La imagen que abre este artículo no es una colección de superzanahorias transgénicas, alienígenas o modificadas con Photoshop para crear un falso arcoíris de hortalizas.

En muchas regiones del planeta todavía se pueden comprar zanahorias blancas, amarillas y moradas, si bien es cierto que la variedad naranja es la más difundida en casi todos los mercados. Lo que la mayoría desconoce es el porqué de este fenómeno, sobre todo si consideramos que antes del siglo XVI las zanahorias naranjas eran la excepción. Los documentos que nos ha dejado la pintura flamenca desvelan la curiosa transición vivida en esta época.

Cuadro de Pieter Aertsen Christ de 1553. Se pueden contemplar las zanahorias blancas y naranjas en el ángulo inferior derecho.
Cuadro de Pieter Aertsen Christ de 1553. Se pueden contemplar las zanahorias blancas y naranjas en el ángulo inferior derecho.

¿Por qué las zanahorias empezaron a virar su tonalidad en este preciso momento? La hortaliza naranja existió, en realidad, mucho antes, como demuestran las imágenes recogidas en manuscritos ilustrados como el Dioscórides de Nápoles del siglo VII.

Imagen: Creative Commons.
Imagen: Creative Commons.

Hace unos 1.100 años los agricultores de la zona de Afganistán se aprovecharon de una mutación en las zanahorias blancas y crearon la primera variedad amarilla. Posteriormente la agricultura europea le daría otro giro a esta mutación y por selección natural el alimento evolucionaría hacia tonalidades anaranjadas ricas en betacarotenos.

Sin embargo, a pesar de que la información de la que disponemos hoy está plagada de matices, la estandarización del tono se la debemos a los holandeses. La versión más difundida por el folclore es que los agricultores de este país empezaron a plantar este tipo de zanahorias como tributo a la casa de Orange cuando el príncipe Guillermo, apodado el Taciturno, se erigió en el caudillo de la rebelión contra la Corona Española ante la falta de poder político que se le había dejado a la nobleza local y la persecución que sufrían los protestantes. Desde entonces, la antipatía hacia los españoles en los Países Bajos se ha mantenido durante siglos y la perversidad de los tercios en la Guerra de los Ochenta Años pervive aún en el imaginario colectivo en expresiones como "¡Qué vienen los españoles!", que se emplean como amenaza contra los niños rebeldes que no quieren irse a la cama cuando dicen sus progenitores.

Los holandeses adoptaron el naranja como color nacional y añadieron las zanahorias a la lista de objetos asociados a la familia real

No obstante, la historia no debió ser tan perfecta como cuenta la tradición. Lo más probable es que Holanda, que era una potencia agrícola, comenzara a cultivar la variedad naranja antes de la revolución por las preferencias culinarias del momento.

Lo que sí que es seguro es que ciertos símbolos que poseen esta tonalidad empezaron a aparecer en representaciones y retratos para denotar un apoyo velado al príncipe rebelde. Los holandeses adoptaron el naranja como su color nacional y añadieron las zanahorias a la lista de objetos asociados a la familia real.

Bandera original holandesa. (Creative Commons)
Bandera original holandesa. (Creative Commons)

Resulta curioso, por último, que el naranja que caracteriza al país y que figuraba en la bandera original holandesa, la Prisenvlag, haya desaparecido en favor del rojo en los estandartes. Se estima que el cambio se dio por primera vez hacia el año 1630, pero se desconocen los motivos, atribuyéndose a una cuestión de visibilidad en el mar para las naves de combate y no a una razón política o de imagen.