Con más de 300 días de sol al año, la Vega del Segura es el hogar de uno de los ecosistemas más ricos y fértiles de toda España. La huerta de Murcia fue concebida por los árabes que habitaron la región siglos atrás y que desecaron los terrenos pantanosos para crear un sistema de riego y drenaje a partir de la presa conocida como Contraparada. “La huerta de Murcia cumple una función ecológica esencial como área de producción vegetal y ‘pulmón verde’ del municipio”, aseguran desde el Ayuntamiento de Murcia. Además, “posee una riqueza de fauna y flora singular, contribuyendo a aumentar la biodiversidad de la región”, añaden. ¿Qué tesoros guarda la célebre huerta de Europa?

Una vegetación especial

Foto: iStock.
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“En la huerta predominan las especies cultivadas, plantándose aquellas que soportan el alto nivel freático, como las hortalizas y las legumbres. Son frecuentes los cultivos de tomates, patatas, judías y habas en grandes producciones y los de pimientos, cebollas, rábanos y lechugas destinados al consumo familiar o a la venta en los mercados de la zona”, explica el Ayuntamiento en una guía de lugares de interés ambiental del municipio.

Esta labor afecta directamente al recetario tradicional murciano, que a su vez presenta una influencia clara de sus vecinos más directos como la cocina manchega, valenciana y granadina. Los platos más representativos destacan por la presencia de productos vegetales, además del arroz de Calasparra, el pimentón, los quesos o el vino con Denominación de Origen de Jumilla, Yecla y Bullas. ¿Qué ingredientes resultan imprescindibles en la cocina murciana?

Paparajote murciano.
Paparajote murciano.

  • Limón. El cítrico estrella de la región de Murcia se cultiva especialmente en el municipio de Santomera, desde donde viaja a países lejanos como Polonia, Reino Unido o la República Checa. Las más de 230.000 toneladas que se cosechan anualmente sirven, en parte, para elaborar el postre más representativo de su gastronomía: el paparajote. Este consiste en una masa fina de harina y huevo que se fríe y adereza con azúcar y canela. Su ingrediente principal es la hoja de limonero, que va cubierta con la mezcla y deja un sabor muy característico al plato. Pero, cuidado, hay que retirarla antes de hincarle el diente. Esta fruta también se utiliza en la mantellina, un licor tradicional a base de agua, miel, anís paloma y limón.
  • Tomate. En Mazarrón se encuentra el mayor cultivo de tomates de la región, muy solicitado en el mercado inglés donde se comercializa el 60% de la producción anual. Este alimento universal forma parte del famoso mojete murciano o ensalada murciana, cómo se conoce comúnmente. Su elaboración no tiene ningún secreto, solo hay que mezclar los ingredientes pertinentes y dejarla reposar en el frigorífico, pues debe consumirse bien fresquita. Este plato representativo de la huerta lleva tomate, atún, huevo cocido, aceitunas negras y cebolla. Sencillo, sano y exquisito a partes iguales.

Zarangollo al estilo tradicional.
Zarangollo al estilo tradicional.

  • Calabacín. Aunque se cultiva en casi todo el territorio murciano, el calabacín procede especialmente de los municipios de Cartagena, Torrepacheco y Molina de Segura. Una fructífera producción que comparte con otros puntos como Holanda, Marruecos, Italia o América del Sur. Sin embargo, en ninguno de estos países existe el zarangollo. Este revuelto de huevo, cebolla y calabacín es una de las recetas predilectas de cualquier murciano. También puede añadirse pimiento y patata, y siempre se sirve con una rosquilla de pan, otro complemento indispensable en la región.

  • Habas. Ingrediente principal del guiso murciano por antonomasia: los michirones. Las habas secas comparten plato con la panceta, el chorizo y el pimentón en esta receta ideal para el frío invierno. En Murcia, las habas tiernas también se sirven ‘al calzón’, es decir, en su vaina y acompañadas de jamón. Su producción se extiende por más de 800 hectáreas, una superficie muy inferior a la que había hace una década y que contaba con 1.613 hectáreas cultivadas.

La huerta de Murcia cumple una función ecológica esencial como ‘pulmón verde’ de la región

  • Almendras. La producción anual supera las 40.000 toneladas en el noroeste murciano. Se trata de un ingrediente habitual de la dieta mediterránea en general y de la repostería murciana en particular. Los alfajores triunfan no solo en la región, también en la cocina andaluza. Hablamos de un dulce hecho a base de pasta de almendras, nueces y miel, similar a otros confites como el turrón o el mazapán.

Un hermoso vergel en peligro de extinción

La agricultura es un pilar fundamental en la economía de la Región de Murcia. Su valor queda reflejado en la producción final de frutas y hortalizas que marca la Rama Agraria y que supone más de 1.440 millones de euros, un porcentaje del 10% en materia de ocupación laboral y hasta 566.000 hectáreas destinadas a tierras de cultivo, es decir, el 50% de la superficie total del territorio.

Lamentablemente, la sequía que asola la región y las previsiones de falta de agua han provocado un declive irrefrenable en el mercado y la reducción de áreas de cultivo al aire libre. Este problema no solo afecta a Murcia, también a otros puntos cercanos como Alicante y Almería. Y la cosa no acaba ahí, otros obstáculos a tener en cuenta son la presión urbanística, la construcción de nuevas infraestructuras incompatibles con la agricultura, el envejecimiento de los trabajadores del sector, los malos precios de los cítricos o la continua subdivisión y falta de rentabilidad de las fincas destinadas a dicha actividad.

¿Y cuál es la solución? Algunas de las medidas que ya se han llevado a cabo son traslado de los cultivos a tierras más prósperas como Extremadura o las zonas del Guadalquivir en Sevilla, el uso de aguas artificiales o el aumento de accesos a pozos locales. ¿Conseguirá la huerta de Murcia recuperar el esplendor de antaño?