Uno de los planes estrella del verano madrileño es disfrutar de sus terrazas, especialmente si estas se encuentran en azoteas y te permiten ver el skyline de la ciudad y su preciosa puesta de sol.

En estos espacios, pertenecientes en su mayoría a hoteles situados en el centro y a los que podemos acceder estemos o no alojados en ellos, nos tomamos una cerveza fresquita, nos hacemos fotos que colgamos en las redes sociales y damos rienda suelta a charlas entre amigos o en pareja. Todo perfecto.

Pero ¿y si lo que queremos es picar algo más allá de una simple tapa y un refresco? ¿Son estas terrazas una buena opción? Esta es la oferta gastronómica de seis locales madrileños de moda situados en las alturas en los que si aún no has estado, vas a querer estar. Y no solo por sus vistas.

Ginkgo Restaurante & Sky Bar

Terraza del Gingko Restaurante.
Terraza del Gingko Restaurante.

Empezamos con la gran novedad de este verano, el restaurante y el sky bar situados en la planta 12 del flamante hotel VP Plaza España Design. Ginkgo Restaurante & Sky Bar tiene una decoración espectacular, a base de enormes espejos y plantas tropicales y desde su terraza tendrás el Madrid más bullicioso a tus pies.

Ofrece platos en los que predominan la cocina mediterránea y la japonesa, en una combinación de lo más apetecible. Entre los entrantes de su carta puedes encontrar (para compartir) desde salmorejo cordobés o alcachofas fritas a ensalada vietnamita de mango, anacardos y langostinos, y futomaki (un sushi más grueso lo habitual) de salmón con queso crema y cebolla crujiente.

En cuanto a los platos principales, hay cuatro de pescado y cinco de carne, tirando a lo contundente: rodaballo con hongos y vinagreta trufada, tataki de solomillo de vaca o terrina de rabo de toro y foie con chips de verduras. Entre sus postres, será difícil resistirse a la tarta de chocolate a la cerveza negra.

Cócteles en la terraza de Gingko Restaurante
Cócteles en la terraza de Gingko Restaurante

La coctelería de Ginkgo Restaurante & Sky Bar nos lleva a viajar por los cinco continentes a través de sus preparaciones, que van un paso más allá de la ortodoxia con combinaciones sorprendentes: Moscow Mule Oriental (vodka Grey Goose, zumo de lima, jalea de yuzu y jengibre y ginger beer), Mojito Bereber (ron blanco Bacardi, hierbabuena, gajos de lima, soda de eucalipto y azúcar de té bereber), Daikiri del Sol Naciente (ron Bacardi, zumo de yuzu, jalea de yuzu y jengibre y clara de huevo)…

Picalagartos

Picalagartos, en el NH Collection Gran Vía.
Picalagartos, en el NH Collection Gran Vía.

Todo el mundo habla de esta nueva terraza, que encontramos en la novena planta del nuevo hotel NH Collection Gran Vía. Una azotea de 360 grados con unas vistas espectaculares que acoge el restaurante Sky Bar Picalagartos, gestionado por el grupo Azotea y con una carta a cargo del chef Javier Muñoz Calero. El nombre de la terraza hace honores a la taberna llamada así de 'Luces de bohemia', de Valle-Inclán.

Los visitantes del jardín urbano que es este bar comprueban que la cocina que se sirve en él es “altamente castiza”. Sus callos, sus bravas Montera y su lomo bajo de charolés con 35 días de maduración son buena muestra de ello. También sus entrantes, con sus conservas, salazones y encurtidos, entre los que destacan las gildas (aceituna, piparra, cebolleta y anchoa) y los matrimonios (boquerones en vinagre y anchoas). El chef reinterpreta platos de la cocina tradicional y los ofrece como picoteo (pulpo a la brasa tibio con mayonesa de aceituna negra, ensaladilla de cachelos y ventresca). Y dispone de un horno especial en el que cocina a la brasa carne, pescado y hortalizas (espetos, merluza, dados de cochifrito…).

Gildas en Picalagartos.
Gildas en Picalagartos.

Los postres siguen en la misma línea de la cocina de siempre, con polos de horchata, castañas con merengue o helado de leche merengada.

En la carta de vinos, elegidos por el sumiller Javier Arroyo (anteriormente en Diverxo) se encuentran también referencias a la D.O. Vinos de Madrid, además de otros caldos elegidos, además de por su calidad, por su novedad. Y si después de este homenaje madrileño apetece un trago contundente, en la misma planta se encuentra el Cardhu Scotch House, un bar especializado en whiskies de malta y blend escoceses.

La Terraza del Urban

Bar-terraza del hotel Urban.
Bar-terraza del hotel Urban.

Entrar en este hotel es dejarse llevar por los sentidos. Su decoración combina de modo majestuoso elementos vanguardistas con antigüedades. Por sus espacios se expone una colección de valor no solo artístico, sino también histórico de retratos chinos de los siglos XVIII y XIX, figuras hindúes del siglo XIX y ornamentos totémicos de Papúa Nueva Guinea. Con esta impresión llegamos hasta su azotea, donde espera su terraza, pura modernidad, desde la que ver uno de los atardeceres más bonitos de Madrid. Con un cóctel en la mano, claro.

Su oferta, a cargo de los cocteleros del restaurante Glass Mar del mismo hotel, Eugenio Fuenlabrada y Javier Detry, presta especial atención a la cultura tiki, dando importancia a sus exóticas frutas y verduras y proponiéndolas como ingredientes de sus cócteles. Entre los que no tienen alcohol encontramos combinaciones tan sugerentes como la del Tritón (mango, fruta de la pasión, yogur, sirope de coco y curry) o la del Spicy Mint (zumo de limón, zumo de piña, crema de menta y sirope de mango picante). Aumentando los grados podemos probar el Melon Blue (pisco, licor de melón, zumo de piña, azúcar de vainilla, zumo de limón y curaçao azul) o el Spicy Bourbon (bourbon, zumo de limón, granadina y sirope de canela picante).

Coctelería y tapeo en el Urban.
Coctelería y tapeo en el Urban.

Los amantes del gin-tonic encuentran en esta terraza un paraíso, ya que tienen todo tipo de variedades y combinaciones posibles, desde el Bulldog, con piel de lima y lemongrass, al Bosford Rosé, con fresa y piel de naranja, entre muchas otras.

La carta nocturna se acompaña de platos y tapas dulces y saladas como sus croquetas de leche fresca con jamón ibérico, la pizza margarita al horno de piedra, ensalada de quinoa o gazpacho con jamón crujiente. ¿Algo más contundente? Un solomillo con pimientos del piquillo confitados o una merluza de pincho con puré de coliflor y salsa de curry. Helados y brownie para el postre.

Azotea Forus Barceló

Azotea Forus Barceló, en pleno Tribunal.
Azotea Forus Barceló, en pleno Tribunal.

Taburetes con mesas altas, zona para cenar, espacio chill out desde el que contemplar los tejados de Tribunal… El proyecto gastronómico de esta terraza en lo más alto del Mercado de Barceló, a cargo del grupo Azotea y de Forus, firma dedicada a la gestión de centros deportivos, es ofrecer una cocina 'healthy' sencilla y fresca.

El toque asiático y exótico está presente en la mayoría de sus platos, desde los RawBowls (atún marinado en algas, chiles, calabacín y sandía) hasta los Báhn-mi, bollitos esponjosos a medio camino entre el bao y el brioche, que acompañan por ejemplo una versión libre del pato pekinés, con puerro, cebollino y pepino. Continúa la frescura con sus ensaladas, entre las que encontramos la de fideos de calabacín amarillo con pesto de kale y hojas de acedera. Platos con preparaciones sencillas sí, pero con ingredientes y combinaciones originales y sorprendentes. Para las noches de calor, sus polos naturales de frambuesa y coco.

Más allá del ocio nocturno, si te apetece disfrutar del terraceo de día la carta del Azotea Forus Barceló tiene desayunos tradicionales (café con pincho de tortilla) y otros más 'millenial' e igualmente sabrosos (café con tostada de aguacate); así como un completo brunch todos los días de la semana.

Generator

Terraza de Generator.
Terraza de Generator.

Una azotea de lo más coqueta en la zona de San Bernardo, que también se ha inaugurado este verano. Forma parte del hostel (a medio camino entre un hostal y un hotel) del mismo nombre, moderno y económico a la vez, que conocen ya muchos de los jóvenes (y no tan jóvenes) extranjeros que visitan la capital, ya que el boca a boca está funcionando a toda velocidad y en todos los idiomas.

En cuanto a su azotea, tiene dos barras, una zona lounge con acogedores y floreados sofás alrededor de mesas bajas y sillas con mesitas en las que disfrutar tranquilamente de un buen cóctel. Y precisamente las bebidas son su fuerte. En Generator las que sirven son sencillas, conocidas por todos, sin florituras; van desde la sangría y el tinto de verano a los mojitos, el aperol spritz y, atención, siete tipos distintos de margarita. La terraza es tan nueva que hasta dentro de unos días no empezará a servir comidas, pero nos han avanzado que en nada se podrán degustar platos caseros como ensaladilla rusa, tortilla de patata, alitas de pollo, croquetas de jamón o patatas bravas. Aquí la clave es “el lujo asequible” y con vistas.

Radio

Vista nocturna de la terraza Radio - ME Madrid
Vista nocturna de la terraza Radio - ME Madrid

La céntrica plaza de Santa Ana lleva años estando de moda. Y gran parte de la "culpa" la tiene el hotel ME Madrid, que llena de vida la zona. Los visitantes de la terraza, llamada Radio, tienen la opción de disfrutar a diario de sesiones de música y de relajarse con sus cenas y sus copas mientras contemplan las estrellas.

El mallorquín Bartomeu Cabrer es su flamante chef, que ofrece una propuesta de cocina mediterránea, muy marítima y con un guiño al trópico en cada uno de sus platos. Recetas frescas, ligeras y muy originales llenan sus distintos tipos de menús degustación. Entre ellas encontramos montados de cerdo ibérico al wok, gazpacho de mango con salmón marinado, corvina con salsa de coco-ají amarillo y yuca frita, o tataki de wagyu con patatas glaseadas y chimichurri. El plan está servido.

La Cocina de San Antón

Zona chill out en La Cocina de San Antón.
Zona chill out en La Cocina de San Antón.

En pleno barrio de Chueca, este espacio es lugar de encuentro de muchos madrileños al caer la noche. Se encuentra en la azotea del Mercado de San Antón y ofrece distintas zonas según el plan que tengas: la terraza propiamente dicha es la llamada 'zona chill out'. En ella puedes tomarte una cerveza artesana, un vino o alguno de los cócteles de su amplia carta, con opciones sin alcohol. Entre estas encontrarás su Appel Julepe (zumo de manzana, hierbabuena, vanilla y azúcar) o el Pasión Limón (lima, fruta de la pasión, zumo de limón y azúcar líquida), además del clásico San Francisco (zumo de piña, melocotón, granadina y naranja). Si prefieres un trago largo, hay muchas opciones, como el Mai Tai (ron, triple seco, licor de almedras y zumo de piña) y el Sex on the Beach (vodka, licor de melocotón, granadina y zumo de naranja).

Para acompañar los cócteles de un tapeo interesante, junto a la zona 'chill out' encontrarás la 'chill in', con una carta bien surtida de raciones, con las tablas de jamón ibérico y de quesos a la cabeza. También para compartir, tempura de langostinos estilo thai, pimientos de Gernika con sal maldon, tiras de pollo crujiente con emulsión de curry o huevos rotos con jamón ibérico.

Si prefieres el terraceo diario al nocturno, en La Cocina de San Antón te proponen una idea muy divertida que llaman 'experiencia Cooking'. De lunes a viernes, a mediodía, puedes pasearte por los puestos del mercado,elegir el producto que te apetece comer, su acompañamiento y la forma de cocinarlo. Y arriba, en la cocina de la terraza, te lo prepararán y te lo servirán al instante.