Si hay un alimento con propiedades beneficiosas para la salud y el organismo del que no se duda y que, además, juega un papel fundamental en la cocina ese es el ajo. Esta planta pertenece a la especie de las amarilidáceas y es una de las que más sabor y aromas aporta a las diferentes elaboraciones culinarias que se pueden utilizar en los fogones. Su correcto uso tiene la capacidad de marcar la diferencia en un plato que aportar un gusto sabroso o resultar tan fuerte que cuesta degustarlo. No obstante, además de su papel como aderezo, el ajo puede ser el protagonista en varias recetas. Impregna estas con sus características notas gustativas para convertirlas preparaciones únicas que todo amante del ajo disfruta.

Paté de ajo asado y queso

Es una de las recetas con ajo más sencillas de preparar y que mejor resultado ofrecen. Este paté o crema es adecuado para acompañar multitud de platos fríos o calientes. Carnes, pescados, ensaladas y pasta casan muy bien, así como utilizándolo de untable sobre el pan o sirviéndolo en un cuenco para dipear en él. Su sabor intenso lo convierte en una receta muy adictiva para los amantes del ajo.

Para elaborarlo solo hay que tener dos dientes de ajo, 50 gramos de un queso curado o ahumado (que son los que más sabor aportan a esta crema), una cucharada de aceite de oliva, sal, pimienta y nata al gusto. El proceso de preparación es simple: se asan los ajos al horno durante 30 minutos a 180 grados; se mezclan con el queso, el aceite, la sal y la pimienta, y se añade nata líquida al gusto en función de la textura que se quiera adquirir.

Focaccia de ajo y romero

Esta es una de las recetas por excelencia de Italia, pues se trata de una elaboración muy similar y relacionada con la pizza. En este caso se trata de un pan plano que tiene una mayor cantidad de levadura, lo que le hace ser más densa y gruesa. Por ello, absorbe los ingredientes que se le echan por encima como aceite, verduras, carnes… La focaccia más clásica y que siempre supone un acierto para acompañarla con todo tipo de alimentos es la realizada con ajo y romero. Se puede conseguir en algunos supermercados y panaderías, pero se puede hacer en casa de manera sencilla para obtener grandes resultados.

El alioli es una receta que viene a la mente al pensar en elaboraciones donde el ajo es el protagonista

Los ingredientes necesarios para este plato tan mediterráneo son: harina (250 gramos), levadura (6 gramos), 50 ml de aceite de oliva, una cucharadita de sal, 140 mililitros de agua, un diente de ajo y romero al gusto

Para su preparación, se mezcla la harina tamizada con la levadura y el agua y se amasa durante 20 minutos hasta que se integre todo bien y obtenga la forma deseada. Posteriormente se deja reposar 30 minutos. A su vez se machaca el ajo y se mezcla con aceite, romero y sal. Una vez integrado, se vierte por encima de la masa que estaba reposando, se le hacen unos agujeros en la superficie y se hornea a 200 grados durante unos 20 minutos.

Una focaccia.
Una focaccia.

Alioli de ajo negro

El alioli es una de las recetas que siempre vienen a la mente al pensar en elaboraciones en las que el ajo es protagonista. No obstante, también se puede puede realizar con ajos negros, muy típicos en la cocina asiática, pero que se suelen encontrar en los mercados españoles. Estos tienen un sabor y un aroma mucho más suave, lo que los convierte en una gran opción para realizar un alioli que no repita y que tenga un sabor más moderado.

La elaboración de esta sigue los mismos pasos que los de un alioli normal. En este caso se emplean tres dientes de ajo negro, uno normal,150 ml de aceite de girasol, 75 ml de aceite de olive virgen extra, sal, pimienta y zumo de medio limón. Primero se pelan los ajos negros y el común, quitándole el germen a este último y batiéndoles en batidora junto al aceite, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Posteriormente se añade el aceite de girasol progresivamente mientras se bate para lograr que emulsione.

Ajo negro.
Ajo negro.

Mazorcas con ajo

Las mazorcas de maíz son uno de los aperitivos más clásicos. Solo hay que calentar estas en una sartén o plancha para disfrutar del sabor y el aroma del maíz caliente. No en vano, si se les añade ajo, pueden adquirir un gusto mucho más intenso que las convertirá en una receta prácticamente nueva. Su elaboración es muy sencilla pues requiere de pocos ingredientes y procesos a seguir.

Para cada persona conviene utilizar una mazorca, 20 gramos de mantequilla, medio diente de ajo, sal y pimienta. Se funde la mantequilla en una olla y se le añade el ajo hasta que se forme una salsa que tendrá un olor intenso a ambos ingredientes. Posteriormente se cocinan las mazorcas en una sartén o plancha hasta que se hayan tostado un poco. Es entonces cuando se le unta esta mantequilla con ajo por toda la superficie y se le añade sal y pimienta.