“Tengo una vaca lechera. No es una vaca cualquiera...” Cuántas veces habremos cantado esta canción mientras pensábamos en una vaca feliz que campaba a sus anchas por una pradera sin más preocupación que encontrar la hierba más fresca. Quién nos iba a decir que hoy, casi en 2020, esta imagen estaría más viva que nunca. Se ha comprobado que dan casi 250 litros más de leche al año que las que no son tratadas con atención y cariño.

Lo dice un estudio de la Universidad de Newcastle, en Inglaterra, que destaca la importancia de poner un nombre a las vacas. Y no es solo cuestión de llamarlas Lola, Antonia o Teresa. Ponerles un nombre implica más cosas: optimizar su alimentación, sus cuidados veterinarios, el entorno donde viven. Y así, además de dar más leche, se mejora la calidad de esta, se consigue leche ecológica. En O Burgo de Negral, Lugo, José Manuel Vázquez, sabe muy bien de qué habla ese estudio: hace 20 años se convirtión en la primera ganadería ecológica de España. "Para mí lo más importante no es que produzca más leche" -cuenta en este vídeo- "sino hacerlo de manera más sostenible". "Para nosotros eco no es una etiqueta, sino una forma de producir leche", concluye.

Pero vayamos por partes. Que cada vez nos preocupamos más de lo que comemos es un hecho. El último estudio de Ecological.bio, asesoría especializada en alimentación ecológica, dibuja una tendencia imparablemente creciente del sector ecológico desde 2016, en la que el 30 % de consumidores de productos eco ya son millennials. Cada vez hay más nombres, etiquetas, opciones de productos “naturales”. Y si hablamos de leches de vaca, tenemos leche eco, leche de bienestar animal, leche de pastoreo. ¿Cuál es la diferencia entre todas ellas?

Si, de pronto, nos plantamos en el lineal de las leches del supermercado y preguntamos a los clientes las diferencias entre estas tres calificaciones, ¿sabrán respondernos? “Supongo que la leche ecológica es cuando los animales no toman antibióticos; la de pastoreo es la típica de siempre, las vacas están libres”, nos dice María Dolores, de 56 años. “La de pastoreo es cuando las vacas pastan; la de bienestar animal... no lo sé; la ecológica... las vacas no toman ni pienso ni hormonas”, cuenta Astrid, de 48. “La ecológica es la de vacas sin estrés, bien cuidadas, con alimentación saludable”, dice Jordi, de 23. “La de pastoreo es la típica del pastor, de producción familiar”, dice su amigo Pol. “Eso sí, la mejor es la ecológica”, afirman al unísono.

La leche de pastoreo defiende que las vacas pasten al aire libre; la de bienestar animal pone énfasis en la buena alimentación de las vacas, un buen alojamiento, buena salud y comportamiento. En ambas está permitido el uso de alimentos genéticamente modificados (transgénicos) y en el tratamiento del suelo se permiten plaguicidas, herbicidas e insecticidas y todo tipo de abonos, siempre dentro de lo establecido por la ley. Ambas proceden de explotaciones ganaderas tradicionales.

La leche ecológica, sin embargo, proviene de vacas que viven en libertad y, cuando el clima no permite que pasten al aire libre, comen siempre hierba y forrajes o piensos ecológicos. En sus cuidados veterinarios no se permiten los antibióticos, solo algunos productos fitofarmacéuticos, basados en plantas. Para el suelo no se usan abonos ni insecticidas, etc. Además, las explotaciones ganaderas deben pasar por un proceso de reconversión que dura dos años, tras los cuales consiguen la certificación de producción ecológica. La producción ecológica busca mejorar la rentabilidad de las explotaciones ganaderas.

PastoreoBienestar animalEcológica
Certificación oficialNoNoSí, de la UE
Limitación número de vacas por hectárea2,5 vacas/haNo2 vacas/ha
Pastoreo en libertad5h al día y 150 días al añoNo365 días al año
Alimentación ecológicaNoNo100% ecológica

El gran quid de la cuestión: la normativa

En resumen, la leche ecológica reúne los criterios de bienestar animal, de pastoreo y de una alimentación exclusivamente natural, además de sumar al resultado la sostenibilidad ambiental y socioeconómica. Pero, ¿qué pasa con las etiquetas que aparecen en los cartones de cada una de las leches? "La leche ecológica es la única regulada en el ámbito europeo a través del Reglamento sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos”, explica José Enrique García, director de recogida de leche del Grupo Lactalis en España. Esta regulación europea existe desde 1993 y la normativa vigente es de 2007. Las leches de pastoreo y de bienestar animal únicamente llevan sellos privados, ya sean de las propias marcas o de Anenor (Asociación Española de Normalización y Certificación).

Certificación de producto ecológico.
Certificación de producto ecológico.

Pero, ¿es la leche eco más saludable? Según una publicación de la revista British Journal of Nutrition sobre 196 artículos acerca de la diferencia entre leche la ecológica y la convencional, la primera contiene hasta un 50% más de ácidos grasos omega 3 (relacionados con la salud vascular, porque reducen el colesterol), más vitamina E (mejora el sistema inmune) y más CLA (una grasa saludable).

Otro estudio de la Universidad de Newcastle -la misma universidad que ha certificado la importancia de ponerle nombre a la vacas- también determinó que la leche ecológica tiene un 50% más de omega 3 que la leche convencional. El estudio mostró que los perfiles de grasa más deseables en la leche orgánica estaban estrechamente relacionados con el pastoreo al aire libre y una baja alimentación de concentrados en la dieta diaria, como prescriben las normas de la agricultura ecológica. A partir de aquí, ¿qué nombre le pondrías tú a una vaca?

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