Los platos que debes probar sin excusa si visitas La Mancha
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Los platos que debes probar sin excusa si visitas La Mancha

De carácter austero y pastoril, la cultura culinaria de esta región se ha extendido por todo el país con elaboraciones muy características. Las repasamos

Foto: Gazpacho manchego. (iStock)
Gazpacho manchego. (iStock)

Castilla-La Mancha es una región con una de las gastronomías más sencillas y sabrosas de toda España. En ella abundan las recetas austeras con alimentos de origen pastoril y agrícola, y platos muy típicos y archiconocidos en todo el territorio nacional. Y no es para menos, pues incluso una obra literaria como El Quijote contribuyó a popularizar muchas de ellas. En Alimente hemos querido recopilar estas elaboraciones que encandilan a propios y extraños y que permiten apreciar toda su cultura culinaria.

Atascaburras o ajo arriero

Si machacamos patatas y bacalao cocidos con ajo y aceite de oliva en un mortero acabaremos creando una especie de pasta o puré que conforma uno de los platos más recurrentes de Castilla-La Mancha: el atascaburras o ajo arriero. Este suele estar acompañado con rodajas de huevo duro y nueces por encima a modo de decoración. Además, es una receta que tradicionalmente consumían los pastores y que a día de hoy continúa siendo muy común en los días de invierno. Así resulta uno de los platos más sencillos, sabrosos y nutritivos de la región.

Pisto manchego

placeholder Pisto manchego.
Pisto manchego.

Esta es una de esas recetas que se puede encontrar por todo el territorio nacional, pues es uno de los platos más tradicionales de la cocina española. Sin embargo, su origen es manchego, de ahí el sobrenombre. Como otras tantas comidas de esta tierra, el pisto es un plato de preparación sencilla y económica aunque de grandes resultados. Básicamente consiste en freír varias verduras, sobre todo aquellos productos de la huerta que están disponibles en función de la temporada, siendo los pimientos verdes y los tomates los protagonistas originales de la misma, aunque admite otros ingredientes como el calabacín, la berenjena o la cebolla. Se pochan todas las hortalizas hasta que quedan bien blandas y se deja reposar. Es entonces cuando un huevo frito pasa a coronar el plato para darle ese punto final de excelencia tan apreciado por los comensales.

Gazpacho manchego

El nombre 'gazpacho' suele evocar la imagen de una sopa fría de tomate, pero en La Mancha no es así. La elaboración, que en esta comunidad autónoma recibe el nombre de gazpacho manchego o galianos, es un guiso caldoso en el que se emplean diferentes carnes, como la de pollo, conejo, liebre o perdiz, y que se acompaña comúnmente de trozos de pan ácimo que se utilizan para mojar y absorber su sabroso caldo. También se puede cocinar añadiéndole setas para que gane un gusto diferente e incorpore nuevas texturas a cada bocado. La elaboración de este plato es también muy sencilla, solo necesita guisar las diferentes carnes junto al aceite, el ajo, los pimientos y los tomates. Esta mezcla forma una receta consistente y de lo más efectiva para recargar energía.

Duelos y quebrantos

placeholder Duelos y quebrantos.
Duelos y quebrantos.

Una de las recetas que más popularizó la obra de Miguel de Cervantes fue los duelos y quebrantos, un plato contundente que comía el mismísimo Alonso Quijano los sábados al mediodía. Una elaboración típica de labradores perfecta para comenzar la jornada con energía gracias a su buen aporte de calorías y proteínas. Los duelos y quebrantos son una mezcla de chorizo y tocino de cerdo que se junta con huevo en la sartén para crear un revuelto de lo más consistente. También acepta la incorporación de otras piezas de carne como el jamón, los sesos de cordero o las mollejas. Esta preparación se sirve tradicionalmente en una cazuela de barro, de hecho, es común que la presenten de esta manera en buena parte de los restaurantes de Castilla-La Mancha.

Miguelitos de La Roda

No todo son platos cárnicos y de campo en Castilla-La Mancha. También hay lugar para el dulce y buena prueba de ello son los miguelitos de La Roda. Estos, originarios de la localidad homónima de Albacete, son un alimento muy común en la región, aunque también han experimentado una gran acogida en el resto de España, siendo posible encontrarlos en todos los rincones del país.

Los miguelitos de La Roda son unos pastelillos de pequeño tamaño que se elaboran con hojaldre fino, están rellenos de crema y cubiertos por una fina capa de azúcar glasé en la superficie. También hay versiones con nata y chocolate por dentro o bañados en el mismo. Como dato curioso, los originales fueron creados en los años 60 y a día de hoy están patentados por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que registró la marca en el año 2015 a petición de la Asociación de Productores de Miguelitos de La Roda.

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