate de la propina. La misma repulsa que sienten los japoneses por las propinas se extiende a otros países como Corea del Sur, China o Singapur. Como ya hemos visto anteriormente, este acto se puede interpretar como una forma de infravalorar el trabajo del camarero, quien ya cobra por sus servicios a través del salario convencional. Este sentimiento adquiere un nuevo matiz en Paraguay, donde suele considerarse una especie de soborno difícil de explicar. Por ello, para sortear males mayores, evita dejar propinas en estos puntos del planeta.
  • A tu elección. Mientras que en algunos países está prácticamente prohibido dejar propina, otros se muestran indiferentes a este sistema. Aunque siempre se agradece un poco de dinero extra. Al igual que en España, el porcentaje debe estar entre el 5% y el 10% del total de la factura. Algunos de los lugares que no esperan este gesto de agradecimiento son Grecia, Australia, Noruega, Dinamarca, Nueva Zelanda, Italia o Islandia. Regiones donde los camareros ya reciben un sueldo de lo más generoso, que suele incluir este plus adicional.
  • Propina obligatoria. No obstante, algunas culturas sí esperan que sus clientes demuestren su grado de satisfacción con esta gratificación. Es el caso de Francia, Reino Unido –donde el porcentaje recomendado suele alcanzar el 12%–, Portugal, México, Tailandia, Egipto, Marruecos, Holanda, Cuba, Alemania o Hungría. Además, en estos dos últimos países se aconseja dar la propina directamente al camarero. Un caso aparte son Estados Unidos, Canadá, India o República Checa, donde es parte fundamental del sueldo de los camareros. Una obligación moral que los trabajadores te agradecerán inmensamente.