Aunque el consumo de chocolate lleva estancado varios años, según los datos publicados por uno de los últimos estudios de la Asociación Española del Dulce, este exquisito manjar siempre ha sido y será el 'placer culpable' de millones de consumidores. Tabletas, preparados para desayuno, bombones, cremas para untar, snacks… Las posibilidades son infinitas y un fiel reflejo del papel protagonista que interpreta el chocolate en el sector de la repostería. Por estos y otros muchos motivos, cada 13 de septiembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Chocolate, una cita solo apta para los más golosos.

Merecido homenaje

Estimula el sistema nervioso central, aporta al individuo una sensación de bienestar, disminuye la presión arterial, mejora la memoria, aumenta el colesterol 'bueno', protege la piel contra el sol… Estos son solo algunos de los beneficios de consumir diariamente un par de onzas de chocolate negro. Un hábito recomendado por multitud de nutricionistas, siempre y cuando no se recurra a él en exceso.

Además, el prestigio de este suculento manjar viene avalado por siglos de historia. Según cuenta la leyenda, el dios Quetzalcoatl “regaló el árbol de cacao a los hombres, que años después se bautizaría con el nombre científico Theobroma cacao, que significa en griego ‘alimento de los dioses'”, explican desde Nestlé España. Desde ese momento, el chocolate fue un alimento de suma importancia en la sociedad azteca, que recurría a él como moneda de cambio o para elaborar una bebida energética conocida como 'tchocolatl'. Un poder que con el tiempo amplió sus cualidades y conquistó todo el planeta.

En 1995 se creó este día, en honor al nacimiento de dos grandes impulsores del consumo de chocolate

Sin embargo, no fue hasta el año 1995 cuando se creó este día conmemorativo, en honor al nacimiento de dos grandes impulsores del consumo de chocolate: Milton Hershey, fundador de The Hershey Chocolate Company, y el escritor británico Roald Dahl, autor de la célebre obra ‘Charlie y la fábrica de chocolate’. La fecha más dulce del calendario sirve ahora de excusa a los chocoadictos para disfrutar de su comida favorita con justificación y sin el menor remordimiento. ¿Y dónde podemos acudir para celebrar el Día Internacional del Chocolate por todo lo alto?

Dónde celebrarlo

Siempre se puede recurrir a la típica tableta de chocolate disponible en todos los supermercados o bien ponerse el delantal para cocinar un suculento brownie, un coulant o unas trufas. Sin embargo, son muchos los lugares dedicados exclusivamente al arte del chocolate; una alternativa perfecta para dar rienda suelta a tu pasión en una fecha tan especial.

  • Monasterio de Piedra (Zaragoza). Después de camelar a los mexicanos con su increíble sabor, el chocolate llegó a tierras españolas con el mismo objetivo. Zaragoza fue el lugar escogido y el primero donde se elaboró su receta según la tradición. Más concretamente en el antiguo monasterio cisterciense de Nuévalos, donde recibieron las semillas de cacao que Hernán Cortés consiguió en la conquista de México. Ahora, el edificio alberga una exposición sobre la historia del chocolate. Pero si esto no es suficiente, baja a la ciudad y adquiere el Chocopass, un bono que te permite saborear nueve especialidades en las más de 20 chocolaterías y pastelerías de Zaragoza.

Bombón, la primera chocolatería de Malasaña
Bombón, la primera chocolatería de Malasaña

  • Bombón (Madrid). Se trata del local de moda en el barrio de Malasaña, una chocolatería gourmet que ha abierto sus puertas este mismo año y que desde entonces ha cubierto la concurrida calle Pez con un dulce e irresistible aroma. Simulando un salón de estilo vintage, con paredes de papel pintado y discos de Elvis Costello decorando la estancia, sus dueños ofrecen un chocolate ecológico, de comercio justo y con un 70% de cacao, el más saludable. Además de una amplia gama de chocolates a la taza con increíbles ingredientes: jengibre, menta, canela, nata montada, crema de cacahuetes y caramelo, entre otros.

  • Chocomundo (Estepa). Esta pequeña localidad sevillana alberga el mayor museo del chocolate de España. Diez salas temáticas que descubren a los visitantes la historia del cacao desde el descubrimiento de América hasta la actualidad. 1.300 metros cuadrados donde se exhiben moldes, vajillas, recetas antiguas y objetos de coleccionista que el propio Antonio Rivero –propietario del museo y de la famosa confitería La Despensa de Palacio– ha recogido durante 35 años de viajes y vivencias personales. Siempre con el chocolate como eje central de su vida.

  • Pancracio (Cádiz). A pesar de ser un ingrediente con cientos de años a sus espaldas, también está abierto a la creatividad y la innovación. Y si no, que se lo digan a Pancracio, una firma que ha conseguido enamorar a los amantes del chocolate con sus creaciones plagadas de originalidad. Si algún día estás cerca de Cádiz, no dejes pasar la oportunidad de probar las chocolivas –crujiente caramelizado de avellana y barquillo bañado en chocolate–, el vodka con sabor a chocolate o el tradicional pan con chocolate.

Pancracio, para amantes del chocolate más creativo.
Pancracio, para amantes del chocolate más creativo.

  • Abadía de Jábaga (Cuenca). Este templo del chocolate se levanta imponente en la pequeña localidad de Jábaga con el propósito de producir exclusivamente piezas artesanales. 3.000 metros cuadrados de planta, cuyo estilo recuerda al de una abadía gótica, donde los visitantes podrán conocer a fondo todos los procesos de elaboración tradicionales, comprar los productos más exclusivos e incluso celebrar bodas, bautizos, comuniones o reuniones de empresa. Todo ello aderezado con el inconfundible olor de este suculento manjar.