Son cada vez más las cocinas de restaurantes que presentan sus menús diarios o sus platos estrellas basados en ingredientes de temporada, una tendencia positiva si tenemos en cuenta que el consumo de productos en su punto óptimo de maduración no solo es favorable para el medio ambiente, sino que hace que su precio sea más justo. Este tipo de consumidor, cada vez más habitual, lo que busca es, sobre todo, la salud: un producto saludable, independientemente de que lleve sello ecológico, aunque con cierto trasfondo de conciencia ambiental y economía social ligada al territorio.

Sin embargo, el desconocimiento en torno a qué frutas y verduras son más recomendables en función del periodo del año en el que nos encontremos hace que no todos los consumidores sean conscientes de qué es lo que, en medio de las excesivas muestras de productos de los supermercados, es de temporada y qué no lo es. Para facilitarnos la tarea, diferentes profesionales han creado un proyecto bajo el nombre Soy de Temporada, en el que ofrecen un calendario de verduras y frutas por fechas, elaborado con datos de producción, importación y exportación de los productos de organismos públicos y privados, y a base de entrevistas con más de 20 agricultores y organismos de diferentes comunidades autónomas españolas.

¿Cuáles son las frutas y verduras de mayo?

Desde este proyecto explican cuál es la principal dificultad a la hora de elegir las frutas y verduras de temporada: "La gran cantidad de datos e informaciones contradictorias". Por ello, han trabajado para elaborar un calendario "fiable, completo y lo más preciso posible", con el objetivo de apoyar el consumo responsable, limitando el transporte excesivo de alimentos y el cultivo en invernaderos climatizados. En su extenso calendario, estas son las frutas y verduras apropiadas para mayo:

  • Albaricoques: preferible su consumo entre mayo y agosto.
  • Cerezas: consumir entre mayo y julio.
  • Fresas: sus frutos maduran desde primavera hasta final del verano, por lo que la mejor temporada de consumo es de mayo a septiembre.
  • Alcachofas: tiene dos temporadas, una de marzo a junio (primavera) y otra en otoño (de octubre a diciembre), en función de la zona de producción.
  • Endibia: tiene una temporada de consumo óptima mucho más extensa, que engloba todo el año, salvo julio y agosto.
  • Espárragos: al contrario que la endibia, el espárrago tiene una temporada muy corta, durante el inicio de la temporada. En mayo aún se puede consumir, pero el resto del año se suelen importar desde el exterior.
  • Espinacas: la espinaca también se puede consumir casi todo el año, salvo durante el mes de julio.
  • Guisantes: no son realmente una verdura, sino una leguminosa, y el consumo de sus granos es preferible durante los meses de marzo, abril, mayo y junio.
  • Judías: en el mes de mayo empieza la mejor temporada para el consumo de la judía, que termina en septiembre.

Además de esta, existen otras frutas y verduras que terminan o empiezan su temporada en mayo, por lo que es recomendable apurar su consumo pensando que en poco tiempo dejará de formar parte de esta gama de productos de consumo responsable o bien, por el contrario, debemos empezar a tenerlas en cuenta porque llega su momento. Estas son:

  • Aguacate: importante fuente de potasio y grasas de calidad, el aguacate se cultiva poco en la península —por su clima—. Su primera temporada finaliza en mayo y no es recomendable consumirlo hasta octubre.
  • Frambuesa: la época de la frambuesa empieza ahora, aunque los mejores meses son julio, agosto y septiembre, mejor momento para preparar algún postre delicioso con esta fruta.
  • Limón: a partir de junio, el limón deja de verse hasta octubre.
  • Naranja: rica en vitamina C, es una fruta a la que le ocurre lo mismo que al limón. Su mejor temporada es hasta mayo y a partir de noviembre.
  • Nectarina: esta variante del melocotón se puede consumir de mayo a septiembre.
  • Ajo: se recolecta en primavera pero se almacena para poder consumirlo todo el año, aunque el mejor momento va de mayo a julio.
  • Brócoli: el brécol o brócoli es de temporadas templadas y frías, así que hay que aprovechar mayo y junio para luego esperar a la temporada que va de octubre a enero.
  • Cebolla: a la cebolla le ocurre como al ajo, que se almacena bien y se puede consumir durante casi todo el año, algo que viene genial dado que es un ingrediente imprescindible para muchas recetas.
  • Champiñón: las setas son ingredientes de lluvias, por eso los mejores momentos son el mes de mayo, y luego ya en septiembre, octubre y noviembre.
  • Habas: la primavera es el mejor momento para consumir la haba, que tiene una temporalidad muy corta.
  • Nabo: el nabo es de tiempos fríos, así que mejor evitarlos en junio, julio y agosto, por lo que mayo es el último mes en el que se puede aprovechar.
  • Patata: la patata, además de ser un ingrediente básico, es una importante fuente de vitamina C, B6 y hierro. Sus mejores meses: desde mayo hasta septiembre.
  • Rábano: en mayo comienza la buena temporada del rábano, hasta julio, y luego se retoma de octubre a noviembre.

Por último, hay algunas que se pueden consumir a lo largo de todo el año, dado que se adaptan bien a todos los climas:

  • Acelgas: se adapta bien a cualquier clima, por lo que se puede consumir durante todo el año.
  • Lechugas: esta es otra verdura que se puede disfrutar durante todo el año, ya que se cultiva en todos los climas.
  • Zanahorias: durante todo el año es fácil encontrar este tubérculo repleto de vitamina A, que además de naranja, se puede encontrar en más colores.