¿Has probado alguna vez la carne de león, de cebra o de canguro? Aunque parezca un producto ajeno a nuestras fronteras, el carácter inusual que les caracteriza ha conseguido levantar toda una industria alrededor de la materia prima que proporcionan estos animales menos habituales por nuestras latitudes. La misma que debe enfrentarse a diario a un debate que pone en tela de juicio la moralidad de aquellos que operan en el sector. Sobre todo, en asuntos relacionados con especies en peligro de extinción.

Sin embargo, a pesar de las reticencias de algunos comensales, la carne exótica también supone una alternativa de lo más saludable a la tradicional ingesta de cordero, cerdo, ternera o pollo a la que estamos acostumbrados. Eso sí, las autoridades también recomiendan recurrir a ellas de manera esporádica.

Solomillo de camello

Esta tendencia en auge varía según el punto del planeta donde tenga lugar el banquete. Mientras que en Chile la actividad se mueve entre especies tan dispares como las avestruces, las ranas o los jabalíes; en Australia o Cuba se lleva la carne de cocodrilo, y en Oceanía la de canguro. Una práctica situada sobre un doble rasero, pues en muchos países supone un auténtico sacrilegio comer carne de vaca o de conejo, toda una tradición en nuestro país. “La especie y diversidad de animales varía de región en región y están influidas por el clima, la fauna y las costumbres locales, tanto en término de gustos como de visión sobre lo que puede o no ser legítimamente cazado”, sentencian desde la Fundación para la Innovación Agraria.

Filete de canguro. (iStock)
Filete de canguro. (iStock)

Bajo esta premisa las opciones se multiplican, no sin antes hacer frente a la polémica. Son muchas las asociaciones y partidos animalistas que rechazan por completo dicha práctica, haciendo alusión a la protección de especies protegidas como la jirafa, la tortuga o el león. En contraposición, “el consumo de carnes como iguana, cocodrilo, venado o jabalí, procedente de criaderos autorizados, promueve la conservación de esas especies y ayuda a disminuir el impacto ambiental”, explica el biólogo Jerónimo Domínguez a la edición estadounidense de la Agencia EFE. “Estos criaderos legales tienen como objetivo cuidar el genoma, reproducir a la especie y reintroducirla", añade el también presidente de la asociación civil Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de Flora y Fauna Silvestre.

Pero analicemos una por una estas especies:

  • Avestruz. La carne procedente del ave más grande del mundo destaca por su versatilidad durante el proceso de elaboración: salchichas, jamón cocido, chorizo, paté, conservas... El producto en sí presenta una textura, color y sabor similares a la carne de vacuno, aunque tiene hasta un 25% menos de colesterol. Una rebaja que también afecta a las grasas y las calorías, y que comparte con una especie similar: el emú, rica en hierro y de intenso gusto y aroma.

  • Cocodrilo. Muy apreciada en los países asiáticos (y en Nueva Orleans, en Estados Unidos) debido a su sabor, que a muchos les recuerda a la mezcla entre una pieza de pescado y la carne de pollo. Ideal para hacer a la parrilla, marinada o frita, aunque también se luce en todo su esplendor a modo de hamburguesa o como elemento principal de guisos y caldos. En cuanto a sus propiedades, posee muy poca grasa y una cantidad más que razonable de proteínas, vitaminas y ácidos grasos saturados.

Carne de avestruz. (iStock)
Carne de avestruz. (iStock)

  • Cebra. Destaca por un tono rosa pálido y un sabor más dulce de lo habitual. Su mejor porción es el solomillo, que al ser tan tierno es perfecto para elaborarlo a la plancha o a la barbacoa. “El resto de partes se recomienda cortarlas en piezas pequeñas o cocinarlas lentamente”, recomiendan desde Carnes Carrasquilla. Tiene un alto contenido en hierro y proteínas, y su escaso nivel de grasa la convierte en el aliado perfecto de las dietas de adelgazamiento.

  • Camello. La carne de camello tiene un sabor algo fuerte para nuestro paladar; sin embargo, posee la esencia de lo que representan este tipo de productos. Lo mejor es probarla en hamburguesas, sobre todo si es la primera vez. De esta forma, se disimulará un poco el sabor con el resto de ingredientes. También es posible hacerlo a la parrilla o en forma de carpaccio.

El consumo de carnes procedentes de criaderos autorizados promueve la conservación de especies

  • Canguro. Como no podía ser de otro modo, se trata de un producto que disfruta de una gran acogida en tierras australianas; a diferencia de Europa, donde su consumo todavía no se ha estandarizado. Es muy similar a la carne de caza y más tierna, suave y sabrosa que la de ternera o buey. Su aporte calórico es muy bajo y resulta muy efectiva a la hora de combatir ciertas afecciones como la diabetes o la aterosclerosis. “Su parte más noble es el solomillo y se recomienda, a la hora de cocinarlo, muy poco aceite, mucha temperatura y muy poco tiempo”, añaden desde Carnes Carrasquilla.

Dónde probar carne exótica en España

La primera parada de este particular recorrido nos lleva hasta Barcelona, más concretamente a Les Masies de Voltregà, hogar del restaurante El Santuari. En su exótico menú no solo incluye las variedades conocidas por todos, también otras que elevan el concepto hasta límites insospechados como la carne de tiburón del Atlántico o de serpiente pitón. Quizás por ello destaca su parrillada especial, con siete especies distintas de cuatro continentes. Por su parte, Madrid nos ofrece una exquisita hamburguesa de cocodrilo o unas brochetas de bisonte en el restaurante Platos Rotos; o la mejor carne de búfalo al agua en Cachivache Taberna. En este último local, los animales han sido criados en la Comunidad de Madrid, lo que les da un valor añadido.

A unos cuantos kilómetros de distancia, en la pequeña localidad de Riós, Ourense, se encuentra el Asador's José, donde combinan platos típicos de la gastronomía gallega con ingredientes más exóticos como la carne de ñu, cebra o búfalo. Mientras que en Zaragoza, la Orkídea Negra ofrece a sus comensales solomillo de bisonte de Canadá, costillas de antílope o tournedó de canguro. Todo ello aderezado con las mejores salsas y guarniciones.