El pimiento es uno de los vegetales más versátiles y sabrosos de nuestra despensa. Miembro prioritario de la célebre dieta mediterránea, son muchas las elaboraciones que recurren a él por su gusto picante y sus muchas propiedades nutricionales. Son ricos en vitaminas A, C, E y del grupo B, ácido fólico, antioxidantes, fibra y minerales como el calcio, el fósforo y el potasio. Esta combinación de nutrientes ayuda a nuestro organismo a prevenir los problemas del aparato digestivo, como la gastritis y las úlceras; contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre, estimula la secreción gástrica y reduce el riesgo cardiovascular y cerebrovascular.

Todos estos beneficios se distribuyen por las distintas variedades de pimientos que habitan en el mercado. Dulces, picantes, italianos, de piquillo, de Padrón, alargados, rectangulares… Las opciones son prácticamente infinitas. Sin embargo, el color es la cualidad que más dudas genera entre los consumidores. Pimientos rojos, verdes y amarillos, ¿existe alguna diferencia entre ellos? ¿Cómo podemos sacarles el máximo partido en la cocina?

Rojos

Comenzamos con la versión más presente en el mercado y la más saludable. A pesar del desconocimiento generalizado sobre este tema, los pimientos rojos tienen once veces más betacaroteno que sus parientes cercanos. Este es un compuesto que reduce el riesgo de padecer enfermedades del corazón y ayuda a proteger la piel de los radicales libres. También hay que destacar su alto contenido en licopeno, un antioxidante muy potente que se encarga de darle esa tonalidad rojiza tan característica. Este color también es consecuencia del grado de maduración, el más alto, que afecta igualmente a ese sabor dulce tan suculento. ¿Con qué receta puede brillar en todo su esplendor?

Foto: iStock.
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Pimientos asados al horno

Ingredientes:

  • 1 kg de pimientos rojos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Precalentamos el horno durante diez minutos a 200ºC. Lavamos bien los pimientos, los secamos y con ayuda de un pincel los impregnamos con aceite de oliva. Salamos al gusto. Colocamos los pimientos en una fuente y esta en una bandeja de horno en posición central. Bajamos la temperatura del mismo a 180ºC, ponemos calor por arriba y por abajo y dejamos que se cocinen durante 50 minutos. A mitad de tiempo, les damos la vuelta para que se hagan por los dos lados. Al acabar, retiramos los pimientos del horno, no sin antes comprobar que la piel está arrugada y que han soltado líquido durante el proceso. Para finalizar, separamos la carne del tallo y las pepitas y retiramos la piel. Luego cortamos el pimiento en tiras para su consumo.

Amarillos

En este caso, los pimientos amarillos destacan por su gran aporte en vitamina C, aunque también poseen menos vitamina A y betacarotenos que los pimientos rojos. Además, incluyen una buena cantidad de fibra y agua, que los hace ideales para aquellas personas que siguen una dieta de adelgazamiento, pues la sensación de saciedad tras su consumo aumenta; a la vez que combate el estreñimiento. Al estar en mitad del proceso de maduración, su sabor es un poco más picante que la variedad de color rojo, aunque también tiene cierto gusto dulce. Por ello, son los preferidos de los comensales que sienten cierto rechazo por el sabor original del pimiento.

Crema de pimientos amarillos

Ingredientes:

  • 4 pimientos amarillos
  • 2 patatas pequeñas
  • 1 cebolleta
  • 500 ml de caldo de pollo
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Jamón
  • Pan tostado

Comenzamos asando los pimientos al horno durante 40 minutos a 180ºC. Mientras tanto, picamos la cebolleta y la pochamos en un cazo con un poco de aceite de oliva. Cuando los pimientos ya estén listos, pelados y troceados, los incorporamos al cazo. A continuación, introducimos las patatas lavadas y cortadas en trozos finos. Salamos la mezcla a nuestro gusto. Cubrimos el conjunto con caldo y lo dejamos al fuego tapado durante 20 minutos. Pasado ese tiempo, trituramos bien con la batidora. A la hora del emplatado, acompañamos la crema con unos picatostes y un crujiente de jamón serrano hecho al microondas.

Verdes

Como muchos ya habréis intuido, el pimiento verde es la versión sin madurar del pimiento rojo. Al no haber alcanzado su punto álgido, el sabor es mucho más amargo y picante, provocando a veces algunos problemas digestivos. Por este motivo, también son los más baratos del mercado. En cuanto a sus propiedades nutricionales, a pesar de ser menos saludables también son un producto rico en vitaminas, fibra, agua y potasio. Además, la clorofila es un ingrediente fundamental de su composición, reforzando las defensas, desintoxicando el organismo o incrementando la presencia de oxígeno para que ciertas bacterias no puedan desarrollarse con facilidad. Una receta de pimientos rellenos es la mejor alternativa para utilizarlos en la cocina, así el resto de alimentos equilibran su intenso sabor.

Biber Dolmasi. (iStock)
Biber Dolmasi. (iStock)

Pimientos verdes rellenos

Ingredientes:

  • 4 pimientos verdes
  • 1 cebolla
  • 450 g de atún en aceite
  • Queso parmesano rallado
  • 1 cucharada de nata para cocinar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

En primer lugar, cortamos los pimientos por la mitad y los introducimos en agua hirviendo con sal y una hoja de laurel. Dejamos que se hagan durante 10 minutos. Mientras, sofreímos la cebolla en una sartén con un poco de aceite. También escurrimos el atún y lo rehogamos con la cebolla durante unos minutos. Retiramos del fuego, añadimos la nata y salpimentamos. Después, rellenamos los pimientos con el sofrito y los metemos al horno durante 25 minutos a 200ºC. A mitad de cocción ponemos el queso rallado por encima. Una vez transcurrido el tiempo restante, los sacamos del horno y dejamos que reposen varios minutos antes de servir.