La cocina india ha ganado multitud de adeptos con el paso del tiempo. ¿El motivo? Un recetario plagado de especias -especialmente la cayena, el clavo, el jengibre o el azafrán, entre otros-, picante y carnes de la mejor calidad. Esta increíble combinación da lugar a un sinfín de guisos, salsas y recetas donde las legumbres, el arroz y las verduras acaparan todo el protagonismo, resultado directo de las culturas que convivieron en el país durante años como, por ejemplo, Inglaterra, China o Portugal.

A diferencia del resto de opciones gastronómicas, la comida india está hecha para compartir. Así, lo habitual es pedir varios platos al mismo tiempo o recurrir al thali, un menú degustación que se sirve sobre una hoja de banano, aunque algunos restaurantes ya la han cambiado por una bandeja de acero inoxidable. Esta opción, perfecta para aquellas personas que quieran probar de todo, incluye conservas, legumbres -a menudo lentejas-, platos de verdura sin salsa, curry, patatas, berenjenas y alguna sopa casera. Además, también suele llevar un postre y una porción de yogur.

No obstante, la cocina india es famosa por su gran diversidad. Por ello, debido a su extensa carta, algunos comensales escogen los platos del menú al azar, sin saber realmente lo que están a punto de comer. Por ello, hemos querido hacer un repaso por los platos más representativos de este arte culinario tan exótico.

Naan y papadum

Foto: iStock.
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Antes de elegir los platos que compondrán vuestra comida, es importante añadir a la lista el naan, es decir, el pan plano indio. Este sirve para acompañar toda clase de recetas y se suele hacer al momento en un horno tandoor. Al igual que el pan que se elabora en España, se caracteriza por una textura jugosa y muy sabrosa, y está disponible en multitud de sabores. El naan de queso, de ajo o de cebolla son los más suculentos.

Otra opción es el papadum, una especie de oblea fina y crujiente hecha con lentejas. Tal es su popularidad en nuestro país que muchos restaurantes lo sirven como cortesía de la casa y con varias salsas para mojar. Un aperitivo delicioso con sabor a yogur con menta, picante y agridulce.

Pakoras y samosas

En cuanto a los entrantes, las pakoras suelen ser las más solicitadas. Estas son un conjunto de verduras fritas -normalmente patata, cebolla o tomate- con harina de garbanzo, aunque también existe la alternativa de pedirlas con carne. En su país de origen incluyen especias diversas como el garam masala, el cilantro o una salsa cremosa de yogur y curry.

Por su parte, las samosas son unas empanadillas típicas de la India, Pakistán o el Tíbet, donde forman parte de la comida callejera más típica y apetitosa. Dentro, la samosa lleva patata, guisantes y otros vegetales a los que también se les añade curry. La masa que envuelve estos ingredientes está hecha con harina de trigo y se fríe con aceite o ghee justo antes de servir las empanadillas. En España, también es habitual encontrarlas en los restaurantes de kebabs.

Butter chicken

Foto: iStock.
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Como ya hemos visto anteriormente, el pollo y el cordero son dos elementos imprescindibles de la cocina india. Uno de los platos más solicitados es el butter chicken, que como su propio nombre indica, consiste en pollo marinado en yogur, especias y salsa makhani, hecha con mantequilla, puré de jitomate y otros condimentos. Procedente de la región del Punyab, al norte de la India, suele incluir también lentejas negras o ensalada verde como guarnición.

Plato tandoori

Otro de los clásicos. Su nombre procede del horno tandoor que se utiliza para su elaboración, considerado por los nutricionistas como una de las opciones más saludables para cocinar. Y es que los alimentos que recurren a él nunca se secan y mantienen todos sus jugos y sabor. Para aquellos que no lo sepan, ‘tandoor’ significa horno de barro y se cocina con leña y carbón. En la gastronomía india es posible encontrar platos de pollo o cordero que siguen este proceso y que suelen ir acompañados de un aromático arroz basmati. Además, la mezcla de especias con la que se cocina es conocida como tandoori masala y está compuesta por comino, ajo, canela, cardamomo, cayena, pimienta, jengibre, clavo y laurel.

Palak paneer

Foto: iStock.
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Ahora pasamos de la carne a las verduras, más concretamente a las espinacas, protagonistas indiscutibles de este plato. El palak paneer no solo recurre a las bondades de este vegetal de hoja verde, también al queso cottage, con el que elabora una especie de puré en el que participan otros ingredientes como la salsa curry, las hojas de mostaza o el arroz hervido a modo de guarnición.

Pollo tikka masala

El pollo tikka masala es una receta de pollo marinado con yogur y especias al horno. Después de mezclar todos los ingredientes, se cuecen con salsa de tomate y leche de coco, mientras que la salsa masala aporta el toque de gracia antes de su consumo. Este es uno de los platos más populares del suroeste asiático en todo el mundo. De hecho, el exministro británico de Asuntos Exteriores, Robin Cook, lo describió como “el verdadero plato nacional de Gran Bretaña”.

Gulab jamun y jalebi

Foto: iStock.
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Acabamos esta lista de recomendaciones con dos postres típicos de la India. En primer lugar, el gulab jamun son unas bolitas de leche fritas con canela, cardamomo y miel, una combinación de ingredientes que da lugar a un dulce delicado y de lo más sutil. Por otro lado, el jalebi es un postre con forma de flor hecho a base de harina maida, azúcar, aceite y bañado en almíbar con cardamomo, limón y azafrán. Los jalebis también son propios del norte de África, se sirven fríos y acompañados de agua de rosas, zumo de lima o té chai. Todo queda a gusto del consumidor.