La receta más clásica de esta crema de untar o puré está elaborada con garbanzos, aceite de oliva y pasta de tahini. Estos son los principales ingredientes a los que se puede incorporar otros tantos para crear un plato típico de Oriente Medio, el hummus. No obstante, este se ha extendido por todo el mundo y ya se encuentra y se prepara en cualquier lugar y siguiendo un sinfín versiones.

Una de sus mejores características es que, más allá de la elaboración tradicional, el hummus acepta multitud de variaciones en sus ingredientes, que permiten crear alternativas con otros otros sabores y colores que llaman mucho la atención. Así, se puede lograr cierta diversidad a la hora de prepararlo, para no repetir siempre lo mismo y sorprender a otros comensales al presentarles un hummus verde, morado o naranja, por ejemplo.

De aguacate

Utilizar aguacate en esta receta aporta un llamativo color verde que hará que el hummus recuerde al guacamole, pero que siga manteniendo el sabor del garbanzo con una textura más cremosa y un gusto más fresco y particular. Para hacerlo, basta con añadir la carne de este fruto en el momento de batir los ingredientes de la receta original. Una vez preparado, se puede consumir de la misma manera: untándolo en pan, dipeando, a cucharadas…

Foto: iStock.
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Con tomates secos

Para conseguir un hummus con un intenso color anaranjado y un sabor que contrasta y sorprende por lo dulce y ácido que resulta a la vez, se pueden emplear tomates secos. Para esta receta basta con hidratarlos previamente para que se ablanden y, posteriormente, mezclarlos y batirlos con los otros alimentos. Se le puede añadir un poco de pimentón para que consiga algo más de color.

De chocolate

Una de las preparaciones de hummus más originales y sorprendentes es la que se realiza con chocolate. De esta manera, adquiere un tono marrón y un gusto dulce y amargo que resulta ideal para cualquier momento del día. Para ello, basta con añadir cacao en polvo desgrasado al gusto en la mezcla de siempre y no utilizar limón ni ajo. También se le puede añadir azúcar, de manera opcional, si lo que se desea es que tenga un sabor más dulce y sea una crema perfecta para desayunos y meriendas.

De calabaza

Para otoño e invierno, estaciones donde la calabaza está muy presente, se puede preparar un hummus usando la misma. Con esta ganará un color amarillo mucho más intenso y un sabor más suave y dulce. De hecho, se puede eliminar el ajo para que así su gusto no oculte tanto el de la calabaza. Para hacer esta versión de hummus, solo hay que trocearla, limpiar las pepitas y asarla al horno o cocerla previamente. Así se ablandará y se podrá triturar con mayor facilidad con el resto de los ingredientes.

Foto: iStock.
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De pimientos del piquillo

Este tipo de hummus se encuentra en multitud de supermercados, pero también se puede realizar en el hogar de manera sencilla. Solo hay que añadir los pimientos y batir. Estos, además de darle un color anaranjado, tienen un punto de sabor asado y dulzón que aporta un pequeño matiz a cada bocado. De esta forma, se convierte en una crema menos suave y más divertida.

Con remolacha

El color rosado que obtiene el hummus al utilizar la remolacha hace que esta elaboración sea una de las más llamativas. Recordará a un dulce, pero seguirá siendo un plato salado con un leve regusto a dicho vegetal que lo hará más fresco. Esta verdura no requiere ninguna preparación previa para que se pueda mezclar y triturar con los garbanzos y el resto de ingredientes. Solo hay que batir y después degustar.

Con las diferentes recetas de hummus aquí expuestas se puede preparar una bandeja con varios de ellos para crear así un plato muy colorido y variado en sabor. De esta manera, podemos sorprender a los comensales con su presentación, pero sobre todo cuando prueben bocado, pues no habrá dos iguales.