La tradicional New York Cheesecake, hecha en el horno y con una fina cobertura de mermelada de frutos rojos, se ha convertido en una de las opciones predilectas para los amantes del postre. Una receta que cuenta ya con miles de años de historia pues su origen se remonta a la Grecia clásica, más concretamente al año 776 a.C. según los escritos. Sin embargo, no fue hasta la Edad Media cuando su elaboración adquirió por fin la relevancia que todavía mantiene, sobre todo en Asia, Estados Unidos y Europa.

Afortunadamente, y como ocurre con todas las recetas, el paso del tiempo ha dado lugar a innumerables versiones que no han hecho sino encumbrar aún más su popularidad. Con chocolate, dulce de leche, en formato individual, servida boca abajo… Más de 700 variedades conviven actualmente sin perder la esencia de la receta original. ¿Cómo aprender a hacerlas?

Con solo tres ingredientes

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 5 huevos frescos
  • 200 g de chocolate blanco
  • 200 g de queso crema

Elaboración. Comenzamos cortando el chocolate blanco en trozos y derritiéndolo al baño María. Mientras esperamos a que esto ocurra, separamos las yemas de las claras y batimos estas últimas en punto de nieve. Cuando el chocolate ya esté líquido, se le añade el queso crema y lo mezclamos todo hasta que no queden grumos. Después incluimos las yemas y continuamos agitando la masa.

Finalmente y poco a poco, agregamos las claras batidas mediante movimientos suaves y envolventes. Vertemos el resultado en un molde previamente engrasado, lo colocamos en una bandeja de horno de borde alto, añadimos agua caliente y horneamos la tarta al baño María durante 15 minutos a una temperatura de 170ºC. Pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 160ºC y seguimos horneando otros 15 minutos. Para acabar, apagamos el horno y dejamos que el pastel repose entre 10 y 15 minutos. Y recordad: antes de probarla, dejad que se enfríe.

Con tocino de cielo

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 6 yemas de huevo
  • 3 huevos enteros
  • 125 ml de agua
  • 250 g de azúcar
  • Caramelo líquido
  • 250 g de queso mascarpone
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 50 ml de leche
  • 1 cucharadita de Maizena
  • Ralladura de limón

Elaboración. Antes de empezar con la cocina, debemos cubrir un molde hermético con caramelo líquido, tanto la base como los laterales. Para hacer el almíbar del tocinillo preparamos un cazo con el agua y el azúcar, y lo dejamos a fuego medio hasta que el líquido alcance los 112°. Después lo dejamos enfriar. Seguidamente, batimos las yemas y uno de los huevos y vamos incorporando el almíbar, removiendo continuamente para que no se forme espuma. Pasamos la mezcla por un colador chino y la incluimos en el molde. Dejamos la tarta en la nevera para que vaya cogiendo consistencia.

Para el pastel de queso, mezclamos el resto de ingredientes y usamos la batidora eléctrica para que quede un conjunto fino y uniforme. A continuación, vertemos la masa de la tarta en el molde, lo cerramos herméticamente, colocamos un poco de agua en el fondo de una olla exprés y lo cocemos durante 20 minutos desde que sube la presión.

Al estilo japonés

Foto: iStock.
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Ingredientes:

  • 250 g de queso crema
  • 6 huevos
  • 140 g de azúcar en polvo
  • 60 g de mantequilla
  • 100 ml de leche
  • 60 g de harina de repostería
  • 20 g de Maizena
  • Ralladura de limón
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Una pizca de sal

Elaboración. Precalentamos el horno a 200ºC con calor por arriba y por abajo. Engrasamos el molde con mantequilla, lo enharinamos y ponemos un papel de horno en la base para tapar el fondo. Llenamos un cazo con agua y la llevamos a ebullición, apagamos el fuego y ponemos encima un bol donde mezclaremos el queso crema, la mantequilla -esperad hasta que se ablanden ligeramente-, la mitad del azúcar, las yemas de los huevos y la leche. Batimos todo enérgicamente y añadimos la sal y la ralladura de limón. Retiramos el bol del agua caliente.

En paralelo, tamizamos parte de la harina con la Maizena, montamos las claras sobrantes a punto de nieve y le agregamos el zumo de limón. Batimos de nuevo y añadimos la otra mitad del azúcar. Ahora volvemos a la otra masa, esta vez para incluir la harina y la Maizena ya tamizadas. Después las claras montadas. Mezclamos todo muy bien para que quede homogéneo. Vertemos la masa en el molde y lo colocamos sobre una fuente con agua caliente. El pastel se hará al baño María durante 18 minutos, a la altura más baja del horno. Pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 160ºC y esperamos otros 15 minutos. Apagamos el horno y dejamos que transcurra otra media hora con el pastel dentro. Para finalizar, la tarta debe enfriarse lentamente.

Keisstaart

Foto: iStock.
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Ingredientes para la base:

  • 250 g de harina
  • 125 g de mantequilla sin sal
  • 80 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de yogur griego
  • Una pizca de sal

Ingredientes para el relleno:

  • 350 g de queso cottage
  • 150 g de yogur griego
  • 100 ml de nata para montar 35% M.G.
  • 4 yemas de huevo
  • 2 claras de huevo
  • 135 g de azúcar

Elaboración. Para la base, mezclamos la mantequilla y la harina hasta obtener una mezcla arenosa. Añadimos el resto de los ingredientes para obtener una masa de aspecto rugoso. Para que coja consistencia, hacemos una bola, la envolvemos en papel film y la metemos al frigorífico durante media hora. Después, estiramos la masa, la ponemos en el molde, la volvemos a tapar con film transparente y la dejamos enfriar otros 30 minutos.

Mientras tanto, precalentamos el horno a 180ºC con calor por arriba y por abajo. Mezclamos el queso y el yogur hasta tener una masa suave. Montamos las claras al punto de nieve y batimos la nata hasta que salgan burbujitas. Unimos por fin todos los ingredientes con una varilla de mano, sacamos la base del frigorífico y echamos el relleno. Horneamos la tarta durante 60 minutos y dejamos que enfríe en el molde. Para comprobar que está hecha, pinchad la superficie con un palillo. Si está seco, significa que está lista para salir del horno.