El mejor modo de conocer en profundidad la cultura gastronómica de un país extranjero quizás no sea yendo a los restaurantes más sofisticados del lugar, sino a través de los puestos callejeros que surgen a tu paso durante el paseo. Son muchos los turistas que cuestionan su calidad y seguridad alimentaria, dejando atrás la oportunidad de vivir una experiencia culinaria única en el mundo. Y en algunas ocasiones están en lo cierto, por eso es muy importante seguir algunos consejos básicos para no acabar tu aventura tumbado en la cama del hotel con un terrible dolor de estómago.

Identifica la comida callejera de calidad

Puesto ambulante en la India.
Puesto ambulante en la India.

  • Mientras organizas el viaje, echa un vistazo en internet y anota los platos más representativos, los ingredientes que mejor vayan contigo y los puestos callejeros recomendados por otros turistas.
  • Ve siempre a puestos que estén muy frecuentados. Esto es un signo claro de que su fama le precede y, por tanto, la calidad de su comida está respaldada. Siguiendo la misma línea, resulta muy efectivo acudir a aquellas casetas donde también vayan los propios nativos. Ellos saben distinguir perfectamente entre un lugar donde la comida está en buen estado y es fiel a su tradición, y un establecimiento ajeno a las condiciones mínimas de salubridad.

  • Una vez hayas escogido el puesto, evita pedir alimentos crudos, ensaladas o frutas y verduras ya peladas. Mejor opta por platos cocinados como salteados, guisos, sopas o ingredientes hechos a la plancha o la parrilla; al menos durante los primeros días del viaje, hasta que el estómago se adapte a ese nuevo tipo de cocina.

Resulta muy efectivo acudir a aquellas casetas donde también vayan los propios nativos

  • Intenta comer siempre de acuerdo al horario local, de otro modo es posible que pagues por una comida que lleva horas preparada y esperando en una vitrina de refrigeración.

  • Aprende algo de vocabulario gastronómico antes de llegar al destino. Esto facilitará las cosas a la hora de comunicarse con el vendedor y pedir aquello que realmente quieres. Además, resulta una herramienta de lo más eficaz para generar simpatía entre los locales.

Asia, el rey de la comida callejera

Aunque en España no sea una tradición muy arraigada, la comida callejera es uno de los atractivos turísticos más populares de gran parte del globo, donde Asia ostenta el título de máximo representante. Cualquiera que viaje a dicho continente (y especialmente al sureste) seguramente haya incluido en su lista de tareas un plan como este. En Vietnam, por ejemplo, supone una de las mejores razones para visitar el país. La comida más deliciosa se encuentra en la capital, donde cientos de vendedores ambulantes llenan las aceras con los platos más típicos: 'bun rieu cua' o sopa de fideos con ternera, 'bun cha' o cerdo a la barbacoa con fideos de arroz, 'nem cua be' o rollitos de cangrejo, y 'banh ghoi', pasteles fritos rellenos de cerdo, fideos y champiñones, entre otros.

Preparando carne a la parrilla en un puesto callejero.
Preparando carne a la parrilla en un puesto callejero.

Y de Vietnam viajamos hasta Tailandia, otro templo de la comida callejera asiática. Una oferta gastronómica de excepción que no solo se caracteriza por su increíble sabor, también por un precio más que reducido. Dentro de sus fronteras, Bangkok es sin duda el mejor ejemplo de la calidad y la diversidad que representan. Los viajeros asiduos estiman la presencia de más de 12.000 puestos, aunque se recomienda asistir únicamente a aquellos en los que luzca una pegatina de un plato sonriente, pues significa que tienen licencia. Entre las recetas predilectas destacan la salchicha con jengibre y chile, la tortilla de ostras, el pato ahumado, las sopas de tallarines, el zumo de azúcar de palma o el postre estrella: los famosos dumplings.

A pesar de que la India también triunfa con sus lentejas hervidas, sus tortitas rellenas de queso y verduras picantes, o el famoso té chai; Japón merece entrar en el top 3 de la clasificación. Los izakayas o puestos callejeros de Osaka llaman la atención por su calidad, da igual en qué rincón de la ciudad te encuentres. En cuanto al menú, no dejes pasar la oportunidad de probar el 'tako tamago' o brocheta de pulpo glaseado, las famosas gyozas, la sopa de miso, el butaman o bollo relleno de carne de cerdo y verduras, y los deliciosos takoyaki, es decir, buñuelos de marisco.

Otros puntos de interés

Afortunadamente, no todo se concentra en el continente asiático. Otros países como Francia, Dinamarca, Turquía, Alemania, Colombia o Brasil disfrutan de la misma acogida. Sin embargo, hay algunos puntos de interés que merecen una atención especial. Es el caso de Marruecos, donde la plaza de Yamaa el Fna, en Marrakech, se transforma cada día en un comedor multitudinario. Los zumos naturales, los dulces hechos a base de miel, almendras y dátiles, o las brochetas de pollo y cordero acaparan todo el protagonismo.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Por otra parte, México muestra en todo su esplendor los platos principales de su recetario tradicional, famoso en todo el mundo. Si eres un amante de la cocina mexicana, añade a tu lista de planes un menú degustación auténtico que incluya platos menos conocidos en nuestro país como los chamorros, lo antojitos, las flautas, los pozoles, los tacos al pastor o los burros gigantes.

Una gastronomía muy distinta a la griega, basada en alimentos naturales, frescos y saludables. En este caso, acude a los puestos callejeros de Atenas para degustar el mejor queso feta, las aceitunas kalamata, los pasteles salados, los koulouri o panes circulares con semillas de sésamo, los gyros o souvlaki, y el famoso falafel, muy propio también de la cocina griega.