Os habéis intercambiado un cómplice 'me gusta' en la app de citas, la compatibilidad entre los dos roza el 100% y la conversación que habéis mantenido por chat no ha sido de las que comienzan con un desaborido '¿a qué te dedicas?'. No quedan excusas para demorar más el encuentro, pero a la hora de elegir dónde vais a quedar, ¡sorpresa! Se te había escapado un dato: tu flechazo profesa con orgullo un régimen vegano o vegetariano.

Como buen omnívoro, tu conflicto se solucionaría fácilmente pasándole la responsabilidad del sitio a tu candidato amoroso. Craso error. Estás perdiendo una oportunidad de oro para demostrar que, aunque no compartas sus creencias alimentarias, sabes disfrutar como nadie de los gustos del reino vegetal. Nada de tristes ensaladas de lechuga iceberg ni tomates a palo seco. En las cartas de los cinco restaurantes que te presentamos podréis conciliar vuestras conflictivas preferencias gastronómicas o conectar en pareja con los placeres que brotan de la Madre Tierra.

Elektra

Muy próxima a una zona de tapeo como la calle Ponzano surge Elektra, una propuesta de cocina saludable cuya misión es, precisamente, la de hacer felices tanto a sus comensales herbívoros como a los que no renuncian a los pecados de la carne y del pescado. Varios ambientes distribuidos en dos plantas acogen un mobiliario de forja, madera y tapizados. Un local retro-industrial que, bañado por la luz de sus grandes ventanales, posee una auténtica apariencia de ‘caos calmo’.

El mérito de la decoración le corresponde a su propietaria, Chiky Martínez de la Puente. Su joven chef Emilio Salas es el responsable de una carta con platos cargados de verduras, legumbres, frutos secos y productos de temporada, la mitad de ellos aptos para quienes excluyen de su dieta, parcial o completamente, los ingredientes de origen animal. Con el propósito de huir de las hamburguesas de soja y otras adaptaciones, se buscan elaboraciones carentes de trampantojos, como las tagliatelle de calabacín a la putanesca, la velouté de setas o su risoto thai. El brownie vegano de plátano es la mejor alternativa en los postres para aquellos que rechazan por principios los huevos, la mantequilla, el yogur o la miel.

Dónde: Calle de Sta Engracia 108

Bump Green

Tal y como se intuye por el nombre, Bump Green respira naturaleza tanto en su establecimiento como en su comida. Distintos ambientes plagados de motivos vegetales y mobiliario ‘vintage’ albergan un concepto cuyo objetivo es el de recuperar el auténtico sabor de los alimentos. Un espacio ideal para que omnívoros, vegetarianos y veganos convivan en paz y armonía.

Bump Green
Bump Green

Sus chefs, Jordi Bresó y David Ariza, han preparado su carta siguiendo los tres principios del movimiento ‘Slow Food’: 'bueno, limpio y justo'. Su cocina se sustenta en prácticas respetuosas a partir de pescados de descarte (aquellos que se devuelven al mar, vivos o no, porque son poco comerciales), productos locales, ecológicos y de temporada carentes de aditivos químicos. Entre sus propuestas aptas para todo todos sus comensales están sus ostras veganas (no son tales, pero la mezcla de hojas y emulsión recrean en el paladar un sugerente golpe de mar), los hummus de temporada, la ensalada ancestral, las hamburguesas de quinoa y remolacha, los espaguetis de calabacín y la piña osmotizada para el postre.

Dónde: Calle de Velázquez 11

Honest Greens

A veces los ambientes demasiado formales resultan poco propicios para romper el hielo. Si intuyes que un entorno desenfadado encaja mejor con tu primera cita, Honest Greens puede ser el lugar que buscas. El suelo, las lámparas, la cocina abierta y el mobiliario intentan emular, en pleno corazón financiero de Madrid, la impresión de estar comiendo en un entorno campestre. Como máximo responsable de los fogones, Benjamín Bensoussan, un chef que se considera todo un fan del cocinero, showman y escritor gastronómico Anthony Bourdain.

El establecimiento tiene su particular mecánica: se elige primero una base de proteína animal o vegetal ('Market Plate') y un 'Garden bowl' o ensalada. A continuación puedes condimentar tu plato con guarniciones de lo más variadas. Las combinaciones permiten crear un menú apto para dietas vegetarianas, veganas, paleo o sin gluten. Pollo de corral, ternera de la sierra de Miraflores, tataki de atún yellowfin, falafel casero o tofu se combinan con productos de temporada, con un protagonismo evidente de las verduras.

Dónde: Paseo de la Castellana 89

Copenhagen

Lo nórdico está de moda, también por lo que respecta a los restaurantes. Entre esta tendencia, el así denominado fenómeno ‘hygge’, procedente de Dinamarca, busca alcanzar el bienestar a través de los planes sencillos, confortables, relajados y, cómo no, en buena compañía. Si son estas las sensaciones que deseas para un primer encuentro, en pleno barrio de Salamanca, muy cerca de la Plaza de Manuel Becerra, te espera este local del grupo valenciano Copenhagen, completamente vegetariano, pero que omnívoros y veganos también sabrán apreciar.

En un entorno moderno y minimalista, en el que predominan los tonos grises y los verdes tenues, se nos ofrece una carta con productos de temporada diseñada por su chef Emilio Carranza siguiendo criterios nutricionales y con posibilidades también para intolerantes al gluten y diabéticos. Todas sus elaboraciones son caseras y sus productos provienen de pequeños productores. Destacan sus croquetas de boletus y avellanas tostadas o las de gorgonzola, nueces e higos; la ensalada de algas con espuma de espárrago blanco, atún vegetal y 'mustard cress' o su trampantojo de gambas vegetales al ajillo. Puedes acompañar estas elaboraciones con pan artesano, árabe o sin gluten y regarlas con un buen vino de su selección ecológica.

Dónde: Calle de José Ortega y Gasset 73

Happy Green

El más reciente de los restaurantes de nuestro elenco es Happy Green, un establecimiento que podríamos incluir en el concepto de ‘fast good’ y que por su precio y su excelente ubicación en pleno barrio de Chueca es un buen punto de partida para iniciar una noche romántica de fin de semana. La base de su oferta son sus suculentos boles fríos y calientes con combinaciones de ingredientes que proceden de todas partes del planeta y aderezos que huyen de los aceites y las salsas al uso.

Happy Green
Happy Green

Casi todos los platos tienen su opción vegana, vegetariana o apta para celíacos. Particularmente sabrosas son sus cremas calientes de calabaza y tomate, muy apetecibles para esta época de frío, así como los quinomakis que emulan los rollitos japoneses sustituyendo el arroz por el superalimento de moda. Para el omnívoro de la pareja no faltan tampoco las hamburguesas bajas en grasas. El restaurante recoge la moda de las aguas de sabores y las cervezas ecológicas y, aunque los postres son limitados, merece la pena probar su yogur combinado con fruta de temporada.

Dónde: Calle San Marcos 28