Otoño es la estación por excelencia de los comienzos, más incluso que el invierno con su inicio de año. Después del verano, ya avanzado octubre, llegan las novedades literarias más esperadas a las librerías, listas para disfrutarlas al calor del hogar; los músicos lanzan sus discos y sus giras promocionales para disfrute de sus seguidores... Y los restaurantes hacen lo propio, produciéndose un continuo goteo de inauguraciones.

Este año, Madrid recibe a un buen número de nuevos locales, con propuestas de todo tipo, desde mediterráneas a asiáticas, pero con un denominador común, la gente empieza a hablar de ellos y las redes sociales comienzan a llenarse de fotos de sus vistosos platos; es decir, se ha puesto en marcha lo que en el siglo XX llamábamos el 'boca a boca', la recomendación más fiable, la que mejor funciona. Entre los restaurantes recién llegados, los siguientes están ya en boca de los 'foodies' madrileños más avezados...

Sinsombrero

Restaurante Sinsombrero.
Restaurante Sinsombrero.

Ocupando el espacio de la antigua Nicoletta, en el paseo de la Castellana, 4, encontramos ahora este enorme restaurante con distintos espacios y una espectacular barra semicircular que simula el estilo de los clubes de los años 20 del siglo pasado. Todo el mundo quiere hacerse fotos en ella por su espléndida decoración, pero también probar sus platos, a cargo de Pedro Gallego y con Javier Goya como asesor gastronómico.

Productos de temporada y elaboraciones sencillas, pero que pretenden ser también sorprendentes. En su carta conviven los entrantes de toda la vida, como las croquetas de jamón o la ensaladilla rusa, con chuletones y solomillos de rubia gallega a la brasa y, para los más atrevidos, el Tomahawk (un filete grueso con su costilla incluida). Los guisos también son especialidad de la casa, desde un codillo con cerveza negra hasta el rabo de vaca al vino tinto.

Acento cantonés

Acento Cantonés. (J.M. Muñoz Rosa)
Acento Cantonés. (J.M. Muñoz Rosa)

Este pequeño restaurante en la calle Álamo, 8, es perfecto para conocer de primera mano la esencia de la cocina cantonesa, bastante alejada de lo conocemos como 'comida china'. Atiende a no más de veinte personas a la vez y así el trato es absolutamente personalizado. Yinyin Deng, una de los tres socios, realiza un auténtico 'briefing' a los comensales, hablándoles de la cultura de esta región al sur de China y recomendando sus recetas caseras.

Destacan en su carta los dim sum artesanos (bocados con diferentes rellenos de carne y verduras), así como los platos que tienen como base el arroz, tanto en sopas como en rollitos tipo crepe. No encontraremos fritos ni picantes en este local y sí cocina ligera, ya que se realiza fundamentalmente al vapor. Merece la pena saborearla con una buena cerveza Tsingtao y dejar espacio para los postres, en forma de cremas y de gelatinas, suaves y nada empalagosos.

Raimunda

Raimunda.
Raimunda.


El final del verano trajo consigo la inauguración de su terraza, en el espectacular jardín del Palacio de Linares (paseo de Recoletos, 2). Y está a punto de inaugurarse su espacio interior, más acorde a los fríos que están ya al acecho. En este restaurante, cuyo nombre es un homenaje a la marquesa de Linares Raimunda de Osorio, podemos degustar la propuesta gastronómica del chef Sergio Fernández.

La carta combina la cocina tradicional española con los sabores latinoamericanos (no en vano este espacio es la sede de la Casa de América). Ejemplos claros son su pluma ibérica al carbón con chimichurri de piña, el lomo de merluza con ajada de chile habanero o el escabeche de cítricos con gallo de indias. Si visitamos Raimunda a última hora de la tarde, será fácil dejarse seducir por alguno de sus cócteles, como el caipirosca de rosas (vodka, lima, panela y sirope de rosas) o el tomys margarita (tequila, zumo de lima, sirope de ágave y chipotle).

Salino

Salino.
Salino.

Un auténtico viaje gastronómico por el Mediterráneo. Es la apuesta de este nuevo restaurante, recién llegado al barrio de Retiro (C/ Menorca, 4), capitaneado por los hermanos Javier y Paco Aparicio en el que es su tercer local en la capital (tras Cachivache y La Raquetista, bien conocido este último por sus torreznos, que también se pueden degustar en Salino).

Dispone de dos ambientes bien diferenciados, una barra para el picoteo informal (hay que probar sus tacos de gallinejas) y un restaurante a la carta. En ella encontramos platos que viajan desde Almería a Valencia, con un arroz con salmorreta y carabineros del que todo el mundo habla; y recorren nuestro mar hasta Estambul, con su cabrito a la turca.

Pez Fuego

Pez Fuego.
Pez Fuego.

El nombre de este restaurante recién llegado a la calle Orense, 68 define a la perfección lo que encontramos en él: pescado, marisco y brasas, una unión siempre apetecible. El producto es de primera, traído directamente de distintas lonjas, y por eso se le da toda la importancia, cocinada a la parrilla, sin necesidad de florituras. Gambas, chipirones de anzuelo, lenguado, rodaballo al estilo Guetaria, rape de tripa negra, bogavante o merluza de pincho, todo ello se encuentra en Pez Fuego.

Los carnívoros no podrán quejarse, ya que la brasa acoge también gustosa suculentos Tomahawks y hamburguesas caseras de Angus.

El restaurante cuenta con distintos espacios, todos con un cierto aire retro: una barra desde la que se ve la parrilla, salones privados, terraza para verano e invierno y un salón perfecto para el cóctel de antes o de después.

Kuc Place to be

Kuc Place to be.
Kuc Place to be.

El barrio de Justicia sigue estando en ebullición y el último local en llegar es este, situado junto a la plaza de las Salesas, en la calle Santo Tomé, 6. Tanto si quieres simplemente picar algo rico a cualquier hora del día como si la idea es celebrar un gran acontecimiento, resulta una buena opción gracias a sus diferentes espacios, uno más informal con taburetes y mesas altas junto a la barra, otro un coqueto comedor y un tercero, privado, para momentos íntimos.

Kuc está a cargo de Unai Camba (tras su paso por Arce junto a su padre, Iñaki Camba) y de Cristina Ybarra, y su carta está pensada para compartir, con opciones de raciones y de medias raciones en todos su platos: salazón de pez limón en lonchas con encurtidos, raviolis de carrillera de ternera y salsa de su guiso, presa ibérica en semiescabeche de Pedro Ximénez, arenque con apionabo cremoso...