Ciertos conocimientos sobre el café se encuentran hoy tan difundidos que son casi contenidos de cultura general. Muchos saben que después del agua es la segunda bebida más consumida en el mundo. No menos sabido es el dato de que, junto con el petróleo o el gas natural, el café es una de las mercancías que genera una mayor actividad comercial en el mundo.

En Alimente hemos revisado algunas cuestiones más eruditas. En las mismas dosis, el café posee mucha más cafeína que un té o un refresco de cola, pero menos que una bebida energética. Hemos hablado de las dos variedades que se utilizan en las mezclas: arábiga y robusta. Hemos explicado con detalle el proceso de elaboración con una cafetera clásica y hemos analizado la alarma desatada hace unos meses por la se que acusaba al café de provocar cáncer.

Brasil es el mayor productor mundial. Finlandia, el país que más café consume por habitante

Las anécdotas sobre una bebida con tanta historia no escasean. Con el fin de ampliar los conocimientos de nuestros lectores, seleccionamos ocho sugerentes curiosidades para leer en la sobremesa, teniendo a mano una taza del amargo brebaje.

1. El origen del nombre

La palabra posee la misma raíz en casi todas las lenguas europeas. La etimología más aceptada parte aproximadamente del año 1000, cuando los comerciantes turcos empezaron a exportar el café traído de África, desde un área geográfica que hoy pertenece al estado de Etiopía.

En esta región del continente sus habitantes obtenían una bebida, a partir de sus granos, a la que llamaban 'qahwa', cuyo significado podría sería algo así como 'que no permite dormir'. El término pasaría posteriormente al turco como 'kahve' hasta llegar en sus diferentes formas en las lenguas actuales.

2. Por qué el capuchino se llama capuchino

El término que los italianos utilizan para designar esta forma de prepararlo parte, efectivamente, del parecido con el color marrón del hábito que vestían los miembros de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.

Capuchino con cacao. (iStock)
Capuchino con cacao. (iStock)

Una leyenda muy extendida conecta la palabra con la figura de Marco da Aviano, un miembro de esta congregación que fue enviado como diplomático a Viena en 1683 por el papa Inocencio XI para promover una coalición entre potencias europeas con el fin de luchar contra los otomanos. En una reunión celebrada en una cafetería de la ciudad austriaca, Da Aviano habría corregido por primera vez el fuerte y amargo sabor del café con la leche. El resultado acabaría llamándose 'kapuziner', es decir, capuchino en alemán.

3. El país más cafetero

Es sabido que Brasil es el estado con mayor producción en todo el planeta y abarca casi un tercio de todo el café que se cultiva. La intuición llevaría a pensar que los ciudadanos que beben más café serían los italianos. Los datos desmontan, sin embargo, esta teoría.

España tiene una pequeña producción de café en el valle de Agaete, en la isla de Gran Canaria

Suizos, canadienses, austriacos y daneses los superan. El premio al país más cafetero se lo lleva, sin embargo, Finlandia, cuyos habitantes consumen cerca de 12 kilos anuales por persona. Se atribuye esta curiosidad a las bajas temperaturas del país nórdico, cuyos habitantes llevan con frecuencia un termo a cuestas.

4. España lo produce

El café del valle de Agaete, cultivado en la isla de Gran Canaria, ha cobrado popularidad en los últimos tiempos bajo el lema de que es el único café producido y comercializado por un país europeo.

Recolección del café en el valle de Agaete. (EFE)
Recolección del café en el valle de Agaete. (EFE)

Lo cierto es que Martinica, Guadalupe y Reunión (pertenecientes a Francia), así como las Azores (territorio portugués) también poseen plantaciones. Considerado como un café exótico, el de Agaete se produce en cantidades muy escasas que se venden a un precio elevado.

5. Mujeres contra el café

En el siglo XVII el café experimentó una rápida difusión por toda Europa. En Inglaterra las mujeres londinenses, cansadas de que sus maridos pasaran las noches fuera de casa bebiendo café, organizaron una protesta publicando el documento 'Women petition against coffee' y solicitando la prohibición de la bebida.

El historiador Steve Pincus ha puesto recientemente en entredicho esta teoría, señalando que el texto habría sido redactado de manera interesada como una sátira para arremeter contra las cafeterías del momento, unos establecimientos donde era más fácil que se urdieran tramas políticas.

6. Una sustancia inspiradora

Son muchos los casos de artistas a los que se les atribuye el buen resultado de una obra como consecuencia de los efectos del alcohol y otras drogas. El café también tiene su episodio en esta relación entre arte y componentes psicoactivos. Johann Sebastian Bach adoraba tanto el café que compuso su 'Kaffeekantate', una cantata que cuenta la histora de una joven que bebía tanta cantidad que llegaba a despertar la ira de su padre por su vicio.

Un cuadro de Renoir con el café como protagonista.
Un cuadro de Renoir con el café como protagonista.

Los guiños al café se encuentran en muchos cuadros de pintores impresionistas como Manet y Renoir. También en los obras de Van Gogh y Munch, o acompañando las corpulentas figuras de Santiago Botero.

7. Beneficios alternativos

Muy conocidas son algunas de las propiedades que comúnmente se atribuyen al café: nos mantiene alerta, es antioxidante, mejora el rendimiento físico... Menos populares son otros beneficios que se han estudiado.

La Universidad de Harvard llevó a cabo un estudio que demostraba que las personas que beben entre dos y cuatro cafés al día tienen menos riesgo de desarrollar depresión. Científicos de la Universidad de Tel Aviv también demostraron que lejos de causar mal aliento, el café frena el desarrollo de las bacterias causantes de la halitosis.

8. No siempre fue una bebida

El ser humano lleva siglos tomando café, pero su consumo no siempre se ha hecho de la misma manera. Originalmente, la tribu oromo en Etiopía molía los granos y los mezclaba con algún tipo de grasa, ingiriendo la mezcla como si se tratara de una especie de barritas energéticas.