Los mensajes sobre la importancia de llevar una dieta sana y unos hábitos de vida saludables se han multiplicado en los últimos tiempos. Pero en plena era de la posverdad, son muchos los que se apoyan en estas recomendaciones de las autoridades sanitarias para señalar injustificadamente a ciertos alimentos, como la leche y sus derivados, a la hora de hablar de azúcares añadidos.

Si bien es cierto que la Organización Mundial de la Salud recomienda “reducir la ingesta de azúcares libres (añadidos) a menos del 10% de la ingesta calórica total”, ni todos los azúcares entran dentro de esta clasificación, ni todos los productos lácteos los contienen. “Lo que hay es mucha confusión sobre el tema del azúcar, sobre todo en lo que respecta a la diferenciación entre los azúcares naturalmente presentes en los alimentos y lo que es azúcar añadido”, aclara Federico Lara, responsable I+D de Lactalis Puleva.

Los lácteos aportan micronutrientes esenciales para un correcto desarrollo y un estado de salud óptimo

Según los datos del Estudio Anibes 'Ingesta dietética de azúcares (añadidos e intrínsecos) y fuentes alimentarias en la población española', el 12,43% del azúcar añadido en la dieta procede de los productos lácteos, frente al 87,57% que aportan otros grupos de alimentos como refrescos, bollería, pastelería, chocolate, entre otros, aunque estos datos pueden sufrir algunas variaciones en función de la edad y el sexo que se consideren. En el caso concreto de las bebidas lácteas (como batidos o leches saborizadas), su aporte de azúcar añadido en la dieta es del 5,99% del total. Pero hay más. En otro informe titulado 'La leche como vehículo de salud para la población', la Fundación Española de Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) apuntan al valor nutricional de la leche para defender una ingesta de productos lácteos de entre dos y cuatro raciones diarias, en función de la edad y el estado fisiológico.

Lactosa vs azúcares añadidos

¿Cuánto hay de mito y cuánto de realidad en lo que respecta a los azúcares añadidos de los productos lácteos? ¿Es posible saber exactamente cuál es el su porcentaje en la leche, batidos, yogures… ? La cuestión es más compleja de lo que parece, principalmente porque los productos lácteos contienen lactosa, un azúcar naturalmente presente y excluido de las limitaciones de consumo por parte de la OMS y otras autoridades sanitarias, al no considerarse un azúcar libre. De hecho, la lactosa desempeña un rol relevante en el desarrollo cerebral, especialmente, en la etapa infantil.

“Cuando leemos el etiquetado de los productos lácteos, en caso de que contengan azúcar añadido, la normativa europea vigente de información nutricional al consumidor (INCO) no permite separar cuánto del azúcar declarado es lactosa y cuánto azúcar añadido, lo que contribuye a una mayor confusión”, apunta Lara. La evidencia científica avala, en cualquier caso, que los productos lácteos aportan al organismo multitud de nutrientes y micronutrientes esenciales para un correcto desarrollo y un estado de salud óptimo.

El compromiso de los fabricantes

¿Cómo ha respondido el sector lácteo a las sospechas y voces críticas que les señalan como parte del problema del consumo excesivo de azúcares añadidos? Pese a que los datos indican que su aporte es bajo, en 2018 la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL) suscribieron un acuerdo por el que los fabricantes se comprometían a reducir en 2020 un 10% la cantidad de azúcares añadidos en los productos lácteos de consumo habitual y una media de un 5% en postres lácteos de consumo ocasional.

Hasta trece categorías de producto están incluidas en el acuerdo aunque, entre los fabricantes, hay quienes ya han alcanzado los objetivos o, incluso, se muestran más ambiciosos. “El 84% de nuestros productos no contiene azúcar añadido y en el 16% restante la reducción alcanza el 45%. Por ejemplo, en batidos la reducción ha sido del 30%, lo que supone tres veces más de lo pactado en el acuerdo entre AESAN y FENIL”, explica el responsable de I+D de Lactalis Puleva, que añade, además, que otras referencias de consumo frecuente como Puleva Peques “se han reformulado y actualmente ya no contienen azúcar añadido”.

Puleva, una de las diez marcas de alimentación preferidas por los españoles según el informe Brand Footprint de Kantar (2019), comenzó a trabajar en la reducción y eliminación de azúcares añadidos de sus productos hace ahora casi un lustro, antes del compromiso adquirido por el sector, pero sus planes van más allá. “Siempre podemos mejorar y en eso estamos continuamente pero, más allá de los azúcares añadidos, somos partidarios de trabajar en la mejora nutricional de nuestros productos, adaptándolos a las necesidades de cada grupo de población. Ese ha sido siempre el espíritu de Puleva, el de utilizar la leche como un vehículo de salud”.

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