Si has ido a algún restaurante vegetariano o vegano o has buscado recetas de este tipo, seguramente hayas podido ver que en muchas de ellas se emplean tofu, seitán o tempeh. Alimentos que pueden parecer sustitutivos de la carne y que en realidad son fuentes de proteína vegetal. Pese a las similitudes que pueden guardar, son comidas que tienen propiedades, sabores, texturas y aspectos diferentes. Si quieres probarlos o estás pensando en hacer alguna elaboración con ellos, te puede interesar saber las particularidades que posee cada uno de estos.

Tofu

Este es, posiblemente, uno de los alimentos que más se conoce y que muchas personas suelen asociar con el vegetarianismo y el veganismo. El tofu está compuesto por soja, una legumbre con un alto contenido en proteínas de alto valor biológico y fibra. Estas propiedades lo han convertido en uno de los ingredientes más recurrentes en multitud de recetas para sustituir a la carne… y por sus beneficios para la salud.

El tofu, en esencia, no es más que una cuajada de soja (que es lo que significa su nombre en japonés). Se prepara de una forma similar al queso, pero en su lugar se utiliza la leche de esta legumbre que se coagula, se condensa, se prensa y se mezcla con cloruro de magnesio para que acabe resultando un bloque de aspecto suave.

El tofu se ha utilizado durante miles de años como parte de multitud de recetas en Japón, China o Corea

Puede parecer que se trata de un alimento de moda, pero nada más lejos de la realidad. En países asiáticos, el tofu se ha utilizado durante miles de años como parte de multitud de recetas y es común encontrarlo en Japón, China o Corea. Por sus características, es un alimento que por si solo tiene sabor, pero que es capaz de absorber los sabores y aromas de otras especias e ingredientes. Esto y su suave y blanda textura similar a la de un queso fresco le dotan de una gran versatilidad para que pueda ser utilizado en multitud de recetas. Se emplea para acompañar sopas, como si fuera una carne en canelones, en postres… Sus usos son muy amplios.

Un bloque de tofu.
Un bloque de tofu.

Seitán

La palabra japonesa 'shokubutsusei tanpaku', que significa 'proteína vegetal', alberga entre medias el vocablo 'seitán', origen del nombre, según el Oxford Dictionary, de esta elaboración que se utiliza para sustituir a la carne. Este es un preparado que se realiza con el gluten de trigo que se consigue cuando se extrae el almidón del mismo después de haber creado una bola de agua y harina.

Este alimento vegetal tiene un gran arraigo en el este de Asia y se puede encontrar el países como China, Taiwán o Japón, entre otros, donde se prepara prácticamente de todas las maneras posibles: crudo, horneado, frito...

Seitán.
Seitán.

El seitán, obviamente, no puede ser consumido por celíacos pues está compuesto íntegramente por gluten. Tiene un gran aporte de proteínas, aunque estas no son de alto valor biológico y conviene combinarlas con las de legumbres para obtener todos los aminoácidos esenciales. Por su aspecto y textura puede llegar a parecer un filete de cerdo o ternera y es por ello que se le considera como la carne vegetal que más se emplea en dietas vegetarianas para lograr sucedáneos similares.

Su elaboración es muy sencilla y barata pues solo es necesario emplear agua, harina de trigo, sal y las especies que se deseen utilizar para que le otorguen sabor. También lo venden en supermercados ya preparado para ser cocinado o incluso como si de rodajas de embutido se tratase.

Tempeh

Otras de las proteínas vegetales que más se emplean para elaborar recetas sin productos de origen animal es el tempeh. Este toma el aspecto también de filetes, pero en su lugar tiene una textura mucho mas crujiente y de hamburguesa, aunque visualmente recuerda al turrón blanco navideño. No obstante, nada tiene que ver con este dulce.

Tempeh. (Foto: Creative Commons/FotoosVanRobin)
Tempeh. (Foto: Creative Commons/FotoosVanRobin)

El tempeh se elabora fermentando la soja con hojas de plátanos y posteriormente se condimenta con los aderezos deseados. Su textura crujiente y un sabor más marcado lo diferencian del suave tofu, pese a que ambos están elaborados con la misma legumbre. Su origen se encuentra en Indonesia, pues es uno de los alimentos básicos de la gastronomía de este país del sudeste asiático. Allí se suele comer frito junto a arroz con verduras y huevo duro, conformando un plato combinado de estos ingredientes que no llega a superar en ocasiones los dos euros.

Destaca especialmente por tener un elevado aporte de proteína y fibra que llega a ser mayor que el del tofu, por ejemplo. En España, el tempeh se encuentra en tiendas especializadas en productos ecológicos y vegetarianos.