Tartas de queso hay muchas, sobre todo si nos remontamos a los orígenes de este postre, que ya degustaron los atletas participantes en los primeros Juegos Olímpicos, en la antigua Grecia, allá por el año 776 a.C. Desde entonces hasta ahora ha llovido mucho y su receta ha ido modificándose. En ella se emplean hoy día distintos tipos de queso, del quark al requesón, pasando por el idiazabal, diferentes cocinados (al baño maría, al horno...), ingredientes adicionales y opcionales, como la gelatina o el huevo... Y cada resultado es un mundo que los comensales no siempre coinciden en aplaudir.

Para crear la tarta de queso perfecta cada detalle cuenta, desde el tiempo de horneado a la humedad o el reposo

Si buscamos una tarta de queso que está recomendándose vía boca a boca, la encontramos en la barra y en las mesas de La Bientirada. Este coqueto local acaba de llegar a la madrileña glorieta de Quevedo.

Hemos preguntado a Jaime Viscasillas, chef ejecutivo del grupo LaLaLa, sobre su tarta de queso y nos cuenta que “lo fundamental es contar con la mejor materia prima y luego, cocinar con cariño y amor”. Pidiéndole algún dato más concreto sobre la creación de su postre, descubrimos que dar con la receta definitiva costó lo suyo: “La tarta de queso siempre gusta, pero es cierto que queríamos hacer una un poquito diferente. Y junto con mi compañero Chechu decidimos hacer varias pruebas con distintos quesos, formulando la tarta de una manera que no es exactamente la tradicional”.

Tarta en La Bientirada.
Tarta en La Bientirada.

¿En qué sentido? Como cuenta el chef, “queríamos darle una cremosidad diferente a otras y que el punto dulce fuese justo, no exagerado. También que el crujiente de galleta fuese crujiente de verdad, que no quedase una galleta húmeda. En definitiva, que la tarta tuviese un equilibrio perfecto, eso es lo que buscábamos”.

¿Cuántos intentos realizan los expertos hasta conseguir la receta definitiva? Jaime Viscasillas confiesa que “sin exagerar, pudimos hacer diez o doce pruebas hasta que dimos con la receta. No se trata solo de definir las cantidades o los ingredientes que lleva, sino el tiempo exacto que tienes que dar en el horno, la temperatura, la humedad, el reposo, atemperar la tarta el tiempo justo para que su cremosidad permanezca y no se vaya con el frío...”. Así lograron dar con la tarta que buscaban.

Una carta variada y diseñada para compartir

La Bientirada es, según su propio lema, una 'cervecería moderna', abierta de lunes a domingo durante todo el día y en el que puedes probar los distintos platos de su carta vayas a la hora que vayas. Da una vuelta de tuerca a la idea de la cervecería tradicional, para acercarla a un público más joven. Y ese es también el espíritu de su carta.

En ella encontramos aperitivos como mojama de atún de Barbate con almendras y AOVE o anchoas del Cantábrico con tomate rallado. Los siguen 'marisquitos' (zamburiñas y navajas a la plancha, mejillones al vapor…), platos del mar, de la huerta y carnívoros.

Vista de la cervecería/restaurante.
Vista de la cervecería/restaurante.

Hay también gran variedad de platos para compartir, en raciones y en medias raciones, desde tortillitas de camarones a chanquetes con huevos fritos o patatas japo con salsa kimuchi y alga wakame si tiramos más a lo exótico.

Llegamos a su tarta de queso de postre. ¿Cómo acompañarla? Aquí el chef no se decide: “Es algo muy personal, puedes tomarla tanto con un café como con una copa. Nuestro local está pensado para que la gente, después de probar nuestros platos y de haberse tomado la tarta u otro de nuestros postres, se pueda beber una copa, un gin-tonic, un ron…”. En La Bientirada no se trata solo de que los clientes coman bien, sino de que además compartan un buen rato entre amigos.

Dirección: Glorieta de Quevedo, 6. Madrid. Tel: 910 88 70 45.

Horario: De 12:30 a 1:30 h.

Precio: 6,50 € la porción de tarta de queso.