De las 50 variedades de queso que hay en Asturias, cuatro de ellas, Afuega’l Pitu, Gamonéu, Cabrales y Casín, cuentan con el reconocimiento de Denominación de Origen Protegida y otra, los Beyos, tiene Indicación Geográfica Protegida. Asimismo, el queso Cabrales de la quesería Valfríu, ubicada en la aldea asturiana de Tielve, se ha alzado como el mejor pagado de la historia con un precio de 14.000 euros. Estos y otros muchos logros convierten a Asturias en una de las grandes regiones queseras de nuestra geografía, de hecho hay quienes se refieren a ella como La Mancha quesera.

El ganado del que se saca la leche pasta en libertad en las sierras del Cuera, Sueve y en los Picos de Europa

No en vano, el queso es uno de los pilares básicos sobre los que se sustenta la gastronomía asturiana y uno de los productos que mejor representa la esencia de esta tierra. Símbolo de tradición, muchas variedades se elaboran desde tiempos inmemoriales y mediante la utilización de técnicas ya históricas. Además, el ganado del que se extrae la materia prima para la preparación de estos manjares lácteos pasta en libertad, principalmente en la zona de las sierras del Cuera y del Sueve y de los Picos de Europa, los cuales encierran paisajes de vértigo, siempre cubiertos por pastos verdes y frondosos. El resultado son variedades cuyas bondades culinarias no pasan inadvertidas para los amantes de este placer culpable.

Diferentes quesos asturianos. (iStock)
Diferentes quesos asturianos. (iStock)

Fresco, curado, ahumado, azul, de oveja, de cabra, de vaca... El listado de quesos asturianos es tan variopinto que impide a cualquiera caer rendido ante el tedio. Como es imposible incluirlos todos, en Alimente hemos hecho nuestra pequeña selección de los quesos más representativos de esta prolífica comunidad.

Los mejores quesos de Asturias

  • La Chivita. Esta variedad se elabora de forma totalmente artesanal, sin conservantes ni aditivos, en la localidad de Buelles, ubicada en el concejo de Peñamellera Baja. Es uno de los más jóvenes, pero ocupa un hueco destacado en la carta quesera asturiana. Méritos le sobran, pues este queso está elaborado con leche cruda de las cabras que los mismos productores crían y cuidan personalmente. Además, presenta un agradable gusto intenso y ligeramente picante, y una textura mantecosa que lo hace idóneo para untar.
  • Gamonéu. Se dice que este queso azul es uno de los más sabrosos del Principado y también uno de los más desconocidos fuera de él. Habitual en la carta de muchos restaurantes asturianos, representa como ningún otro la esencia de esta tierra, así como los colores que la tiñen y los aromas que la envuelven. No en vano, este queso, el cual se elabora en cuevas naturales insertas en el corazón de los Picos de Europa, se caracteriza por una corteza de colores rojizos, verdosos y azulados, y un gusto ligeramente ahumado con un toque picante. De cabra, de oveja o de vaca, esta variedad permite saborear la Asturias más auténtica.

El queso Cabrales de la quesería Valfríu, en Tielve, es el mejor pagado de la historia

  • Los Beyos. Esta variedad, que toma su nombre de un imponente desfiladero esculpido por el río Sella, se produce en los concejos de Ponga y Amieva. Este queso luce una pasta blanda y delgada, y regala un gusto ligeramente ácido en el que se adivinan matices lácteos, sobre todo en las versiones elaboradas con leche de vaca. Además, proporciona una textura muy versátil que casa a la perfección con ensaladas y salsas, y que incluso permite degustarlo como postre acompañado de membrillo.
  • Afuega'l Pitu. Su singularidad comienza en el nombre, cuya traducción del asturiano significa 'ahogar la garganta' en alusión a su particular textura pastosa, la cual tiende a adherirse al paladar durante la degustación. Sea como fuere, esta variedad, reconocida desde 2003 con Denominación de Origen Protegida, puede vanagloriarse de ser una de las más antiguas de Asturias. En función de su color y forma, podemos encontrar cuatro variedades: atroncau blancu, atroncau roxu, trapu blancu y trapu roxu. Su peculiar gusto, en el que prevalecen las notas ácidas con toques de levadura, lo convierten en un postre en sí mismo, así como en una opción idónea para maridar con un vino afrutado.
  • Casín. La historia de este queso se remonta al siglo XIV, lo que lo convierte en uno de los más antiguos de España y también de Europa. Elaborado en los concejos de Sobrescobio, Piloña y Caso, esta propuesta quesera con D.O. se elabora a partir de leche de vaca cruda y se caracteriza por ofrecer un complejo sabor repleto de matices picantes, un retrogusto amargo y un aroma que recuerda al de la mantequilla.
  • Cabrales. No podemos concluir este recorrido por los manjares queseros de Asturias sin mencionar el Cabrales, el queso más internacional del Principado. Protegido con Denominación de Origen desde los años ochenta, tiene una presencia que siempre se deja notar, pues destila un aroma muy potente e identificativo. Además, muestra una textura consistente y mantecosa, y regala un gusto muy potente al paladar.