Nutri-Score: la herramienta que juzga la calidad de los alimentos desde la ciencia
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Nutri-Score: la herramienta que juzga la calidad de los alimentos desde la ciencia

Los autores de este sistema que identifica el etiquetado de los alimentos recuerdan en Alimente que el campo de la alimentación y salud es controvertido, porque son muchos los intereses que convergen en él. El análisis está servido

Foto: Foto. iStock
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Desde hace un tiempo el tema del etiquetado frontal en general, y del Nutri-Score en particular, está siendo motivo de debate. Sin embargo, el debate debe reposarse sobre bases realmente científicas y no estar dictado por razones de defensa de intereses comerciales o en razones ideológicas o sectarias, como se puede ver en las redes sociales, con la voluntad de ganar más "likes" o “followers”, a menudo, atraídos por discursos "anti-todo".

"Nutri-Score fue primero objeto de numerosas críticas por parte de todos los industriales desde su aparición oficial en enero de 2014"

En todos los ámbitos de la salud pública (tabaco, alcohol, alimentación, etc.) estamos acostumbrados a los intentos de desestabilización por parte de algunos industriales que utilizan como estrategia, argumentos pseudo-científicos para arrojar duda sobre la ciencia y así tratar de bloquear o retrasar las medidas de salud pública que molestan. La salud y la alimentación fomentan numerosos debates apasionados. Aunque no siempre muy científicos, estos debates que aparecen en las redes sociales permiten a los científicos, escuchar las cuestiones que se plantea el ciudadano de a pie y la forma en que en general percibe las medidas de salud pública.

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Asimismo, también es importante que como profesionales estemos en contacto con la población, incluso en primera línea para responder a las preguntas del público en general, consumidores o pacientes. Así pues, en este sentido, el papel de las redes sociales es de gran utilidad para los científicos para tomar en cuenta la opinión de los usuarios y de los profesionales

El Nutri-Score ha sido desarrollado por un equipo de investigación universitario (Universidad Sorbona Paris Cité, Paris 13) vinculado al Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale (INSERM) y al Institut National de la Recherche Agronomique (INRAe).

Etiquetado

El etiquetado Nutri-Score fue primero objeto de numerosas críticas por parte de todos los industriales desde su aparición oficial en enero de 2014. Y al mismo tiempo, el equipo de investigadores también fue objeto de diferentes ataques y es lo mismo que está sucediendo actualmente en España.

Cuando el logotipo fue propuesto en Francia, absolutamente ninguna empresa agroalimentaria era favorable al mismo. Todos condenaban a Nutri-Score basándose en argumentos pseudo-científicos: “es estigmatizador”, “es reduccionista”, “simplista”, “falso”, “incompleto”, “peligroso”, etc). De hecho, todas las empresas pidieron el abandono de Nutri-Score y algunas apoyaron la voluntad de permanecer solamente con el formato gráfico incomprensible (“Reference Intakes”).

Durante 4 años, particularmente los grandes grupos de presión, hicieron todo, o casi todo, para impedir que se aplicase esta medida de salud pública. Afortunadamente, los diferentes actores de la sociedad se movilizaron para convencer y demostrar el interés de Nutri-Score: científicos, profesionales de la salud y consumidores impulsaron acciones ciudadanas, peticiones y múltiples expresiones en los medios de comunicación. Así, consiguieron que algunas de las grandes multinacionales reconsideraran su posicionamiento y acabaran por adherirse a esta medida de salud pública que inicialmente rechazaban. ¡Es por ello que es sorprendente oír o leer a algunos bloguistas afirmar que Nutri-Score «hace el juego» a los industriales ya que favorece los alimentos ultraprocesados que estos industriales fabrican!

Más del 98% de los alimentos existentes

En numerosas ocasiones, se ha mencionado que Nutri-Score no integra los aditivos, el grado de transformación o los pesticidas. Esta crítica o limitación está plenamente asumida por los investigadores, y de ninguna manera tiene la pretensión de ser un sistema informativo sobre la dimensión “salud” global de los alimentos. Desafortunadamente, es imposible sintetizar, sobre bases científicas reales, el conjunto de dimensiones de salud a través de un indicador único y fiable que pudiera predecir el riesgo de enfermar. Nutri-Score, como cualquier logotipo nutricional no está libre de limitaciones y es muy enriquecedor criticarlo con la finalidad de que se introduzcan mejorías basadas en evidencias científicas sólidas. Lamentablemente muchos de aquellos que lo critican sólo lo hacen evocando algunos de los ejemplos en los cuales puede haber una duda, pero raramente señalan que Nutri-Score funciona perfectamente en más de 98% de los alimentos existentes.

Nutri-Score
Nutri-Score

¿Por qué, en las redes sociales o en los medios de comunicación, se habla de Nutri-Score y se ataca el algoritmo que lo sustenta y se omite citar los numerosos trabajos científicos que validaron el mismo? Dar una opinión basada en su propia visión (por interesante que sea para el debate intelectual) no es un «método científico aceptable» si no se recuerda, al mismo tiempo, el gran número de trabajos que han sido realizados en ese ámbito.

"De ninguna manera tiene la pretensión de ser un sistema informativo sobre la dimensión 'salud' global de los alimentos"

Es muy lamentable ver en blogs críticas especulativas que pudieran incluso ser interesantes a estudiar sobre cuestiones de fondo del algoritmo Nutri-Score. Estamos totalmente de acuerdo que, sobre ciertos puntos específicos puede mejorarse, pero en su forma actual se ha demostrado ya que la puntuación Nutriscore se asocia de forma directa y significativa con el riesgo de enfermedades crónicas. Este es el punto más trascendental de la discusión sobre la eficacia de un logotipo como Nutri-Score. Curiosamente, estas importantes publicaciones científicas nunca son citadas por aquellos que atacan el Nutri-Score ya que expresan sus propias interpretaciones.

Historia emblemática

La historia del Nutri-Score es bastante emblemática. Después de haberse enfrentado a las críticas infundadas de los industriales (y muchas multinacionales siguen activas para combatirlo), Nutri-Score se enfrenta hoy a una nueva forma de críticas a través de las redes sociales. Estas críticas no pretenden ser constructivas. Por el contrario, se trata de ataques a menudo violentos (y a veces insultantes) que frecuentemente no se apoyan en la ciencia sino en una visión sesgada y muy a menudo demagógica omitiendo los trabajos científicos que perturban sus razonamientos en beneficio de afirmaciones no científicas. Deberían mostrar modestia y más humildad, ya que generalmente, estos comentaristas no suelen haber realizado o participado de ningún trabajo o publicaciones científicas que a menudo toman meses o años realizarlas y publicarlas. En general, se limitan a leer los trabajos de los demás (en el mejor de los casos que los lean más allá del resumen) y a interpretarlos ¡incluso, en ocasiones mal!

El papel como divulgador de la ciencia es lo suficientemente importante y respetable como para que no se posicionen como científicos sin tener la mayor parte de las veces la legitimidad para criticar o evaluar. No obstante, la ignorancia es muy atrevida. Sería bueno que el público de las redes sociales, así como los periodistas y los profesionales de la alimentación, fueran conscientes de que, si los científicos «creen lo que ven», ciertos blogueros, influencers y gurús «ven lo que creen» y reescriben la ciencia como les parece para hacer reforzar sus ideas personales en pro de su propio beneficio...

Es una lástima, ya que las críticas constructivas podrían ayudar a los científicos y a la salud pública. En este blog y en este documento aclaramos las críticas y los puntos conflictivos de la herramienta.

Serge Hercberg: Profesor de Nutrición. Epidemiólogo. Université Sorbonne Paris Nord

Pilar Galán: Médica, Nutricionista, Epidemióloga, Directora de Investigación INRAe, Université Sorbonne Paris Nord. 

Nancy Babio: Dietista-Nutricionista, Profesora y Vicedecana Responsable del Grado en Nutrición Humana y Dietética. Unidad de Nutrición Humana, Universitat Rovira i Virgili.

Jordi Salas-Salvadó: Médico, Catedrático en Nutrición y Bromatología. Departamento de Bioquímica y Biotecnología, Unidad de Nutrición Humana, Universitat Rovira i Virgili. 

 

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