Probablemente, al pensar en comida mexicana, a muchas personas les viene a la mente la imagen de los tacos, los burritos, las fajitas y las quesadillas. Y al pensar en ellos puede comenzar a surgir cierta confusión. ¿Son lo mismo? ¿Hay alguna diferencia entre ellos? ¿Se preparan igual? Por supuesto, estas elaboraciones son diferentes entre sí, aunque comparten ciertos aspectos en común. El relleno que puede ser salado o dulce, la forma que adquieren o las tortillas mexicanas (la masa, no las que se elaboran con huevos como la española) con las que se preparan son los factores que determinan a qué variedad pertenecen.

En Alimente explicamos a continuación qué diferencia hay entre tacos, burritos, fajitas y quesadillas. Para que la próxima vez que acudas a un restaurante mexicano no tengas ninguna duda al respecto a la hora de pedir.

Taco

Una bandeja con varios tacos.
Una bandeja con varios tacos.

El más conocido de los platos mexicanos. Este consiste en una pequeña tortilla de maíz que se rellena por la mitad con guisos de carnes, verduras y/o salsas de tal manera que no están completamente cerrados. Los tacos están pensados para ser comidos con las manos directamente, ya que estos, por su tamaño y composición, se pueden sujetar con una sola al tiempo que se introducen en la boca.

La receta más típica y popular es la variedad al pastor, elaborada con una carne que se adoba con achiote, especias y chiles rojos. Esta se coloca en un rulo de forma similar a la de los kebabs o shawarmas para que gire. Una vez cocinada, se acompaña con verduras como cilantro y cebolla o frutas como la piña, así como puede ser aderezada con diversas salsas. Hay muchas otras variedades de tacos que dependen del relleno que se utilice, pues existen hasta opciones veganas, ya que lo fundamental es la forma y la tortilla de maíz.

Burrito

Un burrito en una imagen de archivo.
Un burrito en una imagen de archivo.

En lugar de tortillas de maíz se emplean las que están elaboradas con harina de trigo. Estas tienen un diámetro mucho mayor, de unos 30 centímetros aproximadamente. En su interior se suele verter un relleno de carne asada, verduras y frijoles, siendo estos últimos una de sus señas de identidad. También pueden tener arroz y prácticamente cualquier añadido que apetezca. Una vez añadidos todos sus ingredientes, se cierra al menos por uno de los lados. Así se conforma una pieza de comida que resulta ser mucho más grande respecto a los tacos. A diferencia de estos, el tamaño de los burritos no está hecho para ser comido con una mano y es necesario emplear ambas. Sobre todo si posee varias salsas, como crema agria, guacamole o alguna variedad picante, para evitar que todo se desmorone y derrame.

Fajita

Fajitas.
Fajitas.

Es con las fajitas y los burritos con los que surge una mayor problemática a la hora de diferenciarlos. No obstante, el factor que permite discernir entre unos y otros se reduce al hecho de que los burritos se sirven ya rellenos y envueltos mientras que las fajitas se sirven sin montar. Es decir, en la mesa se colocan por un lado las tortillas de harina de maíz y por otro lado todos los ingredientes y elaboraciones como carnes y verduras asadas, cortadas en tiras, más las salsas. Así, cada comensal decide cómo quiere preparar su manjar. Personalización al cien por cien.

Quesadilla

Quesadillas.
Quesadillas.

Por último queda por explicar qué es la quesadilla. Como su nombre permite intuir, esta es una mezcla resultante entre el queso y la tortilla de maíz. Y es que en esencia son un relleno de queso que puede ir acompañando con carnes, verduras o champiñones, por ejemplo, que se coloca sobre dicha base. Su principal característica es que deben poseer queso fundido. Para ello, una vez rellenada con los ingredientes que se deseen, se doblan por la mitad y se calientan en una plancha o parrilla. También existe la posibilidad de que en lugar de doblar la tortilla de maíz se empleen dos tortillas, una sobre la otra, dejando así en su interior todos los condimentos. Si se elabora de esta manera, se las conoce como sincronizadas.

A la vista de lo aquí expuesto, ha quedado claro que el principal elemento en común que tienen todas estas preparaciones típicas de México y del estado de Texas de Estados Unidos (por ello reciben el nombre de recetas tex-mex también) es que su elaboración consiste en una masa de maíz y trigo que va rellena de diferentes alimentos. La forma final que adquieran, el tamaño o la presentación de las mismas, así como los ingredientes que se emplean, acaban determinando el nombre por el que se las conoce.