Todo lo que tienes que hacer para mantener en orden tu cocina
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Todo lo que tienes que hacer para mantener en orden tu cocina

Ollas, sartenes, táperes, conservas, la comida de la nevera, la cubertería, los trapos… Tenemos mil objetos en la cocina y a veces resulta ser un caos. ¿Cómo evitarlo?

Foto: Foto: Unsplash/@beccatapert.
Foto: Unsplash/@beccatapert.

Dice la gurú del orden Marie Kondo que “en esencia, organizar debería ser el acto de restaurar el equilibrio entre la gente, sus posesiones y la casa donde viven”. Si esto es así, el orden de nuestra cocina debe ser una prioridad, no solo para evitar los cabreos cuando al abrir un armario se caen los mil táperes que guardamos o cuando tenemos que sacar todo el juego de sartenes para coger la que necesitas, sino para estar en equilibrio mental. Kondo se ha convertido en la gran profesora del orden en casa y miles de personas se han puesto manos a la obra y han reorganizado cada parte de su hogar con su método basado en el menos es más.

Consejos para organizar la cocina

Casi todos los consejos que podamos utilizar para tener una cocina organizada giran en torno a las mismas bases: lista de lo que tenemos, desechar lo que no utilizamos y elegir un lugar para cada cosa. Sea como sea tu cocina, la base de la organización es la misma.

Foto: Unsplash/@dinhnext.
Foto: Unsplash/@dinhnext.

  1. ¿Sabemos realmente qué tenemos? Lo primero que debemos hacer es un inventario de todo lo que tenemos en la cocina. Mueble por mueble y cajón por cajón, este es el primer paso para ser conscientes de lo que tenemos.
  2. Cada oveja con su pareja. Una vez que sepamos qué tenemos en nuestra cocina, es hora de agrupar las cosas. Muchas veces guardamos el mismo tipo de objeto en diferentes sitios: trapos en distintos cajones, cubiertos, platos, vasos… Es hora de tener todo junto para saber realmente qué hay.
  3. Menos es más. ¿Cuánto tiempo llevamos sin utilizar la fondue? ¿De verdad utilizas esa plancha para hacer carne a la piedra todos los días? ¿Tienes sartenes u ollas viejas? ¿La sandwichera es imprescindible o es secundaria? Llega la hora de poner en práctica la base de la teoría de la japonesa Kondo. Algo que nos cuesta mucho, desprendernos de las cosas, tirar lo inútil o antiguo, lo que no nos sirve o casi no utilizamos.
  4. De una sola vez. Una de las cosas en las que más insiste Kondo es en la idea de que tienes que hacerlo todo de golpe, en el mismo día. Nada de ir poquito a poco. Porque es la manera en la que nos vamos a asegurar de hacerlo todo y no rendirnos antes de tiempo.
  5. En la cocina, a mano todo. Es cierto que no todos los rincones de la cocina ofrecen la oportunidad de estar al alcance, pero debemos tener en cuenta que lo que no vemos, no existe. Hay muchas alternativas para tener a mano lo primordial o lo que usamos a diario, como los ganchos en forma de S. Para conseguir este orden, deberás establecer jerarquías en los muebles de la cocina, lo que no uses en las baldas de arriba y lo que más uses en las de abajo. Parece de pura lógica, pero ¿lo cumplimos?
  6. No amontones. Como hemos comentado, muchas veces en la cocina tenemos más cosas de las que podemos guardar en los muebles y eso hace que acabemos apilando todo sin ningún sentido. Por este motivo, es importante compartimentar todo lo que podamos, baldas, perchas, barras, ganchos. Cuanto más segmentamos, más organizamos. Una de las premisas de Kondo es que “cada cosa tiene su lugar”. Si guardas siempre todo en su sitio, no tiene por qué invadirte el desorden. Otros tips:

  • La encimera siempre completamente despejada.
  • Trapos y servilletas de tela doblados verticalmente.
  • Cubertería: dividida según uso, lo que se utiliza para comer y lo que se usa para beber.
  • Productos de limpieza, debajo del fregadero (incluyendo la bayeta y el estropajo que utilizamos diariamente para fregar y limpiar la encimera)

La comida

Foto: Unsplash/@hjmckean.
Foto: Unsplash/@hjmckean.

Seguramente que si sacásemos todos los alimentos que tenemos en la nevera, despensa y muebles, encontraríamos alguno con la fecha de caducidad pasada. Pues eso mismo es lo primero que debemos comprobar. Una vez que cumplamos este paso, vamos a dividir los alimentos entre los que consumimos habitualmente y los que no. Pasta, legumbres, sal, azúcar… Si los utilizas a diario, irán en un grupo, pero si compraste levadura y esencia de vainilla para cocinar una tarta hace siglos y de momento no lo vas a volver a utilizar, debe ir al grupo de los secundarios.

Una vez que sepamos en qué grupo está cada uno, hay que decidir un lugar para cada uno reuniéndolos con coherencia. Podemos hacerlo por género, es decir: conservas juntas, legumbres juntas, especias juntas, etc, y utilizar frascos y botes de cristal para verlos mejor. O, por otro lado, si tenemos espacio en la cocina podemos utilizar almacenajes abiertos como estanterías o camareras para organizar algunos grupos de objetos por su uso. Es decir, podemos guardar en un carro estilo camarera todos los utensilios que utilizamos a diario para poner la mesa: manteles, servilletas, platos, vasos y cubiertos.

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