Dani García ha subido al olimpo de los restaurantes españoles al obtener su tercera estrella en la Guía Michelin 2019 para España y Portugal, que se presentó este miércoles en Lisboa. La gala también encumbró con dos estrellas a Cocina Hermanos Torres, El Molino de Urdániz y Ricard Camarena, al tiempo que otros 22 restaurantes nacionales alcanzaron por primera vez el prestigioso reconocimiento gastronómico, símbolo de calidad y excelencia.

En total, suman 206 templos culinarios repartidos a lo largo y ancho de la geografía española, de los cuales 170 cuentan con una estrella, 25 se encuentran en el segundo grupo y apenas 11 pueden presumir de la máxima acreditación. Cataluña y País Vasco podrían considerarse los radiantes de la cocina ibérica, merced a sus 76 establecimientos premiados, aunque Madrid aparece como la ciudad más laureada —21 restaurantes sin contar los de Valdemoro y San Lorenzo de El Escorial— y la distinción va más allá de la capital condecorando a otros 19 en la Comunidad Valenciana y 17 en Andalucía.

El restaurante de Martín Berasategui en Lasarte se sitúa como el tres estrellas más caro, con hasta 260 euros por menú, mientras que DiverXO, el proyecto del carismático Dabiz Muñoz, aparece en segundo lugar con una horquilla de precios que oscila entre los 195 y los 250 euros. Mismo límite por comida tienen los fogones de El Celler de Can Roca, y de cerca le sigue Lasarte, el 'garrote' catalán cuyas especialidades pueden degustarse hasta por 245 euros. Completan la lista Arzak, ABaC, Quique Dacosta, Akelaŕre y Aponiente con tarifas muy parecidas. El servicio más asequible lo ofrece el debutante Dani García, que permite saborear sus platos desde 75 euros.

Hay ejemplos incluso más onerosos entre los galardonados con dos macarones. Cenar en Moments, el cosmopolita local de Carme Ruscalleda en Barcelona, tiene un precio de entre 77 y 223 euros. Por su parte, el menú del guipuzcoano Mugaritz está tasado en 220 euros y los productos de Annua, en San Vicente de la Barquera, se pueden probar hasta por 212 euros. Las opciones más baratas están en el Levante, donde se sitúan L'Escaleta, Cabaña Buenavista, BonAmb o el recién ascendido Ricard Camarena, si bien el castellanomanchego Maralba tiene precios similares.

El restaurante de una estrella más caro es Etxebarri, gran centro de peregrinación de las comidas a la brasa en el País Vasco, cuyos precios van desde 70 hasta 180 euros. El vallisoletano Refectorio y el mallorquín Es Fum tienen un margen muy estrecho entre 135 y 160 euros. Hay pocos bares de tapas con estrella Michelin; entre ellos destacan Dos Palillos, pura fusión asiática en el corazón de Barcelona, donde se puede comer sin reserva desde 9 hasta 110 euros, y el oscense Tatau, que sirve platos desde 8 a 40 euros. El catálogo es muy amplio en cuanto a menús a partir de 30 euros: desde Nova, en Ourense, hasta Adrián Quetglas, en Palma de Mallorca, pasando por Ikaro, en Logroño, o Emporium, en la provincia de Gerona.

Atendiendo a la media de precios, el menú más asequible se sirve en los restaurantes de una estrella, pero no hay tanta distancia en términos relativos respecto a los de segunda categoría —separados por 47,5 euros— teniendo en cuenta que el cociente se dispara hasta los 195 euros en los tres estrellas. En cualquier caso, sobran las opciones para presumir de haber probado platos elaborados en las cocinas más prestigiosas del país: ya sea la propuesta a 28 euros ofertada por Marc Fosh, en Palma de Mallorca, o una tasca de alta cocina ubicada en pleno centro de Madrid desde apenas 33 euros.