Pensar en vino cuando alguien te invita a casa a cenar ha sido el recurso habitual desde tiempos inmemoriales. Aportación siempre bienvenida, pero que ahora tiene un protagonismo especial, por lo que para algunas personas puede suponer un dolor de cabeza si quien invita resulta aficionado o presume de serlo. En estas situaciones es cuando la elección de la botella exige una reflexión con el fin de sorprender al anfitrión.

Para ello, optar por vinos que desconozca es lo más recomendable, porque seguro quedarás bien al descubrirle elaboraciones de las que no tenía constancia. Por supuesto, deberás quedarte con algunos datos para acompañar el regalo de un poco de información que vista aún más tu aportación a la cena.

Son muchos los argumentos con los que puedes hacer las delicias de los convocados, evitando, por supuesto, hacer del vino el tema principal de conversación; comentarlo, en su justa medida. La finalidad, más allá de descubrir, es que guste y la botella se acabe sin que nos demos cuenta. Llegada la hora de seleccionar, la elección puede responder a distintos argumentos, todos válidos. Algunas ideas…

Un valor seguro. Mauro 2015

Mauro 2015.
Mauro 2015.

Bodegas Mauro. Vino de la Tierra de Castilla y León. PVP aprox.: 27 €.

Un clásico reconocido y prestigiado, procedente de una de las mejores casas vallisoletanas y que firma Mariano García, el gran enólogo de la Ribera. Un vino de terruño, de corte moderno, elaborado con tempranillo junto a un 5% de syrah que ha permanecido 15 meses en roble francés y americano antes de ser embotellado. Potente, aromático, expresivo y equilibrado. Gran boca.

La sorpresa. AT Roca Brut Reserva 2015

AT Roca Brut Reserva 2015.
AT Roca Brut Reserva 2015.

ATRoca. DO Classic Penedès. PVP aprox.: 12,50 €.

Optar por un espumoso para comenzar la velada e incluso proponer que acompañe toda la cena; los hay con entidad suficiente para aguantar cualquier plato. De la bodega que le da nombre, renunció a ser cava para convertirse en Classic, una figura que identifica los espumosos elaborados por las bodegas de la DO Penedès y que los distingue por cumplir una serie de parámetros de calidad. Esta 'burbuja' procede de viñas de más de 30 años y combina 50% macabeo, 30% xarello y 20% parellada. Tiene un mínimo de 20 meses de crianza y está certificado como vino ecológico. Frutal, fresco, de fina burbuja y notas de pastelería procedentes de su contacto con las lías.

Con una variedad poco conocida. ÀN2 2015

ÀN2 2015.
ÀN2 2015.

Ánima Negra. Vino de la Tierra de Mallorca. PVP aprox.: 16 €.

Callet, mantonegro y fogoneu, las variedades más importantes de la isla mallorquina, representan más del 75% de las uvas que conforman este vino. Las tres, de viñedos de más de medio siglo de vida. El resto, syrah. Y la crianza, 13 meses en roble francés y americano. El resultado, una etiqueta sabrosa, golosa, con notas de fruta madura en sazón, tostados, balsámicos, recuerdos lácticos y minerales. Una de las mejores elaboraciones de Mallorca.

Entre lo novedoso. Martelo 2012

Martelo 2012.
Martelo 2012.

Torre de Oña. DOCa. Rioja. PVP aprox.: 21,50 €.

De la bodega que el grupo La Rioja Alta tiene en Rioja Alavesa, este vino es su más reciente creación. Un reserva con un 95% de tempranillo, y el resto de mazuelo, garnacha y viura, ha permanecido dos años en barrica nueva. Combina frescura, fruta (en confitura), aromas especiados, hierbas aromáticas y notas de pastelería. Un vino goloso y amable.

Perfil provenzal. Excellens Rosé 2017

Excellens Rosé 2017.
Excellens Rosé 2017.

Marqués de Cáceres. DOCa. Rioja. PVP aprox.: 7 €.

Son los rosados que están de moda cuyo color recuerda a los vinos de la Provenza francesa. Rosa pálido, salmón, piel de cebolla… es la gama cromática en la que se mueven estos vinos y que comienzan conquistando por la vista. Luego, en la boca, fino, notas de fruta roja, florales y herbáceos. Disfrutan de estupenda aceptación en los últimos años, como certifica la cantidad de etiquetas que están apareciendo. En este caso se trata del 'rosé' de Marqués de Cáceres, dentro de su Gama Excellens, elaborado con 60% de garnacha y 40% de tempranillo.

Zonas de moda. Juan Gil Etiqueta Plata 2015

Juan Gil Etiqueta Plata 2015.
Juan Gil Etiqueta Plata 2015.

Bodegas Juan Gil. DO Jumilla. PVP aprox.: 11 €.

Jumilla se cuenta entre las zonas vinícolas que, a día de hoy, compiten con la de mayor tirón y popularidad. Ha ido conquistando su hueco poco a poco, pero el tirón inicial se debe a Bodegas Juan Gil y sus dos vinos de alta gama, Clio y Nido, con los que Jumilla y la monastrell (su uva autóctona) se colocaron en el mapa al máximo nivel. Luego, la firma tiene otros vinos de precio mucho más asequible como el que nos ocupa: monastrell, con 12 meses de crianza y muy recomendable por el equilibrio que lo caracteriza.

Elaborador de referencia. Pétalos del Bierzo 2016

Pétalos del Bierzo 2016.
Pétalos del Bierzo 2016.

Descendientes de J. Palacios. DO Bierzo. PVP aprox.: 15 €.

Álvaro Palacios es otro de los mejores y más referenciados enólogos de nuestro país, y algunas de los vinos más grandes (y caros) del panorama nacional llevan su firma. Con bodega en diferentes denominaciones, Pétalos es su exitoso vino berciano, de viñas viejas cultivadas en tierras de pizarra. La mencía, uva autóctona del Bierzo, representa el 90% del coupage, y el vino ha pasado diez meses en barrica antes de salir al mercado. Hay que recordar que la añada anterior recibió el beneplácito de Robert Parker al ser elegido como vino con la mejor relación calidad-precio del mundo, ¡ahí es nada!

Marca potente. Macán Clásico 2014

Macán Clásico 2014.
Macán Clásico 2014.

Bodegas Benjamin de Rothschild & Vega Sicilia. DOCa. Rioja. PVP aprox.: 32,50 €.

Bajo el paraguas de la venerada bodega Vega Sicilia, Macán es el proyecto puesto en marcha con otra de las grandes del mundo, Compañía Vinícola Barón Edmond de Rothschild. Este 'clásico' se elabora con tempranillo de unos 40 años de edad y tiene una crianza de entre 12-14 meses en roble. Es el más 'económico' de la casa (su hermano mayor es Macán), pero… un día es un día y el dispendio, seguro, ¡sorprenderá!